Imagen de archivo de un niño con sarampión siendo auscultado.

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Salud

Qué implica que la OMS retire a España el estatus de libre de sarampión: "No es descartable la enfermedad grave y muerte"

Aunque no hay ninguna consecuencia a nivel administrativo o legal, se trata de una advertencia para que los países desarrollen sus mecanismos de prevención.

Más información: La OMS retira a España el estatus de país con el sarampión eliminado: las coberturas vacunales han caído

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Las claves

La OMS ha retirado a España el estatus de país libre de sarampión tras el aumento de casos en 2024.

En 2024 se notificaron 227 casos de sarampión en España, con un 23,3% importados y un 44,9% relacionados con importaciones.

El riesgo de brotes aumenta en poblaciones no vacunadas, aunque la cobertura vacunal en España es alta.

Expertos consideran reversible la situación, pero alertan de formas graves y la necesidad de reforzar la vigilancia y programas de vacunación.

El Comité Regional Europeo de Verificación para la Eliminación del Sarampión y la Rubeola ha retirado la calificación de España como país libre de sarampión.

Lo ha hecho tras constatar cómo se incrementaron los casos durante 2024, lo que no permite descartar que se esté produciendo transmisión endémica de la enfermedad en nuestro país.

España no es el único país que ha visto perder su estatus de libre de sarampión: Reino Unido, Austria, Armenia, Azerbayán y Uzbekistán también lo han hecho.

Se considera que el sarampión está eliminado de un país cuando no se produce transmisión local del virus durante al menos 36 meses, es decir, tres años.

España obtuvo esta calificación en 2017 tras constatar que no había casos endémicos desde 2014.

Esto no quiere decir que no se detecten casos de sarampión dentro de nuestras fronteras: a lo largo de este tiempo han seguido notificándose, pero eran importados o relacionados con un caso importado.

No obstante, desde 2022, el sarampión ha ido creciendo en todo el mundo, especialmente en países de altos ingresos donde la enfermedad se consideraba controlada.

En 2024 hubo 227 casos de sarampión en España: el 23,3% de ellos fueron importados y el 44,9% relacionados con la importación.

Sin embargo, no es descartable que se dieran casos de transmisión local, por lo que el Comité Regional Europeo, que forma parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha decidido levantar ese estatus.

El rápido aumento de casos "sugiere que puede darse el caso de una transmisión sostenida, como pasa en Alemania, Francia e Italia", apunta Valentí Pineda, vocal del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría.

Salir de la lista de países libres de sarampión, en principio, no tiene consecuencias en términos administrativos o legales: no se impide la entrada en ningún país por ello.

Con todo, es un aviso de que los mecanismos de prevención están fallando.

El del sarampión es un virus altamente contagioso: una sola persona puede llegar a infectar hasta a 18 de sus semejantes.

Por tanto, el riesgo de grandes brotes en bolsas de población no vacunada aumenta notablemente.

Bolsas de no vacunados

La población vacunada está protegida frente al virus. Se considera que la pauta completa (dos dosis) de la vacuna es altamente eficaz.

No obstante, hace falta una alta cobertura de vacunación para que la población vacunada pueda proteger a la no vacunada (recién nacidos, personas con condiciones que desaconsejen la vacunación) o a la altamente vulnerable (mayores e inmunodeprimidos).

Se estima que la cobertura tiene que ser del 95% para impedir que un caso importado pueda transmitirse a través de bolsas de no vacunados.

"Una transmisión sostenida implicaría un aumento continuado de casos", señala Pineda, pero, "con las altas coberturas vacunales en España y el hecho de que la mayoría de casos sean de origen en personas que vienen de países como Marruecos o Rumanía, creo que se puede revertir esta situación".

Ángela Domínguez, coordinadora del grupo de vacunas de la Sociedad Española de Epidemiología, también destaca las altas coberturas vacunales de nuestro país pero advierte de que pueden darse más brotes de la enfermedad.

"Al darse más casos, no es descartable que puedan producirse formas graves de la enfermedad e incluso la muerte", como ha pasado en otros países que se encuentran en una situación parecida, como Estados Unidos.

Ambos expertos consideran que la situación es reversible pero es necesario reforzar la vigilancia de la enfermedad e impulsar los programas vacunales, "especialmente en aquellas personas nacidas entre el 78 y finales de los 80", apunta Domínguez.

La razón es que la vacuna contra el sarampión comenzó a inocularse en España en el año 81, pero no se alcanzó una amplia cobertura hasta años después, por lo que pueden quedar personas que no entraron en los grupos que la recibieron o a las que no llegó en su momento.