Una mujer desnuda en la playa.

Una mujer desnuda en la playa. Gtres.

Salud Sexualidad

Sexo: ¿te has mirado alguna vez la vulva con un espejo?

La falta de conocimiento de la propia anatomía repercute en un menor disfrute del sexo. 

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Si preguntas a un grupo de mujeres que cuándo ha sido la última vez que se han mirado la vulva con un espejo, te sorprenderías de la respuesta. Muchas, no lo han hecho nunca. Otras, lo han hecho alguna vez, pero por lo general hace mucho tiempo, y con frecuencia únicamente por motivos de salud. Muchas no tienen ni idea de la apariencia de su vulva. Otras muchas no saben decirte, frente a un espejo, dónde está su clítoris.

Cuando a los niños y niñas, de pequeñitos, se les quitan los pañales, descubren sus genitales y los tocan para conocerlos y explorarlos. Es curioso que, cuando un niño lo hace, el entorno muchas veces responde con risas y ternura, y les deja explorarse a su aire… pero cuando lo hace una niña le quitan la mano rápidamente. Además los niños, aunque solo sea para hacer pis, se tocan el pene a diario ¡lo conocen perfectamente! Pero no es así el caso de las niñas. Lamentablemente, prácticamente a ninguna nos pusieron nuestras madres delante de un espejo para que conociésemos esa parte de nuestra anatomía.

Las autoras del libro Yo amo mi vulva, Silvia Maza, Dina Cedano y Liz Cabrel, conocen esta problemática muy bien. En este libro se dedicaron a fotografiar vulvas de mujeres que se presentaron voluntarias para ello. Además, al lado de cada fotografía, encontramos la historia de esa mujer, de su sexualidad y de su relación con sus propios genitales a lo largo de su vida.

Marisa Aranda trabaja en la tienda erótica Los Placeres de Lola y me cuenta que, cuando enseña ese libro, las mujeres se sorprenden de la cantidad de vulvas distintas que hay, y de lo diferentes que son con respecto a la imagen que se tiene de ellas en la sociedad. La mayoría de las vulvas no son lisas, simétricas, rositas y sin vello, como muestra la pornografía.

Esto hace que muchas mujeres, cuando se deciden a ponerse un espejo entre las piernas, se sorprendan de lo que ven. El problema no es sólo que se sorprendan… sino que lo que ven les genera rechazo. En consulta escucho cosas como "es feo”, "no es estético", "no entiendo como a los hombres esto les puede gustar"y demás comentarios por el estilo.

La artista Laura Serradilla, a través de su obra, muestra el universo de lo femenino representando vulvas coloridas, irregulares y llenas de vida. Las vulvas son las grandes desconocidas, incluso para nosotras mismas. Tenemos una vulva «ahí abajo» como si fuera algo ajeno, extraño, invisible, innombrable. Nos han hecho desconfiar de nuestros cuerpos, de nuestras sensaciones, de nuestra intuición. Y amarse a una misma es muy revolucionario hoy en día.

Las también artistas Lara Herrero y Noelia Maeso añaden palabras a las vulvas. Comisuras es un libro de poemas ilustrados desde una perspectiva erótica y feminista. Todo ello con el fin de que las mujeres conozcan su anatomía y su erotismo.

Si no te gusta tu vulva y te produce rechazo, se dificulta la relación con tu cuerpo, la autoestima y la capacidad de disfrute en la cama. Muchas veces, los hombres heterosexuales conocen mejor las vulvas y las aprecian y admiran más que las propias mujeres. El efecto de familiaridad, además de la erotización de las mismas, hace que les resulten mucho más atractivas.

*Ana Lombardía es psicóloga y sexóloga.