Isco se lamenta de una ocasión fallada

Isco se lamenta de una ocasión fallada REUTERS

Salud

Así es la apendicitis como la de Isco: la maldición del órgano que sobra

Aunque muchos aficionados del Real Madrid se lamentarán de su mala suerte, lo que le pasó este martes a Isco Alarcón es algo relativamente frecuente. El futbolista padeció una apendicitis aguda, un trastorno que sufre alguna vez en su vida entre el 6% y el 20% de la población. "Lo normal es que ocurra entre la adolescencia y los veintipocos", pero que te sucede a los 26 años que tiene Isco es algo "perfectamente normal", explica a EL ESPAÑOL el cirujano general de la Clínica Universidad de Navarra (CUN) Jorge Baixauli.

El experto reconoce que no hay una explicación clara sobre por qué sucede esta inflamación y que, por lo tanto, no se puede hacer nada para prevenirla. "Si te toca, te toca", enfatiza. Lo que suele suceder es que por restos de fibra, coprolitos -una especie de cálculos- o incluso restos de comida, se obstruye la "luz" del apéndice, un órgano que tiene forma "como de gusano", que sale del ciego y que sería un tubo abierto, que no iría a ninguna parte.

Una vez que se obstruye, empieza el proceso de inflamación y pueden venir los problemas si no se opera. Esto sucede cuando se produce la perforación y, para eso, se tiene que tardar en detectarlo, lo que no es nada frecuente. Sólo en ese caso se puede hablar de un riesgo de mortalidad asociado a la cirugía, que siempre es de alrededor del 1%. "El problema es si se produce una peritonitis", destaca el cirujano de la CUN. 

Obviamente, esto no ha ocurrido en el caso del jugador del Real Madrid, que en la mañana de este miércoles ya abandonaba el hospital. Es, según Baixauli, algo bastante habitual, estar "uno o dos días", aunque depende de distintos factores, como si el órgano se ha extirpado por laparoscopia, algo que no ha trascendido si ha sucedido con Isco.

¿Un órgano sin función?

El cirujano confirma también que la extirpación del apéndice no conlleva ninguna consecuencia para la salud futura de quienes la sufren. "No padecerán ninguna alteración", comenta. 

De ahí el extendido rumor de que el apéndice no tiene función, algo que cambió el pasado año cuando nuevos estudios le dotaron de ciertas funciones inmunológicas.