Eloísa del Pino, presidenta del CSIC; Imanol Pradales, Lehendakari del Gobierno Vasco; Carlos Torres Vila, presidente de la Fundación BBVA; y Rafael Pardo, director de la Fundación BBVA, junto con los premiados.

Eloísa del Pino, presidenta del CSIC; Imanol Pradales, Lehendakari del Gobierno Vasco; Carlos Torres Vila, presidente de la Fundación BBVA; y Rafael Pardo, director de la Fundación BBVA, junto con los premiados. Fundación BBVA

Investigación

Los Premios Fronteras ensalzan el poder unificador de la ciencia y la cultura frente a un mundo marcado por la incertidumbre

La XVIII edición de los Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento reconoce a 10 personalidades y dos instituciones por sus significativos avances.

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Las claves

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La XVIII edición de los Premios Fronteras del Conocimiento reconoce a 10 personalidades y dos instituciones por su contribución científica y cultural en un contexto global de incertidumbre.

Entre los galardonados destacan descubrimientos como el 'ángulo mágico' en grafeno, avances en criptografía, la inmunoterapia con células CAR-T y la cuantificación del calentamiento global en los océanos.

Se premian también aportaciones en humanidades, economía y ciencias sociales, resaltando el valor de la interdisciplinariedad, la medición rigurosa de la vida social y la gestión de la incertidumbre en políticas públicas.

La compositora Unsuk Chin es reconocida por su enfoque universal y cosmopolita de la música, que promueve el diálogo entre tradiciones culturales y la creación independiente.

En un mundo marcado por la complejidad y la incertidumbre, la XVIII edición de los Premios Fronteras del Conocimiento ha puesto en valor el poder transformador de la ciencia y la cultura para ampliar las posibilidades de progreso.

Así lo ha destacado el presidente de la Fundación BBVA y el Grupo BBVA, Carlos Torres Vila, durante el acto celebrado este jueves en Euskalduna Bilbao, en el que se ha reconocido a 10 personalidades y dos instituciones a la vanguardia de la investigación científica y creación artística.

"Las tensiones geopolíticas, los desafíos medioambientales, la polarización social y la expansión de corrientes de desinformación están transformando nuestras sociedades", ha apuntado Torres Vila.

Por ello los valores que se celebran con estos galardones, otorgados por la Fundación BBVA y con la colaboración del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), "son más necesarios que nunca".

Y es que "los galardonados nos recuerdan algo esencial: que el progreso no nace de las certezas previas", sino que lo hace "de la curiosidad, de la voluntad de explorar lo desconocido, de cuestionar lo que creemos saber y de perseverar en la búsqueda de respuestas”.

La presidenta del CSIC, Eloísa del Pino, ha querido reivindicar la necesidad de proteger la libertad de ser curiosos ante las amenazas de un mundo en el que se privilegian las respuestas rápidas frente a la investigación pausada.

Y de no educarnos en su uso, Del Pino advierte del riesgo que para nuestra capacidad de pensar puede suponer la Inteligencia Artificial.

La ceremonia ha sido inaugurada por el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, y la ha concluido el Lehendakari del Gobierno Vasco, Imanol Pradales, quien ha recordado que gracias a los ganadores es posible tener un mundo más cohesionado y mejor dotado para afrontar los retos del futuro.

Ciencias Básicas: 'ángulo mágico'

El premio de Ciencias Básicas reconoce a Allan MacDonald (Universidad de Texas en Austin, EEUU) y Pablo Jarillo-Herrero (Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT, EEUU) han sido galardonados por sus descubrimientos sobre el denominado 'ángulo mágico' que permite transformar y controlar el comportamiento de nuevos materiales.

En 2011, MacDonald predijo en un modelo teórico que, al rotar dos capas de grafeno a un determinado ángulo, del orden de un grado, la interacción entre electrones daría lugar a propiedades emergentes. Siete años después, Jarillo-Herrero lideró la demostración experimental.

El investigador canadiense ha comparado la investigación fundamental con una expedición a la montaña: "Uno sube a un alto porque siente curiosidad por saber qué se ve desde allá arriba. Solo después se da cuenta de que la vista le ha revelado un camino cuya existencia nadie conocía".

Por su parte, el físico español también ha querido reivindicarla en su intervención, ya que "la historia demuestra que el conocimiento profundo y los cambios paradigmáticos que genera suelen llevar a revoluciones tecnológicas transformadoras, con consecuencias sociales y económicas".

Tecnología y Comunicación: tecnologías criptográficas

Joan Daemen, de la Universidad Radboud de Nimega (Países Bajos) y Vincent Rijmen, de la Universidad Católica de Lovaina-KU Leuven (Bélgica) y la Universidad de Bergen (Noruega) han recibido este galardón por diseñar el sistema de criptografía que protege la seguridad de dispositivos electrónicos y conexiones digitales en todo el mundo.

Desde principios de este siglo este sistema criptográfico se ha convertido en el estándar de referencia utilizado para proteger los dispositivos electrónicos y conexiones digitales en todo el mundo frente a las amenazas de los hackers.

Tal y como ha destacado Daemen en su discurso, a día de hoy se usa para proteger tanto sitios web, pagos electrónicos, discos duros y teléfonos móviles como muchos otros sistemas presentes en nuestra vida cotidiana; convirtiéndose en el cifrado que inspira más confianza en todo el mundo.

En un escenario en el que se ha vuelto indispensable que las comunicaciones sean seguras, la seguridad "no puede basarse en secretos industriales", como ha señalado Rijmen. "Su único fundamento sostenible es la criptología".

Biología y Biomedicina: células CAR-T

Los galardonados en la categoría de Biología y Biomedicina —Carl June (Universidad de Pensilvania, EEUU) y Michel Sadelain (Universidad de Columbia, EEUU)— han revolucionado el tratamiento del cáncer con la inmunoterapia basada en la modificación genética de células del propio paciente.

Hasta la llegada de esta revolución terapéutica, las herramientas con las que se contaba para combatir el cáncer eran la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. Aunque, como ha apuntado June, "estos instrumentos eran eficaces pero poco precisos".

Las llamadas células CAR-T permiten identificar, localizar y destruir los tumores con una precisión extraordinaria, como ha señalado Sadelain, quien hace ya cuatro décadas que comenzó a pensar en cómo enseñar a unas células fundamentales del sistema inmunitario a realizar cualquier tarea.

En 2003 demostró por primera vez que era posible tratar eficazmente varios tipos de leucemias y linfomas en ratones mediante células T humanas codificadas genéticamente. Los primeros ensayos clínicos, liderados por June, llegaron en 2009 con enfermos que padecían leucemia avanzada.

Los resultados superaron por completo sus expectativas: "Pacientes que ya no tenían alternativas terapéuticas entraron en remisiones completas y duraderas", rememora. A día de hoy, "decenas de miles de personas en todo el mundo, incluidos muchos niños, han salvado la vida gracias a esta tecnología".

Cambio climático: impacto del calentamiento global

Las consecuencias que está teniendo el calentamiento global se ha puesto de manifiesto en la intervención de Carl Wunsch, galardonado en la categoría de Cambio Climático y Ciencias del Medio Ambiente.

Su trabajo ha marcado un punto de inflexión en la investigación oceanográfica, pues ha logrado cuantificar por primera vez con precisión el incremento de las temperaturas y la acumulación de la energía térmica vinculadas a la emisión de gases de efecto invernadero en todos los océanos.

El catedrático emérito de Oceanografía Física en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) lideró el desarrollo de un programa global de observación oceánica basado en la transformación tecnológica con avances como la observación del mar desde el espacio mediante satélites.

Wunsch ha reconocido que la conclusión clara a la que ha llegado tras cinco décadas de investigaciones es que "el cambio está ocurriendo en todas las regiones del océano" y "constituye una preocupación seria para las generaciones futuras". La única manera de afrontarlo es "documentar y comprender estos riesgos".

Humanidades: de filosofía a ciencia

Estudiar la ciencia no como un ideal abstracto, sino como una práctica real. Esta ha sido, en sus propias palabras, una de las aportaciones importantes del trabajo de Nancy Cartwright, galardonada en la categoría de Humanidades.

La catedrática de las universidades de Durham (Reino Unido) y California en San Diego (EEUU) desarrolló una visión crítica de la importancia excesiva que se atribuía a las leyes universales en este campo: "Formuladas como afirmaciones universales, las leyes no describen correctamente la realidad".

Si el objetivo pasa por mejorar la capacidad de usar la física y que transforme el mundo, debemos entender cómo se emplea realmente, ha enfatizado Cartwright, tanto cuando tiene éxito como cuando fracasa.

La filósofa, que ha reivindicado la importancia fundamental de la interdisciplinariedad, ha destinado gran parte de su trayectoria a demostrar que el conocimiento causal es esencial, comprender qué puede causar qué, qué no puede hacerlo y cómo adquirimos ese conocimiento es fundamental.

Economía: medir la incertidumbre

El Premio Fronteras del Conocimiento de Economía, Finanzas y Gestión de Empresas ha sido otorgado al economista Charles Manski. En su intervención, ha advertido que el análisis de políticas públicas con una certeza increíble no sirve bien a la sociedad.

Considera que si se logra lidiar con la incertidumbre el cambio que puede producirse resultaría beneficioso: "Los investigadores deberían esforzarse por proporcionar análisis de políticas creíbles, reconociendo la complejidad de la toma de decisiones en condiciones de incertidumbre”.

La elección de políticas que están basadas en una certeza excesiva puede dañar a la sociedad, que trata de buscar un bienestar social hipotético, y no un bienestar real. Por ello, propone un análisis de políticas más creíble, transparente sobre sus límites y mejor adaptado a la complejidad de la toma de decisiones reales.

Con su reconocimiento se pone en valor la identificación parcial; es decir, sustituir la búsqueda forzada de una cifra concreta por un rango de datos posibles, cambiando con ello la forma en que los economistas entienden lo que puede aprenderse de los datos.

Ciencias Sociales: predecir lo 'invisible'

En esta categoría, han recogido el galardón René Bautista, director de la Encuesta Social General (GSS por sus siglas en inglés), en representación de NORC de la Universidad de Chicago, y Kathleen Cagney, directora del Instituto de Investigación Social (ISR en inglés) de la Universidad de Michigan.

El objetivo de NORC pasa por ayudar a la sociedad a conocerse mejor a sí misma. El método no es otro que "preguntar a la gente sobre su vida", ha apuntado Bautista, "convirtiendo esas respuestas en datos que puedan ponerse al servicio del bien común".

Su origen es una idea "sencilla pero contundente": que los estudios individuales son importantes, pero las tendencias comparables ofrecen una visión más profunda. Las tendencias nos ayudan a distinguir la información relevante del ruido.

Bautista ha querido destacar para concluir que "este premio rinde homenaje a una de las creencias fundamentales de NORC: que medir con rigor científico la vida social no solo contribuye al avance de la ciencia, sino que también fomenta la confianza en los datos e impulsa el progreso social".

Por su parte, Kathleen Cagney ha remarcado que recibir este galardón es un reconocimiento al compromiso del ISR "con la ciencia basada en datos y el rigor metodológico al servicio de todos".

Las encuestas de opinión pública afrontan desafíos crecientes, como la caída en las tasas de respuesta, la erosión de la confianza en las instituciones y las nuevas tecnologías. La medición, no obstante, solo es el principio de su trabajo. El objetivo último, ha concluido, "es el conocimiento: ayudar a las comunidades a tomar mejores decisiones".

Música y Ópera: el valor universal

La galardonada en Música y Ópera, Unsuk Chin, ha puesto en valor el valor universal y cosmopolita de la música, con la que es posible tender puentes en un panorama contemporáneo que dificulta la creación independiente.

A lo largo de su carrera ha descubierto que la importancia no reside únicamente en la tradición y la modernidad de la conocida como música clásica 'occidental', sino también en adentrarse en la música tradicional de diversas culturas", como aprendió de su maestro, el compositor György Ligeti.

Chin aboga por una vida musical en la que no existan tratos preferenciales basados en nacionalidad, apariencia o género: "Un compositor se comunica a través de su trabajo, no a través de manifiestos o declaraciones".

La compositora ha advertido una de las paradojas que atraviesa a día de hoy a la sociedad, la cual también aparece dentro del ámbito musical. Y es que "la sobreestimulación mediática convive con la desaparición de biodiversidad".

Por ello apela al diálogo, como bien ha sabido incluir en su obra: su trabajo se inscribe en la tradición musical a la vez que la renueva, y bebe de distintas tradiciones culturales para acabar hablando un lenguaje universal.