David Céspedes, médico y especialista en longevidad.

David Céspedes, médico y especialista en longevidad. TikTok / Canva TikTok / Canva

Ciencia

Los expertos lo confirman: "Si alguien te dice que desayunar a diario avena inflama, no le hagas caso"

El betaglucano de la avena puede ayudar a moderar la respuesta de glucosa e insulina después de las comidas.

Más información: Sandra Moñino, nutricionista: "El desayuno perfecto no lleva tostadas, sino huevos revueltos o fiambre sin grasa"

J. Rodríguez
Publicada
Las claves
Las claves

No hay evidencia científica de que el consumo diario de avena cause inflamación en el cuerpo, según metanálisis de ensayos clínicos.

El betaglucano, una fibra soluble presente en la avena, ayuda a reducir la respuesta de glucosa e insulina tras las comidas.

La avena contiene fibra, proteínas, vitaminas y minerales, y puede contribuir a una leve reducción del colesterol LDL.

Relacionar la avena con la alimentación animal carece de base nutricional, ya que su composición limita incluso la ganancia de peso en cerdos.

La avena se ha convertido en uno de esos alimentos atrapados entre recomendaciones saludables y advertencias virales. David Céspedes cuestiona ahora los argumentos que relacionan este cereal con inflamación, insulina o aumento de peso.

El experto en longevidad sostiene que afirmar que la avena inflama no encaja con los resultados disponibles. Cita metanálisis de ensayos clínicos aleatorizados que analizaron distintos biomarcadores relacionados con la inflamación.

Según Céspedes, ninguno de estos marcadores inflamatorios aumenta significativamente después de consumir avena.

De hecho, explica que algunos análisis incluso encuentran pequeñas reducciones en determinados biomarcadores. Por eso, considera más útil preguntar qué indicador concreto de inflamación se está utilizando antes de realizar esa afirmación.

Otro de los argumentos habituales apunta a los supuestos picos de glucosa e insulina provocados por la avena. Céspedes responde que contiene hidratos de carbono, por lo que es normal que aumenten.

Mitos de la avena

El incremento de glucosa provoca una respuesta de insulina, algo que forma parte del funcionamiento normal del organismo. Además, recuerda que determinados alimentos ricos en proteínas también pueden generar respuestas de insulina.

Sin embargo, el experto destaca una característica concreta de la avena: su contenido en betaglucano, una fibra soluble. Esta fibra aumenta la viscosidad intestinal y retrasa la absorción de glucosa.

@dr.davidcespedes

🩺 Soy médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. Ahora resulta que la avena: ❌ inflama ❌ dispara la insulina ❌ y “se utiliza para engordar cerdos”. La evidencia es algo menos cinematográfica. Un metaanálisis de 23 ensayos aleatorizados no encontró aumentos significativos de PCR, IL-6, TNF-α o IL-8 tras consumir avena. Y su beta-glucano hace algo especialmente incómodo para el relato del “pico”: en un metaanálisis de 103 comparaciones experimentales redujo aproximadamente un 23% la respuesta posprandial de glucosa y un 22% la de insulina. ¿Y lo de los cerdos? La avena sí puede utilizarse en alimentación porcina. También el agua. Pero además su elevado contenido en fibra y menor densidad energética LIMITAN precisamente su utilización para maximizar el crecimiento de los cerdos. Que un animal coma un alimento no demuestra absolutamente nada sobre si ese alimento es saludable para ti. Eso no es nutrición comparada. Es un argumento de granja. 📚 Zurbau A et al. Meta-analysis of oat β-glucan and postprandial glucose/insulin. 📚 Effects of Oats on Inflammation. Systematic Review and Meta-analysis of 23 RCTs. 📚 Meta-analysis of randomized trials: oat β-glucan reduces LDL cholesterol. #Avena #Nutricion #EvidenciaCientifica #SaludMetabolica #MedicinaPreventiva #TuCuerpoHaceCosas

♬ sonido original - Dr. David Céspedes

Según el metanálisis de ensayos controlados que menciona, el betaglucano consiguió reducir aproximadamente un 23% la glucosa después de las comidas y un 22% la respuesta de insulina en términos generales.

Para Céspedes, estos resultados introducen un matiz importante en el debate sobre los supuestos picos. La avena puede elevar la glucosa porque contiene hidratos, pero su fibra contribuye a amortiguar esa respuesta.

El tercer argumento que cuestiona relaciona la avena con la alimentación de los cerdos. El experto considera que utilizar lo que come un animal para decidir qué debe comer una persona carece de sentido nutricional.

Además, señala que la avena contiene bastante fibra y presenta una densidad energética menor que otros cereales, como el maíz. En alimentación porcina, incluso puede reducir la eficiencia de ganancia de peso.

Por tanto, Céspedes rechaza utilizar ese ejemplo como prueba de que la avena engorda. También aclara que defender su consumo no significa convertirla en un supuesto superalimento, porque esos conceptos pertenecen al marketing.

El experto la describe simplemente como un cereal integral con fibra, betaglucano, proteínas, vitaminas y minerales. También menciona evidencia clínica sobre algunos efectos, como una reducción pequeña pero consistente del colesterol LDL.

Su conclusión es que se puede comer avena, aunque no existe ninguna obligación de incluirla en la dieta. Puede elevar la glucosa después de comer, pero eso no significa necesariamente que resulte perjudicial.