El oncólogo Silvio Garattini.

El oncólogo Silvio Garattini. E.E.

Ciencia

Silvio Garattini, oncólogo de 97 años: "Yo jamás almuerzo, pero no le digo que no a un postre. No tiene sentido tomar medicinas"

Entre las claves de su longevidad, destaca la importancia que concede a una alimentación equilibrada, practicar ejercicio y el mantenimiento de una vida social activa.

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Las claves

Las claves

Silvio Garattini, oncólogo de 97 años, defiende que la salud debe basarse en la prevención y los hábitos cotidianos, no solo en los medicamentos.

Critica la sobremedicación y considera que muchos fármacos se recetan innecesariamente por intereses comerciales.

Garattini realiza ejercicio físico diario, mantiene una alimentación variada y moderada, y resalta la importancia de las relaciones sociales para un envejecimiento saludable.

Advierte sobre los riesgos del tabaco y destaca que vivir con prudencia y planificar el futuro son claves para la longevidad.

A sus 97 años, Silvio Garattini continúa defendiendo una idea que ha marcado buena parte de su trayectoria profesional: la salud no debería depender únicamente de los medicamentos.

El médico, oncólogo, farmacólogo y científico italiano considera que la prevención y los hábitos cotidianos tienen un papel fundamental a la hora de preservar la calidad de vida durante la vejez.

Garattini, nacido en Bérgamo en 1928, fundó en 1961 el Instituto de Investigaciones Farmacológicas Mario Negri de Milán, uno de los centros biomédicos independientes más reconocidos de Europa.

Desde allí ha desarrollado una extensa carrera dedicada a estudiar los medicamentos y sus efectos, al tiempo que ha cuestionado su utilización excesiva.

En entrevistas concedidas al Corriere Della Sera, el científico ha insistido en los riesgos de convertir la medicina en una cuestión meramente comercial: "La medicina se ha convertido en un mercado: demasiados medicamentos y, a menudo, recetados innecesariamente".

Su planteamiento parte de una premisa sencilla: antes de tratar una enfermedad, hay que intentar evitar que aparezca. En este sentido, también ha puesto el foco sobre patologías como la diabetes. "Es una enfermedad prevenible, pero seguimos sin priorizar la prevención", aseguraba.

Garattini considera que esta filosofía debería comenzar desde las primeras etapas de la vida. "No tenemos una Escuela Superior de Salud, los directivos muchas veces son solo amigos de los políticos", indicaba. "Y también necesitamos hablar de salud en el aula, una hora a la semana sería suficiente".

La prevención es la base de la salud

Su rechazo a la sobre medicación también se refleja en sus propios hábitos. No defiende prescindir de los fármacos cuando son necesarios, sino utilizarlos cuando realmente aportan un beneficio: "Si los necesitara, los tomaría. Pero no tiene sentido contratarlos (comprarlos/tomarlos) con fines propagandísticos".

En su día a día, el ejercicio ocupa un lugar destacado. Garattini camina aproximadamente cinco kilómetros diarios, una actividad que, según explica, tiene efectos tanto físicos como psicológicos.

"No ayuda solo al físico, sino también a la mente", señalaba. "Para mí, es una especie de meditación".

La alimentación es otro de los pilares de la filosofía. "La alimentación debe ser variada y moderada. Yo, por ejemplo, no almuerzo. Las calorías deben estar en proporción con la actividad que realizamos", indicaba.

Sin embargo, eso no significa eliminar por completo determinados alimentos. "El cerebro necesita 90 gramos de azúcar al día, incluidos azúcares simples y complejos. Por ejemplo, nunca digo que no a un pequeño postre por la noche", apuntaba.

Además, para Garattini envejecer bien no depende exclusivamente de la alimentación o el ejercicio. Las relaciones sociales también desempeñan un papel determinante.

"En el Instituto realizamos un estudio sobre 2.000 personas de 80 años seguidas durante 15 años. Aquellos que mantenían pocas relaciones sociales tenían mayor riesgo de sufrir problemas cognitivos", reflexionaba el oncólogo.

El científico también alerta sobre el tabaco y sus consecuencias: "En Italia todavía hay 12 millones de fumadores. Los cigarrillos no son solo una causa de cáncer de pulmón, también un factor de riesgo para 27 enfermedades, incluidas las cataratas y la artritis reumatoide".

Su filosofía ante la longevidad se resume en vivir con cierta prudencia, pero sin renunciar a planificar el futuro: "Cada jornada es un equilibrio entre la conciencia de que mañana podría no despertarme y la necesaria y beneficiosa planificación de las cosas a medio y largo plazo".