Un león descansando.

Un león descansando. Freepik

Ciencia

Los científicos coinciden: España estuvo habitada por leones de hasta 360 kilos pero hace miles de años

Antes del lince ibérico, España tuvo leones: enormes felinos recorrieron la Península hasta el final del Pleistoceno.

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Las claves

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Hace miles de años, España estuvo habitada por leones de las cavernas (Panthera spelaea), que podían llegar a pesar hasta 360 kilos.

Restos fósiles hallados en Asturias, Granada y Madrid demuestran la presencia de estos grandes felinos en toda la Península Ibérica durante el Pleistoceno.

El ejemplar de Asturias, cuyo esqueleto fue hallado en la Torca del León, vivió hace unos 43.000 años en un bosque húmedo y templado cercano a frentes glaciares.

Junto a los leones, también vivían otros grandes carnívoros como leopardos y lobos, conformando una fauna muy distinta a la actual en el territorio español.

El supuesto avistamiento de un león en plena Sierra de San Vicente, en Toledo, ha provocado esta semana una escena insólita: la Guardia Civil y el Seprona desplegaron patrullas, drones y un helicóptero después de que un repartidor asegurase haber visto un animal de estas características cerca de Navamorcuende.

La búsqueda terminó este jueves sin encontrar ningún indicio que confirmase la presencia del gran felino, pero la noticia resulta especialmente llamativa porque hubo un tiempo en el que encontrarse con un enorme león en el territorio que hoy ocupa España no habría sido algo imposible.

Hoy resulta difícil imaginar un león recorriendo libremente los bosques de España, las montañas de Madrid o incluso el territorio de la actual Granada. Sin embargo, durante el Pleistoceno la Península Ibérica formaba parte de la distribución de uno de los mayores felinos que han vivido en Europa.

Era el león de las cavernas (Panthera spelaea), un depredador estrechamente emparentado con los leones actuales pero perteneciente a un linaje diferente. Sus restos han aparecido en numerosos puntos de Europa y Asia y también en distintos yacimientos españoles. Algunos ejemplares alcanzaron dimensiones extraordinarias.

Uno de los mejores ejemplos procede precisamente de Asturias. En la Torca del León, una cavidad situada en Porrúa, en el concejo de Llanes, un equipo de investigadores recuperó buena parte del esqueleto de un animal que había vivido hace aproximadamente 43.000 años.

Los restos conservaban gran parte del cráneo, extremidades anteriores, vértebras, costillas y huesos de las patas posteriores. El análisis anatómico permitió determinar que probablemente se trataba de un macho y, a partir de las dimensiones de sus huesos, los científicos estimaron una masa corporal de unos 360 kilos.

La cifra obliga a imaginar un animal considerablemente mayor y más robusto que la mayoría de los leones actuales. Sin embargo, no significa que todos los ejemplares de Panthera spelaea alcanzasen ese tamaño: el individuo asturiano era especialmente grande y los propios cálculos de masa corporal tienen un margen de incertidumbre asociado a este tipo de reconstrucciones paleontológicas.

El hallazgo fue publicado en Quaternary Science Reviews por un equipo encabezado por Diego J. Álvarez-Lao, de la Universidad de Oviedo. La investigación permitió reconstruir además algo más sorprendente que el tamaño del felino: el paisaje en el que vivía.

Un león de 360 kilos

Hace unos 43.000 años, la zona no era simplemente una enorme extensión helada como puede sugerir la imagen popular de la Edad de Hielo. Los pequeños mamíferos encontrados junto al león indican que existía allí un bosque maduro, húmedo y de clima relativamente templado.

La peculiaridad es que ese paisaje se encontraba aproximadamente a solo 15 kilómetros de los frentes glaciares de la Cordillera Cantábrica. El animal vivió durante un intervalo relativamente cálido conocido como Greenland Interstadial 11, en plena transición entre el Paleolítico Medio y el Superior en el noroeste de la Península.

El león probablemente terminó en la cueva por accidente. La Torca del León estaba conectada con una sima de unos 16 metros de profundidad que funcionó como una trampa natural. Los investigadores no encontraron indicios que apuntaran a que sus huesos hubieran sido transportados allí por humanos u otros carnívoros.

Y no estaba solo. En el mismo conjunto aparecieron restos de leopardo y lobo, una muestra de hasta qué punto la fauna de grandes carnívoros que habitaba el norte de la actual España era diferente a la actual.

Los fósiles españoles demuestran además que estos grandes felinos no permanecieron exclusivamente en el norte peninsular.

Un trabajo publicado en 2024 en Journal of Archaeological Science: Reports identificó restos de Panthera spelaea en la cueva de la Carihuela, en Píñar (Granada). Las dataciones situaron aquel animal entre hace aproximadamente 145.000 y 148.000 años.

El hallazgo resulta especialmente interesante por su posición geográfica. Carihuela y el cercano yacimiento de Solana del Zamborino constituyen los registros de león de las cavernas situados más al sur conocidos hasta ahora en Europa.

También existen restos en la actual Comunidad de Madrid. La literatura científica documenta al menos un ejemplar en Cueva del Camino, en Pinilla del Valle, dentro de la Sierra de Guadarrama, en depósitos de hace aproximadamente 90.000 años.

La Península Ibérica era, por tanto, territorio de leones mucho antes de que existiera España y mientras diferentes poblaciones humanas ocupaban Europa. No era exactamente el mismo león que conocemos hoy.