Imagen de Cristian, un albañil, y una imagen generada por IA de dos trabajadores de la construcción.

Imagen de Cristian, un albañil, y una imagen generada por IA de dos trabajadores de la construcción. Gemini

Ciencia

Cristian, albañil: "Me sabe mal decirlo pero los peones de ahora están más pendientes del móvil que de la obra"

Este profesional considera que al envejecimiento que está sufriendo el sector se le suma que las nuevas generaciones no muestran el interés suficiente.

Más información: Los albañiles coinciden: "Obras que antes podían durar seis o siete meses ahora se van a ocho o nueve"

P. G. Santos
Publicada
Las claves

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El sector de la construcción enfrenta una grave escasez de profesionales cualificados y un notable envejecimiento de su plantilla.

Cristian, albañil y empresario, denuncia la falta de compromiso y vocación de muchos jóvenes peones, más pendientes del móvil que del trabajo.

Las condiciones económicas pueden ser atractivas, pero los salarios no compensan a los perfiles más especializados ni reconocen la experiencia.

El 65% de los albañiles tiene más de 45 años y las vacantes sin cubrir se han duplicado desde 2020, reflejando un problema estructural para el relevo generacional.

El sector de la construcción atraviesa uno de sus momentos más delicados por la escasez de profesionales cualificados y el progresivo envejecimiento de sus plantillas. En este contexto, el albañil Cristian ha lanzado una reflexión sobre uno de los problemas que más preocupan en este oficio.

Durante su participación en el pódicast Sector Oficios, el profesional explicó que la falta de compromiso de algunos trabajadores jóvenes constituye un obstáculo creciente para las empresas: "Me sabe mal decirlo, pero muchos peones están más pendientes del móvil que de la obra", lamentó.

Cristian, fundador junto a su pareja Anabel de una empresa especializada en reformas integrales de viviendas y locales, sostiene que el verdadero problema no reside únicamente en captar trabajadores, sino en encontrar personas preparadas, responsables y con verdadera vocación por el oficio.

A su juicio, la profesión continúa ofreciendo unas condiciones económicas que pueden resultar atractivas para numerosos ciudadanos. Según explicó, el convenio establece aproximadamente 1.800 euros limpios mensuales, aunque sumando horas extraordinarias y otros conceptos pueden alcanzarse fácilmente unos 2.400 euros mensuales.

Imprescindible dignificar su trabajo

Pese a ello, considera que la remuneración sigue siendo insuficiente para determinados perfiles altamente especializados. En especial, cree que un profesional capaz de realizar alicatados con autonomía y calidad debería percibir alrededor de 2.800 euros mensuales por su responsabilidad laboral.

El albañil también denunció el desequilibrio salarial existente entre diferentes categorías profesionales. En su opinión, resulta injustificable que un oficial de primera apenas cobre 100 euros más que un peón, circunstancia que termina desmotivando a quienes acumulan experiencia y responsabilidades adicionales.

En su propia empresa asegura haber comprobado esa dificultad diariamente. Explica que de los diez últimos peones contratados únicamente continúa trabajando uno, una situación que refleja, según afirma, las enormes dificultades para consolidar equipos estables y comprometidos actualmente.

Ante esa realidad, Cristian reconoce que, en determinadas ocasiones, termina resultando más rentable contratar trabajadores autónomos que ampliar la plantilla fija. Sin embargo, insiste en que únicamente recurre a esa fórmula cuando afronta proyectos especialmente grandes o complejos profesionalmente.

El empresario también defendió un modelo basado en la calidad y la confianza con sus clientes. Por ello asegura que evita aceptar más encargos de los que realmente puede asumir, priorizando cumplir plazos y garantizar unos acabados satisfactorios siempre posibles.

Más allá de las dificultades empresariales, Cristian considera imprescindible dignificar el trabajo del albañil. Recuerda que son quienes hacen posible que las personas habiten sus viviendas, aunque lamenta que socialmente continúen siendo considerados el último eslabón de toda la cadena productiva.

Su diagnóstico coincide con diversos estudios recientes. Algunos informes reflejan que las vacantes sin cubrir en la construcción se han duplicado desde 2020, evidenciando un problema estructural que amenaza el relevo generacional dentro del sector español de forma preocupante.

Los datos muestran además un acusado envejecimiento de la profesión. Si en 2007 uno de cada cinco albañiles tenía menos de treinta años, actualmente ese porcentaje no alcanza siquiera el 5%, mientras aumentan considerablemente los trabajadores veteranos en activo.

Actualmente, cerca del 65% de los albañiles supera los 45 años, frente al 30% registrado hace dos décadas. Paralelamente, la mano de obra inmigrante representa aproximadamente una cuarta parte del sector, según cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE).