El Niño sube su intensidad.
Los meteorólogos coinciden: el Pacífico sufre un calentamiento histórico y eleva a 8 °C la escala para medir su calor
El Pacífico está experimentando un calentamiento excepcional y El Niño está a punto de convertirse en un evento muy fuerte.
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El océano Pacífico está registrando un incremento térmico sin precedentes que ha encendido las alarmas de la comunidad científica internacional.
Según informan desde Meteored, la acumulación de energía en el entorno marino es de tal magnitud que la Oficina Oceanográfica y Atmosférica de Estados Unidos se ha visto obligada a ampliar de forma excepcional el límite máximo de la escala visual en sus mapas de anomalías térmicas superficiales, situando el nuevo tope en los 8 °C.
Esta modificación técnica responde a la necesidad de mapear con precisión una gigantesca burbuja de agua cálida que se concentra en los primeros 300 metros de profundidad. Es decir, que el calentamiento de las aguas continúa y ahora mismo está en un punto muy importante y fuerte, y los expertos ya están avisando sobre ello.
A nivel superficial, El Niño avanza a un ritmo sumamente acelerado. Los últimos registros semanales indican que la anomalía relativa de la temperatura del mar ya se sitúa en los +1,8 °C, lo que posiciona al actual evento a tan solo dos décimas de alcanzar el umbral crítico de los +2 °C.
De superar este límite en las próximas semanas, El Niño entraría oficialmente en la categoría de intensidad muy fuerte, un rango de consecuencias globales que lleva al fenómeno climatológico a un nuevo nivel.
Aumenta la magnitud
La evolución meteorológica a corto plazo apunta a una intensificación inminente debido a factores dinámicos en la atmósfera tropical. Además, los modelos de predicción confirman que el desplazamiento de la Oscilación de Madden-Julian hacia el Pacífico central, un pulso de variabilidad climática que interactuará de forma directa con el fenómeno.
El paso de esta oscilación provocará un debilitamiento de los vientos alisios del este, favoreciendo el desarrollo de una onda Kelvin oceánica que empujará el calor acumulado en las profundidades directamente hacia la superficie marina.
Los expertos advierten de que, aunque el pico máximo de El Niño se espera entre los meses de octubre y diciembre, los impactos climáticos ya son visibles en zonas costeras sudamericanas.
Este escenario, grosso modo, plantea una amenaza meteorológica global para los próximos meses, con un aumento drástico en el riesgo de inundaciones repentinas, sequías prolongadas y alteraciones severas en los patrones de lluvias.
Ahora mismo el caso y evolución de la situación se está siguiendo con todo detalle para estudiar realmente el impacto de este nuevo alzamiento, pero desde luego va a haber ciertas consecuencias con esas nuevas temperaturas.