Imagen de archivo de un joven agricultor en Conil de la Frontera (Cádiz).

Imagen de archivo de un joven agricultor en Conil de la Frontera (Cádiz). EFE

Ciencia

Los agricultores españoles avisan: "Los cultivos se están viendo muy afectados porque el estrés hídrico es muy elevado"

Desde el sector mantienen la firme convicción de que este clima seco podría llegar a arruinar la temporada agrícola si no cambiase la situación.

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P. G. Santos
Publicada
Las claves

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Las olas de calor y la escasez de lluvias han provocado un elevado estrés hídrico en los campos españoles, afectando notablemente los cultivos.

Agricultores de Galicia advierten que las altas temperaturas han alterado cultivos y pastos, y algunos han recurrido a contratar cisternas para regar.

La producción de hortalizas como perejil, calabacín y judía se ve reducida y adelantada, mientras las legumbres resisten mejor la falta de agua.

Las grandes diferencias térmicas entre el día y la noche complican aún más la situación y elevan los costes de producción agrícola.

Las sucesivas olas de calor y la escasez de lluvias han colocado al campo español ante un verano especialmente incierto. Agricultores de distintos territorios advierten de que el estrés hídrico ya reduce calibres, adelanta ciclos y amenaza los rendimientos.

El problema no se limita a las zonas tradicionalmente secas. En A Mariña, una comarca gallega de clima suave, las temperaturas elevadas han alterado cultivos y pastos, mientras varios ayuntamientos piden racionalizar el consumo de agua ante reservas tensionadas.

José Manuel Fraga, agricultor en un pequeño municipio de Lugo, resume el estado de ánimo del sector con una previsión contundente: "Se avecina un año muy malo". En sus fincas produce calabacín, judía, perejil y patata para una cadena.

El perejil, explica en declaraciones a medios locales, "no sale como otros años". La recolección del calabacín ya ha comenzado y la judía llegará más adelante, pero el calendario se desarrolla bajo presión constante. Para mantener vivas las hortalizas, ha tenido que contratar cisternas.

Los cultivos necesitan humedad

Cada viaje aporta 18.000 o 24.000 litros, según las necesidades. La medida permite regar hoy, aunque no elimina el problema. "Cuando llega el momento de regar, la tierra ya no es la misma", sostiene Fraga, con décadas de experiencia.

El productor recuerda veranos duros, pero sitúa en 1987 el último comparable. Observa que la situación prolonga una tendencia iniciada meses atrás: los nabos destinados a grelos terminaron a finales de marzo, antes que nunca, este año para ellos.

Marcos Besada, presidente de A Estruga, agrupación que reúne a productores agroecológicos de Vilalba y Xermade, prevé una producción menor y más tardía. "Los cultivos se están viendo muy afectados porque el estrés hídrico es elevado este verano", afirma.

Las hortalizas concentran el impacto, mientras las legumbres resisten mejor el calor y la falta de precipitación. Tomates y calabacines pueden conservar el sabor habitual, señala Besada, aunque llegarán con menos peso y menor calibre al mercado de proximidad.

A Estruga cuenta con 10 productores y comercializa la mercancía en la plaza de abastos de Vilalba, además de ferias y tiendas. Marta Vázquez, agricultora de Noche, mantiene una valoración prudente, aunque ya también ha comenzado a regar ahora.

Su atención está puesta ahora en la patata, cuya recogida prevé para finales de agosto. Después plantará nabos. Óscar Riveiro, que cultiva más de cuatro hectáreas de tubérculo en Castro de Rei y Cospeito, también vigila cada parcela cuidadosamente.

En sus terrenos produce además cebolla, trigo y fabas. Las cebollas aguantan mejor gracias al riego, mientras las fincas cercanas a los ríos conservan todavía cierta humedad. "Los cultivos necesitan calor, pero también humedad", recuerda ahora Riveiro con preocupación.

Las grandes diferencias térmicas entre el día y la noche añaden otra dificultad. El desenlace dependerá de cómo evolucione el verano, pero el diagnóstico coincide con el de organizaciones agrarias: el calor acelera maduración y eleva costes en nuestro país.