Castillo de Calatañazor.

Castillo de Calatañazor. Freepik

Ciencia

El pueblo medieval perfecto para ver el eclipse: un castillo del siglo XII y un bosque con árboles de 2.000 años

Calatañazor no solo está en la franja de totalidad: también conserva un castillo del siglo XII y uno de los sabinares más antiguos de Europa.

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Las claves

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Calatañazor, en Soria, es uno de los mejores lugares para observar el eclipse solar del 12 de agosto, con una totalidad de casi 1 minuto y 43 segundos.

El pueblo medieval destaca por su castillo del siglo XII, calles empedradas y su posición elevada, ideal para disfrutar del fenómeno astronómico.

Cerca de Calatañazor se encuentra la Reserva Natural del Sabinar, con sabinas albares de hasta 2.000 años de antigüedad y dimensiones excepcionales.

Se recomienda elegir un lugar con horizonte despejado para ver el eclipse, usar gafas especiales y visitar el sabinar durante el día para evitar que los árboles bloqueen la vista.

Apenas unas decenas de habitantes, un castillo medieval sobre una peña y uno de los bosques de sabinas más antiguos de Europa. Calatañazor, en Soria, reúne además este miércoles otra circunstancia excepcional: se encuentra dentro de la franja de totalidad del eclipse solar.

La pequeña localidad soriana aparece entre los enclaves especialmente atractivos para contemplar el fenómeno del 12 de agosto. Está situada muy cerca de la línea central de la sombra de la Luna, donde la ocultación del Sol alcanzará realmente el 100%.

Los cálculos para Calatañazor sitúan la totalidad alrededor de las 20.29 horas y le conceden aproximadamente un minuto y 43 segundos de oscuridad completa. En ese momento, el Sol estará apenas a unos 7,4 grados sobre el horizonte oeste-noroeste.

Esta última cifra será especialmente importante. El eclipse ocurrirá muy cerca del atardecer y una montaña, un edificio o incluso una masa de árboles situada en la dirección equivocada podría ocultar el Sol durante los segundos decisivos. Conviene elegir previamente un punto con horizonte despejado.

El pueblo tiene a su favor su posición elevada. Calatañazor se levanta sobre una peña junto al río Milanos y mantiene buena parte de su aspecto medieval, con calles estrechas y empedradas, casas porticadas, entramados de madera y construcciones tradicionales de adobe.

Iglesia de Santa María del Castillo

Sobre el caserío permanece el castillo de Calatañazor. El Portal de Turismo de Castilla y León fecha la fortaleza en el siglo XII y explica que fue posteriormente reformada durante el XIV. Actualmente se conserva como una ruina consolidada que continúa dominando visualmente la localidad.

Su emplazamiento forma parte de la imagen característica del pueblo. Desde la Calle Real se alcanza la zona del castillo, mientras que dentro del casco histórico aparece también la iglesia de Santa María del Castillo, de origen románico y transformada durante épocas posteriores.

Pero el otro gran atractivo se encuentra fuera de sus calles. Muy cerca aparece la Reserva Natural del Sabinar de Calatañazor, un espacio de apenas 30 hectáreas que Patrimonio Natural de Castilla y León considera uno de los bosques de sabinas mejor conservados del planeta.

Aquí crece principalmente la sabina albar, Juniperus thurifera, una especie capaz de sobrevivir a fuertes contrastes térmicos, heladas, sequía estival y suelos calizos poco desarrollados. El aislamiento y el aprovechamiento tradicional han permitido conservar ejemplares de dimensiones extraordinarias.

Algunas sabinas alcanzan alrededor de 14 metros de altura y superan los cinco metros de diámetro. Lo verdaderamente excepcional es su longevidad: la información oficial de la Junta señala que determinados árboles se aproximan a los 2.000 años de existencia.

Eso convierte el viaje para ver el eclipse en algo más que una salida astronómica. En unos pocos kilómetros pueden recorrerse una villa que conserva su trazado medieval, las ruinas de una fortaleza del siglo XII y un ecosistema donde continúan vivos árboles nacidos hace posiblemente cerca de dos milenios.

El sabinar, sin embargo, no tiene por qué ser el mejor lugar desde el que mirar directamente el eclipse. Precisamente porque el Sol estará tan bajo, los árboles pueden bloquear el horizonte. Es preferible visitarlo durante el día y desplazarse después a una zona abierta y autorizada.

La meteorología será el último factor decisivo. Las estadísticas históricas utilizadas por Space.com estiman para esta zona una probabilidad de nubosidad cercana al 24%, pero ese dato climatológico no sustituye al pronóstico de las horas inmediatamente anteriores al fenómeno.

También será imprescindible utilizar gafas específicas para eclipses durante todas las fases parciales. Solo podrán retirarse cuando la Luna haya cubierto completamente la superficie brillante del Sol y deberá recuperarse la protección inmediatamente en cuanto termine la totalidad.