La doctora Inés Rodrigo (@medicinaconines)

La doctora Inés Rodrigo (@medicinaconines) E. E.

Ciencia

Inés Rodrigo, médica: "Mucha gente piensa que el examen MIR te da una plaza de por vida, pero eso no es así"

La residencia médica obliga a seguir estudiando de forma constante, incluso después de superar el exigente examen MIR y comenzar la especialización.

Más información: Lara Ferreiro, psicóloga: "Messi sintió que el partido se le escapaba y su cerebro entró en modo supervivencia"

J. Rodríguez
Publicada
Las claves

Las claves

Superar el examen MIR no garantiza una plaza fija como médico, solo da acceso a la formación sanitaria especializada.

Al terminar la residencia, los médicos deben presentarse a oposiciones para optar a un puesto estable en el sistema público de salud.

Las personas con discapacidad cuentan con un cupo especial de plazas, pero pueden elegir su plaza según su número de orden o ejercer su prioridad cuando se activa el turno reservado.

La residencia médica implica seguir estudiando a diario, por lo que el esfuerzo no termina al conseguir una plaza MIR.

Cada año, miles de estudiantes afrontan el examen MIR con el objetivo de acceder a una plaza de formación sanitaria especializada. Sin embargo, existe una idea muy extendida sobre este proceso que no se ajusta a la realidad, como ha explicado la médica Inés Rodrigo.

A través de un vídeo publicado en TikTok, la facultativa aclara una de las confusiones más habituales entre quienes desconocen cómo funciona el sistema sanitario español. Según explica, superar el MIR no significa obtener un puesto fijo como médico para toda la vida.

Rodrigo recuerda que el MIR es el examen que realizan los graduados en Medicina para acceder a una especialidad concreta. La nota obtenida determina un número de orden que permite elegir plaza conforme avanza el proceso de adjudicación oficial.

Una vez completada la residencia, los médicos no adquieren automáticamente una plaza fija dentro del sistema público de salud. La especialista subraya que, para conseguir estabilidad laboral, es necesario presentarse posteriormente a las correspondientes oposiciones convocadas por las administraciones sanitarias.

En su publicación, la médica insiste en que el MIR constituye únicamente la puerta de acceso a la formación especializada. Es decir, permite convertirse en residente durante varios años, pero no garantiza un puesto definitivo una vez finalizado ese periodo.

Estudiar todos los días

La creadora de contenido también aprovecha para explicar otra cuestión que suele generar dudas durante la adjudicación de plazas: el funcionamiento del turno reservado para personas con discapacidad, que se activa en un momento concreto del proceso de elección.

Según detalla, las personas con discapacidad cuentan con un cupo específico de plazas reservadas, igual que ocurre con determinados aspirantes extracomunitarios. No obstante, eso no significa que únicamente puedan escoger entre las plazas disponibles cuando se activa ese turno especial.

De hecho, aclara que cualquier aspirante con discapacidad elige normalmente cuando le corresponde por número de orden. Solo cuando las plazas restantes equivalen al cupo reservado se interrumpe temporalmente la adjudicación para comprobar si aún quedan candidatos con ese derecho sin elegir.

En ese momento, cada aspirante decide libremente si ejerce esa prioridad o si prefiere esperar hasta que llegue su turno ordinario. Rodrigo señala que algunos optan por mantener su posición inicial, mientras que otros utilizan el derecho que les reconoce la normativa.

Finalmente, la médica lanza otro mensaje dirigido especialmente a quienes preparan el examen. Asegura que uno de los mayores errores consiste en pensar que el esfuerzo termina al conseguir una plaza, cuando la realidad de la residencia exige seguir estudiando prácticamente cada día.