El cardiólogo José Abellán.

El cardiólogo José Abellán. E. E.

Ciencia

Abellán, médico: "El ventilador reseca tus vías respiratorias como el aire acondicionado y puedes resfriarte"

Dormir con el aire directo sobre el cuerpo puede provocar contracturas, resecar las mucosas y empeorar la calidad del descanso nocturno.

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J. Rodríguez
Publicada
Las claves

Las claves

Dormir con ventilador o aire acondicionado reseca las vías respiratorias y puede facilitar resfriados e infecciones.

El médico José Abellán recomienda mantener la temperatura entre 24 y 26 grados y evitar el aire frío directo durante toda la noche.

El flujo de aire constante puede causar molestias musculares y afectar negativamente la calidad del sueño.

Se aconseja limpiar filtros y ventiladores, evitar el aire directo y usar humidificador si el ambiente es muy seco.

Con la llegada de las noches más calurosas del verano, muchas personas dudan entre dormir con el ventilador o recurrir al aire acondicionado. Sin embargo, el médico José Abellán advierte de que ambos sistemas pueden afectar a la salud si se utilizan de forma inadecuada durante toda la noche.

El especialista explica que el organismo está preparado para descansar cuando la temperatura desciende de manera natural al anochecer. Mantener habitaciones excesivamente frías rompe ese equilibrio y puede perjudicar la calidad del sueño, aunque inicialmente la sensación térmica resulte mucho más agradable.

Según Abellán, la temperatura más adecuada para dormir durante los días de más calor se sitúa entre los 24 y los 26 grados. Bajar demasiado el termostato o exponerse durante horas a una corriente de aire constante favorece la aparición de molestias.

El médico señala que tanto el ventilador como el aire acondicionado resecan las mucosas de la nariz y la garganta. Cuando esto ocurre, las defensas naturales del aparato respiratorio funcionan peor y resulta más sencillo que microorganismos y partículas entren en el organismo.

Por este motivo, muchas personas relacionan los conocidos catarros de verano únicamente con los cambios de temperatura, cuando en realidad el abuso de estos aparatos puede favorecer que aparezcan infecciones respiratorias al disminuir la eficacia de las barreras naturales del cuerpo.

Atención a las corrientes

Además de afectar a las vías respiratorias, la corriente de aire dirigida continuamente sobre el cuerpo también puede provocar molestias musculares. El frío constante reduce el riego sanguíneo en determinadas zonas y favorece contracturas, especialmente en cuello, espalda y hombros.

El especialista también recuerda que dormir con un chorro de aire directo puede alterar el descanso. Aunque la persona no llegue a despertarse completamente, el organismo responde con pequeños microdespertares y un aumento de la frecuencia cardíaca que disminuyen la calidad del sueño.

En el caso del ventilador, Abellán advierte de otro inconveniente importante. Al mover continuamente el aire de la habitación, también desplaza polvo, polen y otros alérgenos que pueden agravar los síntomas de quienes padecen alergias o problemas respiratorios.

El aire acondicionado tampoco está exento de riesgos. Si los filtros no reciben un mantenimiento adecuado, pueden acumular polvo, bacterias, ácaros y otros agentes irritantes que terminan circulando por toda la estancia cada vez que el aparato se pone en funcionamiento.

Para reducir estos problemas, el médico recomienda orientar el flujo de aire hacia el techo o utilizar el ventilador en modo oscilante, evitando que el chorro incida directamente sobre el cuerpo durante toda la noche mientras se duerme.

También aconseja programar ambos dispositivos para que funcionen solo durante las primeras horas del descanso, mantener una buena hidratación, limpiar periódicamente ventiladores y filtros, e incluso utilizar un humidificador si el ambiente resulta especialmente seco para proteger las mucosas.