EEUU confirma con un estudio las graves consecuencias del abandono en la salud mental de los perros
EEUU confirma con un estudio las graves consecuencias del abandono en la salud mental de los perros
Un nuevo estudio liderado por la Universidad de Harvard arroja luz sobre las profundas cicatrices psicológicas que puede provocar el abandono en perros.
Más información: EEUU confirma en un estudio una revolucionaria pastilla para alargar la vida de perros de razas grandes.
Un equipo de expertos de la Universidad de Harvard ha desvelado en un nuevo estudio las terribles consecuencias psicológicas que puede tener el abandono en los perros.
Tras analizar a casi 4.500 perros de más de 200 razas distintas, los investigadores confirman que las experiencias negativas durante los primeros meses de vida son determinantes para el carácter del animal.
Los resultados, publicados en la revista Scientific Reports, subrayan que el entorno inicial no solo es una cuestión de bienestar temporal, sino un pilar crítico para la salud mental a largo plazo.
La investigación destaca que los perros que son víctimas del abandono antes de los seis meses presentan una probabilidad significativamente alta de desarrollar conductas agresivas y estados de miedo crónico en la edad adulta.
Este periodo, considerado una ventana crítica en su desarrollo, es el momento en el que la mente del canino procesa la seguridad y confianza de su entorno. De modo que un abandono a esa temprana edad puede marcar un antes y un después en el crecimiento del animal.
El abandono puede causar graves daños psicológicos
Cuando este vínculo se rompe prematuramente, el animal entra en un estado de hipervigilancia que suele derivar en reactividad y problemas de convivencia, provocando así que el perro en cuestión acabe teniendo serios problemas para encajar en hogares o comunidades.
El estudio muestra también una comparación entre la psicología humana y canina. Julia Espinosa, autora principal de la investigación, explica que el trauma temprano en los perros afecta a sus mecanismos de respuesta al estrés de manera muy similar a como ocurre en las personas.
Pero lo más interesante es que se muestran también diferencias genéticas en la resiliencia: mientras que algunas razas muestran mayor capacidad para recuperarse de una adversidad como esta, otras manifiestan una gran vulnerabilidad emocional mucho más acentuada, creando un trauma más profundo, doloroso y difícil de superar.
Los expertos, tras esto, hacen un llamado a la responsabilidad de los propietarios y a la mejora de los protocolos en los refugios de animales. El estudio concluye que, aunque las secuelas del abandono son profundas, la intervención temprana con terapias y refuerzo positivo pueden ayudar a frenar el golpe.
La evidencia científica refuerza la importancia de la adopción responsable y proporciona herramientas clave para que especialistas en conducta puedan rehabilitar con mayor éxito a los perros que han tenido que sufrir un abandono a una edad muy temprana, quedando marcados para siempre en muchos de los casos.