Impresión artística de la inusual órbita del exoplaneta 2M1510 (AB) b alrededor de sus estrellas anfitrionas.

Impresión artística de la inusual órbita del exoplaneta 2M1510 (AB) b alrededor de sus estrellas anfitrionas. EFE

Ciencia

Astrónomos británicos hallan un planeta a 120 años luz de la Tierra y en órbita perpendicular alrededor de dos estrellas

Los investigadores han detectado el primer exoplaneta, bautizado como 2M1510 (AB) b, con órbita polar alrededor de un sistema binario.

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P. G. Santos
Publicada

Las claves

Astrónomos británicos descubren un exoplaneta, 2M1510 (AB) b, a 120 años luz de la Tierra que orbita perpendicularmente a dos estrellas.

El planeta traza una órbita polar a exactamente 90 grados respecto a sus dos estrellas, algo nunca antes observado en la astronomía moderna.

El hallazgo desafía los modelos actuales de formación de sistemas estelares, que asumían que los planetas orbitan en el mismo plano que sus estrellas.

El sistema contiene dos enanas marrones que forman una binaria eclipsante, un fenómeno extremadamente raro y solo el segundo de su tipo descubierto hasta ahora.

Los modelos que durante décadas han explicado cómo se forman y ordenan los planetas acaban de dar un giro inesperado: un grupo de investigadores liderado por la Universidad de Birmingham ha descubierto un planeta que orbita a exactamente 90 grados respecto a sus dos estrellas.

La comunidad científica sólo había teorizado acerca de esta configuración pero jamás había obtenido pruebas sólidas. El exoplaneta, bautizado como 2M1510 (AB) b, fue identificado gracias al Telescopio Muy Grande (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO), ubicado en Chile.

No fue buscado de forma deliberada: los astrónomos estudiaban las dos enanas marrones del sistema cuando notaron perturbaciones orbitales inexplicables que solo podían deberse a un tercer cuerpo.

Las enanas marrones —objetos demasiado masivos para ser planetas pero insuficientes para encender la fusión nuclear y convertirse en estrellas— mostraban oscilaciones anómalas en su trayectoria, como si una fuerza invisible las arrastrara y empujara de forma alternada.

Un hallazgo sin precedentes

Esa "presencia fantasma" resultó ser el exoplaneta, cuya inclinación orbital no tiene ningún precedente documentado en la astronomía moderna.

Lo que hace verdaderamente excepcional a este mundo es su órbita polar: en lugar de moverse en el mismo plano que sus dos estrellas anfitrionas, como ocurre en todos los sistemas conocidos, traza una trayectoria perpendicular que pasa sobre sus polos.

Thomas Baycroft, investigador doctoral de la Universidad de Birmingham y autor principal del estudio, fue contundente: "Revisamos todos los escenarios posibles, y el único consistente con los datos es que hay un planeta en una órbita polar alrededor de esta binaria".

El sistema se sitúa a unos 120 años luz de la Tierra, en la constelación de Libra, y las dos enanas marrones completan su órbita mutua cada 21 días. Su masa todavía es objeto de análisis, pero los investigadores estiman que podría situarse entre 10 y 100 veces la masa de la Tierra.

El sistema 2M1510 ya era extraordinario antes de este hallazgo.

Las dos enanas marrones forman una binaria eclipsante, lo que significa que, vistas desde la Tierra, se tapan mutuamente al orbitar. Este es apenas el segundo par de enanas marrones eclipsantes identificado hasta la fecha, detectado por primera vez en 2018.

El profesor Amaury Triaud, de la Universidad de Birmingham y coautor del estudio, subrayó el carácter fortuito del descubrimiento: "Nuestras observaciones no fueron recogidas para buscar este tipo de planeta ni esta configuración orbital. Como tal, es una gran sorpresa".

El impacto científico va mucho más allá del catálogo de exoplanetas. Los modelos actuales de formación de sistemas estelares múltiples establecen que los planetas deben orbitar en un plano similar al de sus estrellas, como consecuencia del disco de gas y polvo del que emergen.

Este planeta pone en entredicho esa premisa fundamental. Sugiere que los sistemas binarios pueden albergar mundos en geometrías radicalmente distintas, y que las encuestas astronómicas diseñadas para detectar planetas en planos "planos" podrían estar dejando escapar una familia entera de mundos con órbitas insospechadas.