Salamanca

El Instituto Carlos III, sin consultar sobre la mina de uranio

19 enero, 2017 00:20

Representantes de la plataforma ciudadana Stop Uranio de Salamanca se han reunido con responsables del Instituto de Salud Carlos III, adscrito al Ministerio de Economía y Competitividad.

Según ha informado la plataforma, el motivo de la reunión ha sido "conocer, de primera mano, la información que posee el Instituto acerca de las consecuencias que tiene para la salud de las personas, vivir cerca de instalaciones nucleares como la que pretende construir Berkeley Minera España S.L. en Retortillo".

Tras la reunión, Stop Uranio ha puesto de relieve que el director general del Instituto, Jesús F. Crespo, le ha asegurado que el Instituto "no ha sido consultado" sobre la instalación proyectada.

En este sentido, los miembros de este colectivo salmantino, que se opone a la apertura de la mina en la provincia, han recordado a los integrantes del Instituto el estudio realizado por investigadores del centro madrileño (Gonzalo López-Abente, Nuria Aragonés y Marina Pollán) publicado en julio de 2001 en la revista Environmental Health Perspectives, sobre la mortalidad por cáncer registrada en las proximidades de centrales nucleares e instalaciones del ciclo de combustible nuclear en España.

En dicho artículo se afirma, en relación a la mina de Saelices El Chico, que "el hallazgo más destacable en Ciudad Rodrigo fue el mayor riesgo de muerte por cáncer de pulmón en poblaciones cercanas (0-15km)", además de cáncer renal y leucemias, ha apuntado la plataforma.

En Canada, uno de los mayores productores de uranio, el doctor Dale Dewar, profesor asociado del Departamento de Medicina Familiar de la Universidad de Saskatchewan, publicó un artículo en 2013, titulado 'Minería de uranio y Salud', en el que afirmaba por ejemplo que, según Stop Uranio, "la minería de uranio tiene efectos generalizados, contaminando el medio ambiente con polvo radiactivo, gas radón, toxinas transportadas por el agua y mayores niveles de radiación de fondo".

DECLARACIÓN DE IMPACTO

En este sentido, la plataforma ha mostrado su sorpresa por la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) aprobada por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, donde "la única consideración relativa a la salud de las personas viene recogida al final de la misma en estos términos: Contaminación radiológica. El titular de la explotación deberá poner en conocimiento del Consejo de Seguridad Nuclear y de la Agencia de Protección Civil todo suceso del que potencialmente se derive contaminación radiológica".

Por estos motivos, Stop Uranio ha indicado que el director del Instituto "concuerda" con su opinión de que "se deben conocer los efectos de la instalación proyectada antes de que se ponga en marcha, no a los diez años de su funcionamiento".

Así pues, según Stop Uranio, el doctor Crespo les ha instado a que la plataforma pida a las autoridades competentes que el Instituto que él dirige "efectúe un estudio del conocimiento científico-técnico que se tiene sobre las consecuencias para la salud" de esta instalación.