#DiaInternacionalDeLaAmistad

Así pasé el Día de la Amistad con mi amigo de alquiler

En la jungla nos gastamos los cuartos en contratar a un usuario de Rent a Friend para celebrar esta festividad con un ‘amigo profesional’.

Servidora y su amigo alquilado de celebración.

Servidora y su amigo alquilado de celebración.

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Cuando veas el 30 de julio aproximarse en el calendario ármate de tarjetas, mensajes, fotos, abrazos y muestras de cariño varias ¿La razón? En 2011, Naciones Unidas determinó este día como el idóneo para celebrar a nivel oficial y en todo el mundo el hecho de tener o ser amigos ¿Y si no tuviésemos ningún amigo para el Día de la Amistad? Buenas noticias: podemos alquilarlo.

Rebuscando en la red nos encontramos con varios sitios web en los que nos aseguran que hay personas disponibles para disfrutar de esta velada con nosotros. Mucha oferta pero poca efectividad, todo sea dicho, especialmente entre las iniciativas made in Spain. Por fin encontramos uno que funciona de verdad: Rent a Friend. ¡Podemos contratar amigos de alquiler!

Una amistad es siempre un mundo nuevo que se abre

Ante nuestros ojos podemos ver a cientos de usuarios que ofrecen su amistad a extraños. Eso sí, a golpe de talonario. Pagamos por darnos de alta y empezamos a buscar ‘amigos’ que estén dispuestos a pasar este conmemorativo día con nosotros.

Aquí, conociéndonos.

Aquí, conociéndonos. El Español

Tras varios días de mensajes privados, conseguimos contactar con Betork, un joven de 31 años residente en Madrid que se describe como “una persona muy positiva que adora la vida” a la que “le encanta conocer nuevas personas para compartir opiniones sobre cualquier tema”. No sólo eso. Asegura ser un “amigo genial” porque “le divierte escuchar y ponerse en los zapatos de los demás”.

Lo tenemos claro. Queremos que sea nuestro ‘amigo’ en un día tan especial. Y acepta.

Encantada, amigo desconocido

No sin algo de nerviosismo por saber con qué tipo de persona nos encontraremos, quedamos cerca de un local de la zona norte de Madrid para nuestro amistoso encuentro. Betork, quien apenas tarda unos minutos en presentarse con su verdadero nombre, Alberto, retrasa la cita algo más de una hora. Pero finalmente aparece. 

Para nuestra sorpresa, lo primero que sabemos de nuestro ‘amigo’ es que somos sus primeros arrendadores. Venezolano, Alberto apenas lleva dos meses y medio en nuestro país y nos cuenta que conoció la plataforma por casualidad a las dos semanas de llegar. Solo, con muy poco dinero y sin conocer a nadie en España más allá de un primo segundo que vive en Galicia, no dudó en apuntarse.

Tampoco hay que aprovecharse de las personas porque no sabes para qué pueden necesitarte

Partiendo de la base de que ambos somos novatos en esto de alquilar amistades, le preguntamos por qué abrió su perfil ofreciéndose como amigo: “Jamás me imaginé que existiese una página así ni conocía nada parecido en Venezuela, mucho menos ponerme a mí mismo en alquiler como amigo. Pero estoy dispuesto a conocer nuevas amistades porque una amistad es siempre un mundo nuevo que se abre”, reconoce.

“En España es habitual que la gente se ofrezca para hacer compañía a viejitos, tareas de voluntariado y cosas parecidas. Pensé que si algo así además podía ser pagado mejor que mejor. Pero no sólo eso, además podía conocer gente joven con la que iniciar una amistad. Todo depende de lo que suceda”, explica.

Alberto amenizó la conversación en todo momento.

Alberto amenizó la conversación en todo momento. El Español

Unos primeros minutos de silencios –no del todo incómodos– dan paso al Alberto ‘amigo’, un joven de lo más dicharachero y extrovertido. Sin tapujos y dando una sensación de confianza total, como si nos conociésemos de toda la vida, comienza a contarnos su interesante historia sobre cómo y por qué se marchó de su país y qué espera de su nueva etapa en España.

Pese a venir solo y completamente a la aventura, a este ex policía venezolano le están saliendo tan bien las cosas que ni él mismo puede creérselo: en menos de cuatro días, encontró trabajo y piso, apenas le llevó tres semanas tener el DNI español –contaba con la nacionalidad gracias a que sus dos abuelos eran españoles– e incluso ha podido comprarse una moto en menos de un mes.

No podemos evitar la tentación de dejarle caer la pregunta de qué haría si una cita amistosa sube de tono o le piden algún tipo de actividad más allá de la mera compañía. “Rent a friend, el nombre lo dice. Se trata de alquilar un amigo. ¿Me voy a alquilar por sexo? No veo que esta página sea para algo así, para eso hay otras en las que se especifica que te ofreces para encuentros sexuales”.

El precio de ‘la amistad’

“Somos la web más grande del mundo dedicada a la amistad. No somos un sitio de citas o scorts y nuestros usuarios se ciñen estrictamente a ofrecer compañía, no contacto físico”, explica a EL ESPAÑOL Jessica Rose, responsable de comunicación de Rent a Friend.

Los miembros de esta comunidad (esto es, los que pagamos para poder contratar amigos) deben afrontar una cuota mensual de 24.95 dólares por un mes o 69.95 dólares por todo el año. Este abono monetario da acceso completo a todos los amigos disponibles en el sitio web.

Algunas de las imágenes y mensajes promocionales que tiene Rent a Friend en su página.

Algunas de las imágenes y mensajes promocionales que tiene Rent a Friend en su página.

Una vez nos damos de alta en la plataforma, podemos contactar y contratar a cualquiera de los ‘amigos’ y luego pagarles en persona la tarifa por hora que hayan estipulado. “Los amigos suelen cobrar a partir de 10 dólares por hora, aunque los precios son negociables”, cuenta Jessica.

Alberto nos comenta que no tiene pensado el coste y que dependerá de para qué tipo de compañía le contraten. “Tampoco hay que aprovecharse de las personas porque no sabes para qué pueden necesitarte”.

¿Me voy a alquilar por sexo? No veo que esta página sea para algo así, para eso hay otras en las que se especifica que te ofreces para encuentros sexuales

Con un 60% de hombres y un 40% de perfiles femeninos, la plataforma Rent a Friend está disponible en nuestro país desde el año 2010. Aunque hay miembros dados de alta en más de 47 ciudades, la realidad es que en España somos bastante más reacios y desconfiados ante esta iniciativa que en otros países. 

“Creo que esta plataforma es más para los turistas y extranjeros que para los propios españoles. De hecho, la propia página web está sólo disponible en inglés”, opina Alberto.

Según nos cuenta Jessica, “en España hay sólo unos pocos miles de ‘amigos’. No es uno de nuestros países más populares pero sin duda hay amigos disponibles para alquilarlos si alguien está interesado”. 

¿Amigos para siempre?

Como en cualquier web de contactos, citas o encuentros personales o profesionales, la relación puede quedarse en una mera transacción económica puntual o convertirse en una relación real. Y parece que, al menos en Estados Unidos, los usuarios de Rent a Friend suelen decantarse por repetir y seguir conociéndose.

“Ocurre a menudo. Muchos miembros y ‘amigos’ comienzan su relación pagando pero pronto se dan cuenta de que tienen muchas cosas en común. En ocasiones nos preguntan si pueden dejar de pagar por ser amigos. ¡Evidentemente les decimos que sí!”, asegura la portavoz de la web.

Alberto tampoco cierra la puerta a la posibilidad de encontrar a través de esta plataforma verdaderos amigos e incluso algo más: “Puedes quedar por una hora para tomar un café y ya está. Pero si coinciden en gustos y se llevan bien, ya queda en cada uno que esa relación se extienda en el tiempo. Puede pasar cualquier cosa”.