Pokémon

Cómo ser el mejor entrenador pokémon contado por los que más saben

En la jungla. Acudimos a la primera pokequedada oficial en la Puerta del Sol con más de 3.000 personas jugando al mismo juego.

Nos quedamos sin capturar a Pikachu

Nos quedamos sin capturar a Pikachu Reuters

Hace unos días llegaba a mis oídos que este jueves 28 de julio a las 19.00 horas alguien había tenido la idea de organizar una pokequedada. El lugar: el parque del Retiro. La misión: juntarte con miles de personas para cazar pokémon en compañía. La razón: diversión pura y dura. Pokémon Go ha revolucionado al mundo entero y Madrid quería batir el récord del mundo. Una decisión de última hora cambió la localización a la Puerta del Sol, algo que no sentó del todo bien a los entrenadores. 

Pensaba -y no me faltó razón- que los entrenadores pokémon acudirían a esta cita disfrazados de sus personajes favoritos. Unas con gorras de Pikachu, otras con banderas del juego y algunos con peluches. Yo no iba a ser menos y me fabriqué unas pokeballs de poliespan para intentar cazar los mejores pokémon.

Para conseguir mi misión y evolucionar a súper entrenadora fui a preguntar a quienes mejor saben del tema. Cómo me podía convertir en la mejor entrenadora pokémon y entrar a los gimnasios evitando que me apaleen era una de las cosas que más me urgía saber.

Casi todos a los que pregunté tenían un nivel 20 o superior. El mío es el 8. ¿Cómo logro subir?, les preguntaba. “Tienes que andar mucho y capturar muchos pokémon”. Ah, ya, claro. ¿Y cómo los evoluciono? “Capturando muchos pokémon de lo mismo”, me decían. Parecía lógica pero aquí también interviene un punto -alto- de frikismo y mucha paciencia.

Las dudas me seguían azotando en la cabeza como pokebolas voladoras sobre Charmander. ¿Qué se puede hacer en un gimnasio? ¿Cómo se lucha allí? ¿Qué consigues con eso? “Tienes que entrar en un gimnasio y derrotar a los pokémon que hay ahí. Si es de tu equipo, les subes el nivel al gimnasio y si es de otro equipo echas a los entrenadores que hay”, me dijo uno de los casi 5.000 entrenadores concentrados en la Puerta del Sol.

Vale: andar, cazar, gimnasio y ganar. ¿Y ya? ¿Qué sentido tiene lo demás? ¿Qué ha hecho esta aplicación para que no se hable de otra cosa? “Pues quedar con tus amigos, salir por la noche y hasta que el móvil aguante”, me confesó otra joven entrenadora. Pokémon Go ha recibido multitud de críticas por absorber la mente de los jóvenes, unas críticas hechas por gente que, a su juicio, “no entiende el juego”.

Todas las personas a las que preguntamos coincidían en contestar que la gente no debería meterse con la diversión de los demás. “Que se busquen una vida, no hay más. Quien dedica su vida a odiar otra cosa es porque su vida no vale una mierda”, me dijo un entrenador nivel 17.

Y de buscarse la vida también iba la pokequedada. Algunos se quejaban de que Pokémon Go no lanzara un ejemplar especial durante el evento. Por eso, para ciertas personas, lo de Sol fue un día normal pero con menos datos en el móvil. “Si el evento hubiera estado organizado por la empresa de Pokémon todo hubiera salido mejor”, me dijo el más crítico de los entrevistados. Así que pasados unos minutos de las 19.00 horas todos se encaminaron hacia el lugar original de la quedada: el parque del Retiro.

Allí asistimos a ese peregrinaje limpio, con alegría y con la cabeza gacha mirando el móvil sin parar. “Esto no lo había visto nunca”, nos dijeron unas estadounidenses que alucinaban con el evento que se había montado en Sol. Sin embargo, lo del Retiro no tiene nombre. Hace unos días este usuario de Twitter publicó un vídeo sobre cómo se movía la masa de gente para capturar un pokémon. Pero, ¿cómo saben qué ejemplar ha salido? “Te metes en www.pokevision.com y listo”, nos dijo una joven sentada al bordillo del estanque del Retiro.

Fuimos al epicentro de la lucha, al lugar donde la temperatura sube por la tensión de los móviles. Al centro donde gente pide compartir datos porque se han quedado sin ellos de tanto jugar. Yo ya tenía todas las claves para lograr ser mejor entrenadora Pokémon. Pero allí, bajo la mirada de Alfonso XII a caballo, cientos de personas se divertían jugando a su juego favorito. Al juego que está cambiando la manera de conocer parques, plazas y esculturas. Al juego que ha hecho que jóvenes tímidos salgan a la calle y conozcan a otros amantes del mismo divertimento. No hay nada más sano que caminar, reír y divertirse. ¿Por qué tanta crítica, entonces?

La pokequedada terminó en el Parque del Retiro viendo atarceder

La pokequedada terminó en el Parque del Retiro viendo atarceder