Un bebé en brazos de su padre.

Un bebé en brazos de su padre. istock

Familias

Los más propensos a los golpes de calor son los bebés: tips para detectar si sube su temperatura

Los más pequeños de la casa no tienen desarrollado totalmente su sistema de autorregulación de temperatura corporal, por eso hay que observarlos detenidamente durante la época de calor.

30 junio, 2023 01:46

Con la llegada de las oleadas de calor que atraviesan el país, una de las mayores preocupaciones de los padres es saber cómo evitar los golpes de calor que puedan sufrir sus hijos más pequeños, teniendo en cuenta, que los bebés no pueden decirnos si están acalorados o no.

[Claves para que los niños aprovechen el tiempo libre este verano según una experta pedagoga]

Es importante, sobre todo, prestar atención a los niños de pocos meses porque su sistema de autorregulación de temperatura corporal aún no está desarrollado totalmente, así que son blancos perfectos para sufrir golpes de calor.

En general, los bebés son friolentos, pero los pediatras desaconsejan abrigarlos en exceso o todo lo contrario, quitarles casi todas las prendas en los momentos de calor. Su consejo es prestar atención a las señales que emite el bebé para saber si tiene frío o calor.

Observación del bebé

Algo que tenemos que conocer es que los niños de pocos meses regulan su temperatura sudando por la cabeza. Por ello, lo ideal es tocarles la nuca y si está sudorosa quiere decir que está pasando calor, aunque sus manos y sus pies estén fríos. En este sentido, los bebés aún no tienen desarrollada totalmente su circulación sanguínea, por ello los pies o manos frías no significa que tenga frío.

Otros datos que aporta el cuerpo del bebé para conocer su situación es que le cueste alimentarse, que sus mejillas estén enrojecidas y que sus movimientos sean lentos o apagados. En estos casos, lo más probable es que esté pasando calor.

Puedes vestirle con un bodi y mantener la habitación fresquita, pero sin abusar del aire acondicionado.

Temperatura corporal

La temperatura normal tanto de adultos como de pequeños se sitúa entre los 35º y los 37º C, pero los bebés son más sensibles a los cambios de temperatura. En ocasiones, ocurre que el menor puede encontrarse en un estado febril.

Esto ocurre cuando su temperatura corporal se sitúa entre los 37º y los 37.5 C, que indica una temperatura más elevada de lo normal. Lo conveniente en estos casos es despojarle de algunas prendas y esperar a que baje la temperatura. En caso de que no suceda, es conveniente acudir al especialista.

Prendas aconsejadas en las olas de calor

Cuando llega el verano, lo ideal es vestir al bebé lo más fresco posible, con prendas de tejidos naturales como el algodón, el lino o la muselina, que además de procurar suavidad evitan las irritaciones en la piel y permiten la transpiración. Por supuesto, lo aconsejable son los colores claros como el blanco y los pasteles. Huye de los tonos oscuros que concentran el calor.

Claves para verificar la temperatura del bebé

Habitación. Los especialistas aseguran que la temperatura ideal en la habitación del bebé debe oscilar entre los 21º y los 22º C. Por supuesto, previamente ventilada. Para comprobar la temperatura puedes utilizar un termómetro de ambiente.

Mano en el pecho. Si quieres asegurar que tu pequeño no sienta ni frío ni calor mientras duerme, puedes entrar en su habitación y colocar tu mano en el pecho y en la parte superior de la espalda. Si está caliente, tu bebé está bien; si está frío, es probable que tenga frío; y si está transpirando, seguro que tiene calor. Los especialistas insisten en que es normal que las extremidades, pies, manos, mejillas y nariz estén más frías que el resto del cuerpo.

Observa su piel. Este es un factor importante para saber qué sucede en su cuerpo. Cuando haga mucho calor, tu bebé tendrá una temperatura corporal alta y su piel estará caliente, húmeda de sudor y enrojecida.

Paño húmedo. Si notas que tiene mucho calor, es conveniente quitarle las capas de ropa que lleva y mantenerlo hidratado. Si el calor es muy intenso, lo ideal es pasar un paño húmedo sobre su cuerpo para bajar la temperatura poco a poco.