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Más allá de apostar por visitar destinos exóticos alrededor del planeta, cada vez más personas sucumben ante el encanto de distintos destinos dentro del territorio español que tienen mucho que ofrecer y que son perfectos para disfrutar de una buena escapada.

Este es el caso de un pueblo ideal para comer migas de lujo y recorrer a pie paisajes divinos, el cual se sitúa en la provincia de Cáceres y que no deja indiferente a nadie que lo visita. Su casco antiguo está declarado Conjunto Histórico-Artístico y data del siglo XV.

Estamos hablando de Trujillo, para muchos considerado el pueblo más bonito de Cáceres. Situado a 45 kilómetros de la capital y a dos horas y media de Madrid, reúne restos romanos, árabes, visigodos y cristianos que son parte de su rico patrimonio cultural e histórico.

¿Qué visitar en Trujillo?

Visitar Trujillo supone poder disfrutar de numerosos rincones espectaculares. Su corazón es su Plaza Mayor, cuya amplitud y colección de fachadas la ha llevado a ser considerada una de las más bonitas de todo el país.

Su origen se remonta a la Edad Media y, a lo largo de los siglos, ha sido testigo de importantes acontecimientos, estando rodeada de edificios y palacios renacentistas. En el centro de la misma nos encontramos la estatua ecuestre de Francisco Pizarro, conquistador de Perú y héroe de la ciudad.

Otro edificio para visitar es el Palacio de la Conquista, construido en el siglo XVI y hogar de los descendientes de Pizarro, contando con una fachada impresionante donde destaca especialmente su balcón esquinero adornado con figuras de indígenas.

Entre las joyas de Trujillo también está el Palacio de los Duques de San Carlos, en este caso construido en el siglo XVI. Cuenta con una fachada impresionante con detalles y escudos que lo embellecen, y aunque actualmente es sede de instituciones públicas, se puede contemplar con libertad su exterior.

Fortificaciones y legado real

La Puerta de Santiago, del siglo XV, es el antiguo acceso principal a la zona amurallada de la ciudad, un enclave que luce los escudos de los Reyes Católicos y que se hizo famoso por ser escenario de la popular serie Juego de Tronos.

Muy cerca de ella se encuentra el Alcázar de los Chaves, una casa del siglo XIV que sirvió como alojamiento de los Reyes Católicos en sus visitas de 1477 y 1479. Actualmente funciona como colegio, pero su Torre del Homenaje sigue siendo un gran punto de interés.

Por otro lado, la Torre del Alfiler destaca como símbolo local, siendo de origen musulmán y reconstruida tras haber sido derribada en parte por orden de Isabel la Católica. Actualmente alberga el Centro de Interpretación de la Historia de Trujillo.

Edificios religiosos

Iglesia de Santa María la Mayor.

Iglesia de Santa María la Mayor. E.E.

La Iglesia de Santa María la Mayor es otro de los lugares que no te puedes perder en Trujillo, una joya del románico tardío (siglo XIII) que tiene un interior barroco y en el que su mayor atractivo para los visitantes es la subida al campanario, desde la que se pueden tener las mejores vistas de la ciudad.

También hay que destacar el Convento de Santa Clara (siglo XVI), donde se puede observar el estilo de vida de clausura, y el Convento de San Francisco el Real de la Puerta de la Coria, que actualmente es sede de la Fundación Xavier de Salas.

Ingeniería hidráulica y miradores

La herencia árabe de Trujillo se puede contemplar a través del Aljibe Árabe, que fue construido entre los siglos IX y X, un depósito de agua que era esencial para la vida cotidiana de la ciudad. Complementando a este sistema está La Alberca, una cisterna de 14 metros de profundidad excavada directamente en la roca.

Si buscas contemplar unas vistas espectaculares y capturar una bonita fotografía, el Mirador de las Monjas es un lugar ideal porque ofrece una panorámica que no te puedes perder.

Museos y la Alcazaba

La historia de la conquista del Nuevo Mundo está reflejada en la Casa Museo de Pizarro, situada en la casa solariega del siglo XV en la que nació el explorador y conquistador de Perú. Asimismo, se recomienda visitar el Museo de la Coria, que es uno de los más importantes de Trujillo y que profundiza en la evolución histórica y cultural de Extremadura.

Finalmente, hay que hablar del Castillo de Trujillo, una alcazaba del siglo IX edificada sobre cimientos romanos que es el monumento más importante de este pueblo. Cuenta con un cierre histórico perfecto desde lo alto de sus murallas, desde donde domina el paisaje.

Gastronomía típica de la región

Una vez terminada la visita por los lugares de mayor interés de Trujillo, nada mejor que aprovechar la ocasión para disfrutar la gastronomía típica de la región, especialmente de sus populares y sabrosas migas.

Sin embargo, tampoco falta una buena caldereta de cordero o de cabrito y otras preparaciones que, además, maridan a la perfección con los vinos de la Denominación de Origen Ribera del Guadiana.

Para quienes prefieran dejar de lado los platos de carne por ser vegetarianos, tienen otras opciones de lo más interesante, como ajoblanco, gazpacho o sopas frías de espárragos y habas, así como sus acelgas y espárragos trigueros.

En lo que respecta a los postres, tampoco faltan diferentes propuestas para llenar el estómago con recetas llenas de sabor, como su crema tostada y los huevos rellenos en dulces.