Fervenza do Río Barosa, en Barro (Pontevedra)
La piscina natural gratuita ideal para refrescarse este verano: "El lugar es precioso, con varios merenderos y un bar"
Un lugar privilegiado en medio de la naturaleza entre bosques, merenderos y cascadas
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Galicia no solo presume de playas y calas paradisíacas donde disfrutar del verano. En el interior de la comunidad también hay auténticos tesoros naturales: piscinas de aguas cristalinas rodeadas de la naturaleza más verde en las que disfrutar de un día de verano.
Muchas de estas piscinas naturales cuentan con merenderos para organizar un picnic en familia o con amigos, zonas de descanso e incluso bares donde tomar algo frío entre baño y baño. Algunas ofrecen, además, un escenario increíble situándose a los pies de espectaculares cascadas, como es el caso del Parque da Natureza do Río Barosa, en Barro (Pontevedra).
Piscinas en medio de la naturaleza
Fervenza do río Barosa
El Parque da Natureza do Río Barosa es uno de esos rincones del interior de la provincia de Pontevedra que merece una visita en cualquier época del año. Sin embargo, durante el verano es un destino especialmente atractivo para disfrutar de un día diferente y bañarse en plena naturaleza, lejos de la masificación de las playas.
El gran protagonista del parque es el río Barosa o Agra, un afluente del Umia que desciende dejando a su paso varios saltos de agua. La cascada principal, conocida como la Fervenza de Barosa, es el punto más visitado del espacio natural. En los meses de más calor es perfecta para darse un baño en las pequeñas pozas naturales de agua cristalina que forma.
Además, las superficies de roca erosionadas por el paso del agua "se convierten en improvisados toboganes", indican desde Turismo de Galicia, lo que le aporta un mayor punto de entretenimiento a esta increíble piscina natural.
Piscina natural en la fervenza do Río Barosa, en Barro (Pontevedra)
Junto al atractivo de estas pozas, es un sitio perfecto para hacer senderismo y disfrutar de su valor patrimonial. A ambos lados del río se conserva un conjunto de 17 molinos de agua restaurados, que permiten descubrir cómo era ese tipo de construcciones tradicionales "levantadas para aprovechar la fuerza del agua en la molienda de cereales como la avena, el maíz o el trigo", comunican.
Algunos de ellos hoy albergan establecimientos de hostelería, como el restaurante Muíño da Barosa, donde es posible comer y disfrutar de la gastronomía gallega o tomar algo entre baño y baño para refrescarse. Todo en uno en el mismo lugar.
Por si fuera poco, el parque también dispone de una amplia área recreativa equipada con mesas, bancos de piedra y zonas de merendero bajo la copa de los árboles, por lo que resulta un lugar muy cómodo para pasar el día en compañía de amigos o familiares.
Piénsalo: un buen baño, pedir algo en el bar y acomodarse en el merendero antes de echarse una siesta a la sombra.
Fervenza do Río Barosa
Todo ello se puede observar en las reseñas que tiene este lugar, siendo muy difícil encontrar alguna negativa. "Un amigo de la Ría de Pontevedra me recomendó ir mientras estaba viajando con mi familia y el lugar es precioso, tiene varios merenderos y un pequeño bar", dijo Paula García.
Lo mismo opina Aurora: "Aquello es maravilloso, todo rústico, bien señalizado y con una cabaña-restaurante con terraza al lado de la cascada para admirar las vistas. Tienen una gran pradera con mesas y sillas de madera y piedra para comer (...). La cascada y toda el agua que pasa por allí es impresionante. Un rincón maravilloso en cualquier estación del año".
Y, por supuesto, sin olvidarse del baño: "Un lugar súper bonito donde poder descansar, darse un baño o comer algo. Recomendable para pasar el día con amigos, familia o en solitario", dijo Juanma López.