Imagen de la Navidad 2025 en Vigo.

Imagen de la Navidad 2025 en Vigo. Lino Escurís

Turismo

Feprotur rechaza la tasa turística de Vigo por carecer "de justificación" y los hosteleros reclaman "información"

La patronal turística advierte de una pérdida de competitividad frente a municipios próximos y de una mayor carga administrativa para los pequeños alojamientos, desde los cuales lamentan no conocer cómo se implantará en el caso del pago a la Administración

Información relacionada: Tasa turística en Vigo: ¿Cuánto habrá que pagar? ¿A quién afecta? ¿Cuándo se aplicará?

Publicada

La Federación Empresarial de Turismo y Hostelería de Pontevedra (Feprotur) ha mostrado su rechazo a la tasa turística aprobada por el Concello de Vigo al considerar que la medida "carece de justificación y puede perjudicar a la economía local", mientras algunos de los hosteleros locales lamentan la falta de información al respecto.

La entidad sostiene que la ciudad no sufre una situación de masificación turística estructural que haga necesario este gravamen y advierte de sus posibles efectos sobre la competitividad del destino.

Para la patronal, Vigo registra importantes incrementos de visitantes durante acontecimientos concretos, como la Navidad u O Marisquiño, pero recuerda que buena parte de ese público no pernocta en la ciudad y, por tanto, no estará sujeto a la tasa.

Feprotur también destaca que Vigo, con cerca de 300.000 habitantes, dispone de entre 4.000 y 5.000 plazas hoteleras y unas 16.000 plazas turísticas en total, una proporción que considera muy alejada de la de destinos que padecen problemas de saturación permanente.

Según avanzan, la tasa pueda restar competitividad a Vigo frente a otros municipios próximos donde no se aplique, y apuntan especialmente al turismo de empresa y a otros viajeros no estacionales, que podrían optar por alojarse en localidades cercanas para evitar el recargo.

A su juicio, cualquier incremento del coste del viaje "puede influir en la elección del destino", especialmente en una ciudad que todavía trabaja por consolidar su posicionamiento turístico y captar nuevos visitantes.

Este nuevo impuesto, alertan, supondrá una carga administrativa añadida para hoteles y pequeños alojamientos, que tendrán que encargarse de su gestión y cobro.

La entidad queda ahora a la espera de conocer el texto definitivo de la ordenanza y de su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia de Pontevedra.

Reclaman más información

Desde pequeños establecimientos, como el Hotel Celta, de dos estrellas, y situado en la calle México, consideran que el gravamen tendrá un impacto reducido sobre el visitante y no debería condicionar las reservas, aunque reclama claridad sobre cómo tendrán que realizar los hoteles el cobro y posterior ingreso a la Administración.

"Me parece bien, siempre y cuando ese dinero se destine a servicios públicos. Es gente de fuera que hace uso de ellos y no me parece mal", señala José Alonso, gerente del hotel, a Treintayseis.

Alonso recuerda que se trata de una fórmula implantada desde hace años en numerosos destinos. "Oporto ya la tiene desde hace tiempo y es más cara, también va por categorías, y no ha afectado al turismo allí", apunta, y considera el importe "insignificante" dentro del coste total de un viaje y asegura: "No creo que altere la demanda".

En el caso del Hotel Celta, la tasa ascenderá a 1,20 euros por noche. Pero más allá de la tarifa, lo que realmente le preocupa a su gerente es la operativa que deberán asumir los hoteles. "Carecemos de información sobre cómo lo van a implementar", explica Alonso, que reconoce que para las agencias el pago de tasas está "normalizado" y "siempre preguntan por ello".

La incógnita está en cómo se articulará posteriormente la relación entre los alojamientos y la Administración. "A nivel directo tienen que explicarnos cómo vamos a hacer ese pago a las administraciones", reclama.

Alonso pone como ejemplo las reservas realizadas a través de plataformas: "Booking, por ejemplo, no se la cobra al que hace la reserva, los extras los paga directamente el cliente en el hotel. Cómo vamos a hacer todo eso no lo sabemos".

"Somos intermediarios, es un poco una carga para nosotros", reconoce sobre el trabajo añadido que supondrá para ellos, además de ser los que den "la cara" cuando haya "algún cliente al que le parezca mal".

El ejemplo de Santiago de Compostela

Estas dudas de cómo se procederá con la tasa eran las mismas que tenían en Santiago de Compostela. Así lo asegura Carlos Suárez, gerente del Hostal Solpor, situado en Vía Norte, al lado de la estación de Vialia de Vigo, que también dispone de otro establecimiento en la capital gallega, donde la tasa turística lleva prácticamente un año en vigor.

"Allí estábamos igual, sin información, y empezó a salto de mata", reconoce a Treintayseis. Según explica, cada hotel recauda el dinero en su cuenta bancaria particular y después se hacen autoliquidaciones trimestrales o cuatrimestrales calculando según el número de reservas. "Entiendo que será algo parecido", añade.

Al igual que su colega del Hotel Celta, tampoco cree que la tasa vaya a afectar mucho al turismo ni a la demanda de manera negativa, porque "no es una cantidad para tirarse de los pelos". Una tasa que, ahonda, existe en muchas ciudades turísticas, pero también en otras "menos turísticas".

Pero sí que incide en la importancia de dónde vaya a ir a parar esa recaudación y que sea destinada "al bien común".

"El tema es en qué se va a usar ese dinero, que va a ser bastante, que se gestione de forma correcta", reivindica. "Que venga de vuelta al sector, que sirva para que se regularicen las cosas", dice Carlos haciendo mención a la situación "desmadrada" con los apartamentos turísticos, ya que "la gente no sabe bien qué hacer y a qué meterse".

Igualmente, resalta que es importante "definir las pautas" a seguir a la hora de instaurar la tasa turística, ya que no pueden "estar esperando para saber qué hacer", y pone de relieve que supone una labor a mayores para ellos.

"En nosotros recae la recaudación y el pago, somos pagadores, somos recaudadores...", insiste.

Según su experiencia personal, los turistas no suelen plantear ninguna queja, ya que están perfectamente informados de que tendrán que realizar ese pago.