Melchor Villalba, alcalde de Estación Linares-Baeza.

Melchor Villalba, alcalde de Estación Linares-Baeza. Cedida

Sociedad

Melchor, alcalde de 1.300 habitantes: "Necesitamos agricultores, albañiles y fontaneros, hacen mucha falta"

Melchor Villalba es el joven alcalde de Estación Linares-Baeza, una Entidad Local Autónoma que abre sus puertas en busca de nuevos vecinos.

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Melchor Villalba, alcalde de Estación Linares-Baeza (Jaén), señala que la localidad necesita urgentemente profesionales de la construcción, agricultura, hostelería, fontanería y electricidad.

El municipio ha logrado frenar la pérdida de población y superar los 1.300 habitantes, pero la falta de disponibilidad de viviendas limita la llegada de nuevos vecinos.

El regidor anima a los jóvenes a formarse fuera y regresar al pueblo, destacando la calidad de vida rural y sus buenas conexiones con empresas y servicios del entorno.

Encontrar profesionales de la construcción, mantener vivo el campo y conseguir que los jóvenes puedan desarrollar su futuro sin renunciar a sus raíces son algunos de los desafíos que afronta el medio rural.

En Estación Linares-Baeza, una Entidad Local Autónoma (ELA) situada a unos cinco kilómetros de Linares (Jaén), su alcalde, Melchor Villalba Lechuga, tiene claro qué perfiles profesionales necesita su pueblo para seguir creciendo: agricultores, albañiles, fontaneros, electricistas y trabajadores del metal.

Villalba llegó a la alcaldía en 2023, con 24 años, y desde entonces se ha marcado como objetivo revitalizar este núcleo de población. Tras años de pérdida de habitantes y escasa actividad social, el regidor considera que la localidad ha comenzado una nueva etapa, aunque todavía quedan importantes obstáculos por resolver.

"En el municipio lo que más falta es gente que quiera seguir dedicándose a la agricultura y gente que quiera iniciarse o seguir trabajando en el mundo de la construcción, albañilería, fontanería, electricidad...", explica a EL ESPAÑOL.

También señala la demanda que necesita la hostelería para incorporar trabajadores. "Hay bares y restaurantes donde se come y se toman tapas muy buenas, pero hay problemas con respecto a las personas que quieran dedicarse a este sector", contaba Melchor.

La falta de estos perfiles contrasta con las oportunidades laborales que existen en los alrededores. Según el alcalde, la localidad cuenta con cinco empresas importantes en sus proximidades y buenas conexiones tanto dentro como fuera del municipio.

A ello se suma la actividad agrícola, que continúa siendo una fuente de empleo para parte de sus vecinos.

La vivienda, el gran obstáculo

Pese a las oportunidades laborales, instalarse en Estación Linares-Baeza no siempre resulta sencillo. El principal problema, según Villalba, no es el precio de los inmuebles, sino su disponibilidad.

Más del 80% de las viviendas que estaban en régimen de alquiler o venta ya se han vendido, mientras que otras propiedades necesitan reformas.

La situación supone un freno para quienes podrían trasladarse al municipio por motivos laborales o familiares. Además, Melchor señalaba cómo el Ayuntamiento carece de recursos suficientes para impulsar un plan propio de vivienda protegida.

Sin embargo, la evolución demográfica invita al optimismo. Cuando el actual equipo de Gobierno tomó posesión, en 2023, la localidad tenía unos 1.280 habitantes y arrastraba una pérdida anual de población.

Desde entonces, la tendencia ha cambiado y el municipio ha conseguido superar los 1.300 vecinos, según los datos aportados por el regidor. Pero la gran victoria no está en que hayan llegado nuevos vecinos sino en que se hayan quedado los que ya residían. "Ya no perdemos esos habitantes que antes perdíamos cada año", destaca Melchor.

Para Villalba, el futuro también pasa por convencer a los jóvenes de que marcharse para estudiar no significa tener que abandonar definitivamente su lugar de origen.

La cercanía a Linares, la autovía y las conexiones con otras localidades permiten, a su juicio, combinar la vida rural con el acceso al empleo y los servicios.

Así, su mensaje a quienes dudan entre quedarse o marcharse es directo: "Que se vaya. Que se forme pero una vez que sea lo mejor en lo suyo que venga a su pueblo".

El alcalde defiende que los pueblos pueden ofrecer oportunidades y convertirse en un hogar para quienes decidan regresar. "Me niego a pensar que su futuro no esté en los pueblos y en casas que eran de sus padres", afirma.

Con más de un centenar de niños y una población que vuelve a crecer, Estación Linares-Baeza aspira a consolidar esa recuperación. No obstante, para lograrlo, necesita vivienda, empleo y profesionales dispuestos a mantener los oficios que sostienen la economía local y Melchor abre las puertas de su municipio.