Isora García Hernández en sus cultivos

Isora García Hernández en sus cultivos Cajasiete

Sociedad

Isora, 38 años, agricultora: "Producimos 100.000 kilos y demostramos a los jóvenes que del campo se puede vivir"

Lidera la producción de su empresa y gestiona 50.000 m², rompiendo moldes en la agricultura canaria.

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Las claves

Las claves

Isora García, agricultora de 38 años, gestiona la empresa familiar Pitaber con una explotación de 50.000 metros cuadrados dedicados al cultivo de pitaya.

Produce 100.000 kilos anuales y defiende la viabilidad del sector agrícola para las nuevas generaciones, demostrando que se puede vivir del campo.

Ha profesionalizado la empresa, creado su propia comercializadora y apuesta por la tecnología para mejorar la rentabilidad y el control de calidad.

Isora representa el liderazgo femenino en el campo, rompiendo estereotipos y consolidando un legado familiar innovador y sostenible.

Isora García, una agricultora de 38 años al frente de la empresa familiar Pitaber, gestiona actualmente una explotación de 50.000 metros cuadrados dedicados al cultivo de la pitaya.

Con una producción anual consolidada de 100.000 kilos, García defiende la viabilidad del sector primario para las nuevas generaciones.

En sus propias palabras: "Hay que transmitir a los jóvenes que del campo se puede vivir; nuestra producción de 100.000 kilos demuestra que es un negocio real y sostenible"

Isora García no solo es la tercera generación de una familia de agricultores; es una profesional que ha tenido que abrirse paso con determinación.

"La mujer se va abriendo camino", afirma, reconociendo que en ocasiones ha tenido que "hacerse notar y defenderse más" para validar su posición en el entorno rural.

Sin embargo, su gestión al frente de Pitaber ha transformado los elogios en resultados tangibles, consolidando un proyecto que nació como una apuesta arriesgada de su padre, Bernardo García.

Su rol va más allá de la supervisión; Isora es la responsable de haber profesionalizado la empresa.

Tras incorporarse en 2011, detectó que la dependencia de intermediarios restaba valor a su producto.

Por ello, en 2015, impulsó la creación de su propia comercializadora, permitiendo a la empresa negociar directamente con grandes cadenas de supermercados y asegurar que el valor de su trabajo se mantenga en la finca

Formación y tecnología

Para Isora, ser una mujer trabajadora en el campo actual implica entender la agricultura como una empresa de alta precisión.

Su enfoque se aleja de los estereotipos antiguos, integrando tecnología que agiliza las tareas diarias y mejora la rentabilidad.

Esta visión técnica le permite gestionar una producción masiva de variedades como reina, dragón, arena, king o fuego, manteniendo un control estricto sobre la calidad y la poscosecha.

Legado que mira al futuro

La jornada de Isora a menudo se extiende hasta la noche, momento en el que camina por la finca para ver florecer la pitaya, un símbolo de que el sacrificio familiar ha dado sus frutos.

Lo que comenzó en 2005 como un experimento de 4.000 metros cuadrados, es hoy una realidad económica de 5 hectáreas que sostiene el sustento de su familia y su equipo.

Para Isora García, el campo no es solo su pasado, sino un presente consolidado donde la mujer trabajadora es la protagonista de la innovación.

Y es que como mujer trabajadora, Isora representa una fuerza emergente y demuestra cada día que el éxito en el campo requiere tanto esfuerzo físico como visión estratégica.