El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la cumbre de la OTAN en Turquía.

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la cumbre de la OTAN en Turquía. Marek Ladzinski Europa Press

Sociedad

Estados Unidos rechaza a España: amenaza con "cortar todo el comercio" porque es "una causa perdida"

Donald Trump cargó contra España y señaló su intención de cortar el comercio entre ambos países, pero ¿de verdad puede hacer eso?

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Las claves

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Donald Trump amenaza con cortar todo el comercio con España por considerar al país un "socio terrible" de la OTAN y una "causa perdida".

La amenaza surge tras la negativa de España de aumentar su gasto en Defensa al 5% del PIB y no permitir el uso de bases militares para la guerra de Irán.

El comercio entre EE.UU. y España es desigual, con superávit estadounidense, pero cortar relaciones sería legal y operativamente complejo debido a la normativa de la UE.

Trump podría imponer aranceles o sanciones a sectores españoles específicos, pero no tiene autoridad para cortar de forma unilateral todo el comercio sin aprobación del Congreso.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un nuevo ataque contra España en la cumbre de la OTAN en Turquía. El presidente de Estados Unidos ha optado por dar la orden a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, de "cortar todo el comercio" y señaló que el país europeo es un socio "terrible" y "un caso perdido".

La decisión de Trump responde a la negativa de España a aumentar su gasto en Defensa al 5% del Producto Interno Bruto (PIB) y a no permitir el uso de bases militares para la guerra de Irán. No obstante, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, destacó que España ha aumentado recientemente su gasto militar hasta el 2% del PIB, aunque Trump mantiene sus críticas.

Por su parte, el Gobierno de Pedro Sánchez y la Comisión Europea han respondido restando importancia a la amenaza del mandatario estadounidense, recordando además que la política comercial es competencia de la UE y aprovechó para subrayar que Estados Unidos mantiene un superávit comercial con España.

¿Puede cortar el comercio?

El disgusto de Donald Trump con España no es algo nuevo, desde el principio de su candidatura el mandatario estadounidense ha insistido a España en aumentar su gasto militar y esta se ha negado, aunque al final se ha alcanzado el 2% del PIB.

No obstante, Trump aprovechó la cumbre en Ankara para expresar su opinión del país europeo: "Ya no queremos hacer ningún tipo de negocio con España. Me gustaría que se acabara con eso. España es un socio pésimo para la OTAN, no participan, no pagan, no quiero tener nada que ver con España", expuso.

"Cortad todo el comercio con España, por favor, incluyendo las visitas", culminó su amenaza Donald Trump en la rueda de prensa conjunta tras la reunión de la OTAN en Ankara. Lo cierto es que a pesar de las intenciones, cumplir esta amenaza es complicado.

Desde 1993 con la creación del mercado único tanto los acuerdos comerciales, los aranceles y otras medidas comerciales son competencia de la Unión Europea, no de un país concreto.

Con lo cual, si se corta el comercio con uno de los países miembros de la Unión, habría implicaciones en el conjunto del mercado único y se interpretaría como un ataque hacia la Unión, lo que activaría represalias contra los productos estadounidenses.

Así, al ser un mercado único las fronteras comerciales entre países miembros no existen, tanto es así que las ventas a otros países no se consideran exportaciones sino entregas comunitarias.

Por ejemplo, un cultivo de naranjas recogido en Valencia puede ser enviado a otro país europeo para ser procesado y ser convertido en zumo, para después enviarse a Estados Unidos.

De esta manera, si el Gobierno estadounidense decide prohibir la importación de productos españoles o imponerles aranceles muy altos, en la práctica sería complicado.

Además de esto, la relación comercial entre ambos países es desigual. España exporta el 4,9% de sus bienes a Estados Unidos, lo que se traduce en 18.000 millones de euros, mientras que, Estados Unidos exporta a España unos 23.000 millones de euros, según datos de 2025.

Teniendo esto en cuenta, los estadounidenses tienen un superávit comercial con España. Aunque su porcentaje de exportaciones a los hispanos ronda el 1,2%.

A esto se suma, que el presidente de Estados Unidos no puede tomar la decisión de cortar el comercio con un país sin que esta decisión haya sido aprobada por el Congreso.

Sin embargo, lo que sí puede hacer el mandatario es imponer aranceles muy altos a sectores específicos donde España destaca, por ejemplo el aceite de oliva, el vino, el calzado o los componentes de automoción. No obstante, esto debe dirigirse a productos específicos no a un país.

Por otro lado, Trump puede optar por utilizar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, que permite al presidente congelar activos, bloquear transacciones financieras o prohibir a ciudadanos y empresas estadounidenses hacer negocios con entidades extranjeras específicas.

Esta medida se suele utilizar contra países enemigos, pero el presidente republicano podría utilizarlo para sancionar a empresas o directivos españoles argumentando que sus actividades van en contra de los intereses de Estados Unidos.

Por otro lado, el Gobierno estadounidense podría decretar de forma unilateral que las empresas españolas queden excluidas de los concursos públicos federales o de los fondos del Gobierno.

Otro punto de presión por el que puede optar el presidente estadounidense es ordenar que cada contenedor que provenga de España sea revisado minuciosamente, lo cual podría provocar retrasos de semanas en los puertos norteamericanos, haciendo que productos perecederos caduquen y los costes logísticos se disparen, afectando al negocio de manera indirecta.

También, puede optar por endurecer unilateralmente los requisitos del visado o suspender las facilidades de viaje para empresarios, inversores o ciudadanos españoles.

Teniendo todo esto en cuenta, lo cierto es que a pesar de sus promesas, el presidente de Estados Unidos no puede cortar el comercio con España sin amenazar al bloque de los 27 en su conjunto.

Además de que podría afectar a multinacionales estadounidenses que se encuentran operando en territorio español o industrias norteamericanas que dependen de componentes españoles. No obstante, lo que sí puede hacer Donald Trump es aplicar ciertas presiones y sanciones a España, como ha hecho con otros países como Cuba, Irán o Venezuela en su momento; que afectan a España y no al conjunto de la UE.