El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Europa Press

Sociedad

España da una lección a Europa con los móviles: los niños podrán llamar gratis desde el teléfono fijo de las tiendas

Tres comunidades autónomas ya han impulsado la implementación de esta medida para que los más pequeños puedan llamar sin teléfono propio.

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Las claves

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España implementa una red de comercios donde los niños pueden llamar gratis desde el teléfono fijo para contactar a sus familias sin móvil propio.

La iniciativa, ya presente en Cataluña, Navarra y algunos municipios de Madrid, busca retrasar la edad de acceso al primer smartphone.

El proyecto pretende combatir la dependencia digital infantil y responde a la preocupación por la salud mental y la sobreexposición a las pantallas.

Más de 45 asociaciones de comerciantes participan ya en Cataluña, donde se han solicitado cerca de 5.000 distintivos para establecimientos.

Mientras gran parte de Europa y el Gobierno debaten cómo limitar el acceso de los menores a los teléfonos móviles, nuestro país ha comenzado a aplicar una solución inesperada: usar las tiendas de barrio como red de apoyo para que los niños puedan comunicarse con sus familias sin necesidad de tener un móvil propio.

La iniciativa, que ya se ha extendido por Cataluña, Navarra y algunos municipios madrileños, parte de una idea sencilla.

Los comercios adheridos colocan un distintivo visible en el escaparate y permiten que cualquier menor pueda usar de forma gratuita el teléfono fijo del establecimiento en caso de necesidad. Sin preguntas, sin coste y en situaciones puntuales.

El objetivo de fondo es mucho más ambicioso de lo que parece. Las administraciones autonómicas quieren combatir la entrega cada vez más temprana de smartphones, una tendencia que preocupa cada vez más a familias, docentes y expertos en salud mental.

De hecho, actualmente la edad media de acceso a un móvil ya se sitúa por debajo de los 11 años. Detrás de esa decisión familiar suele repetirse la misma explicación: "por si pasa algo".

Básicamente los padres temen que sus hijos no puedan avisar en caso de retraso, pérdida o emergencia. Y precisamente ahí es donde entra en juego esta red de comercios seguros, diseñada para eliminar esa necesidad permanente de llevar un móvil encima.

Cataluña lidera el despliegue más amplio del proyecto. El pasado 20 de mayo, el consejero de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, presentó en Lérida la campaña 'Fres un Truc' ('Haz una llamada'), colocando la primera pegatina identificativa en una zapatería local.

El mensaje del cartel resume precisamente la filosofía y objetivo de la iniciativa: también es posible hacer llamadas sin necesidad de un móvil.

La respuesta del comercio local ha sido inmediata. Ya participan 45 asociaciones de comerciantes y se han solicitado cerca de 5.000 distintivos para establecimientos de toda Cataluña.

La campaña forma parte de la nueva Comisión Interdepartamental para el bienestar digital de la infancia y la adolescencia.

Sin embargo, Cataluña no está sola. Navarra también ha desarrollado una importante red de establecimientos adheridos gracias al impulso de asociaciones de padres. En la Comunidad de Madrid, a su vez, municipios como Boadilla del Monte han comenzado a aplicar modelos similares.

La idea es que las llamadas sean la solución para resolver pequeños problemas cotidianos que anteriormente cumplían las cabinas telefónicas o los propios vecinos. Ya sea perder las llaves de la casa, quedarse sin tarjeta transporte o avisar de un retraso, el objetivo es que los fijos solventen estas situaciones.

Asimismo, la iniciativa llega en un momento de creciente preocupación institucional sobre el impacto de los móviles y las redes sociales en la infancia.

Expertos y administraciones consideran que el uso prematuro del smartphone pueda favorecer problemas de ansiedad, dependencia digital y sobreexposición a contenidos diseñados para captar la atención de forma constante.

No obstante, los impulsores de la iniciativa son conscientes de los límites de esta medida. Retrasar la llegada del primer móvil exige algo más que teléfonos fijos en las tiendas.

Hoy en día la vida social de gran parte de los menores se organiza a través de grupos de mensajería, partidas de videojuegos online o aplicaciones digitales. Por eso, consideran fundamental que exista un acuerdo entre familias para evitar que la presión social quite sentido a la iniciativa.