Edificio con ascensor.

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Sociedad

Confirmado por ley: todos los vecinos están obligados a pagar de más para garantizar la seguridad del ascensor

Las inspecciones obligan a modernizar ascensores antiguos y pueden suponer derramas de hasta 40.000 euros para las comunidades.

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Las claves

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La ley obliga a todas las comunidades de vecinos a pagar por las mejoras necesarias para garantizar la seguridad del ascensor.

Las inspecciones periódicas detectan fallos y elementos desactualizados, lo que exige adaptaciones inmediatas en los ascensores.

Las reformas incluyen nivelar el ascensor al suelo, instalar sensores en puertas y sistemas de comunicación avanzada para emergencias.

El coste de las reformas puede alcanzar hasta 40.000 euros, obligando a aprobar derramas que afectan a todos los propietarios.

La seguridad de los ascensores se ha convertido en uno de los temas más habituales en las reuniones de las comunidades de vecinos.

No es raro que, al menos una vez al año, surja algún problema o avería que genere preocupación entre los propietarios y afecte al funcionamiento del edificio.

Es en ese momento cuando aparecen las dudas, sobre todo por el coste que puede suponer.

Y es que si el ascensor no cumple con las condiciones de seguridad exigidas, la comunidad está obligada a adaptarlo, y eso implica que todos los vecinos deben asumir la derrama.

Aunque no se trata de una normativa nueva, lo cierto es que cada vez se está aplicando con más rigor a través de las inspecciones periódicas.

Unas revisiones que están sacando a la luz fallos o elementos desactualizados, lo que obliga a actuar de inmediato para mantener la buena convivencia.

El ascensor forma parte del día a día. Se utiliza para todo. Subir la compra, bajar la basura o simplemente acceder a la vivienda sin esfuerzo. Además, es clave para personas mayores o con movilidad reducida.

Por eso, mantenerlo en buen estado no es solo una cuestión de comodidad, sino también de seguridad.

Entre las mejoras más habituales que se exigen en el Real Decreto 355/2024, hay algunas muy claras, como por ejemplo, que el ascensor quede a ras de suelo para evitar tropiezos.

También que las puertas cuenten con sensores que detecten si hay alguien pasando, evitando golpes o atrapamientos.

Otro aspecto importante es poder comunicarse con el exterior si hay una avería, algo fundamental si alguien se queda encerrado dentro.

Por ello, cada vez es más habitual encontrar ascensores equipados con sistemas de comunicación avanzados y pantallas de última tecnología.

Sin embargo, en los ascensores más antiguos, los cambios suelen ser mayores.

Algunos todavía tienen piezas que ya no son seguras, como guías de madera, que deben sustituirse por materiales más resistentes. También se revisa el peso máximo que pueden soportar para evitar problemas por sobrecarga.

El principal problema para muchas comunidades es el coste, y es que dependiendo del estado del ascensor, la reforma puede ser más compleja de lo que muchos llegan a pensar.

En los casos más caros, el precio puede acercarse a los 40.000 euros. Esto obliga a aprobar derramas que no siempre son fáciles de asumir para todos los vecinos.

Sin embargo, estas actuaciones no se hacen de golpe, sino poco a poco, normalmente cuando toca revisión y se detecta algún incumplimiento. Aun así, suponen un gasto inesperado que muchas comunidades no tenían previsto asumir.