La Jungla

Alquila un Ferrari y lo destroza en minutos

En la Jungla. Conducir un superdeportivo si no estás acostumbrado a ello no es nada fácil. Esta conductora china lo pudo comprobar en muy poco tiempo después de alquilar un Ferrari.

Pisar el acelerador de un Ferrari 458 puede ser uno de los mayores placeres que puede disfrutar un aficionado al motor. Pero si uno se quiere poner al volante de un superdeportivo tiene que saber qué es lo que hace, porque si estás acostumbrado a la aceleración de un Seat Panda el desastre puede lanzarse sobre ti al momento. Es lo que le ocurrió a esta conductora china.

Ocurrió el 21 de junio a las 3.55 de la tarde en la ciudad china de Wenling, una localidad costera de algo más de un millón de habitantes al sur de Shangai. Tal y como informa el medio local haiwainet.cn, la mujer acababa de alquilar el vehículo de lujo cuando se juntaron dos factores en su contra: la gran aceleración del coche (llega a 100 km/h en apenas tres segundos) y el pavimento húmedo.

La mujer toma la curva para incorporarse a la calle cuando el coche le da un bandazo de atrás. Ella contravolantea y entonces el coche se va de delante, dirección a la valla que separa los carriles. ¿El resultado? golpea a un todoterreno BMV que venía en dirección contraria. Desde luego, la mujer tiene buen ojo para elegir coches que destrozar.

La chica estaba que no cabía en su gozo sentada al volante del vehículo. Un vídeo circula por las redes sociales chinas en las que una chica presume de coche. Aunque muchos dan por hecho que es la misma persona, este punto no ha sido confirmado. Se trata de un vídeo de esos que se hacen para hacer rabiar a tus amigos en redes sociales haciéndoles pensar que tienes una vida molona cuando en realidad solo tienes ganas de meterte a llorar en la ducha:

No parece que el coche vaya a poder volver a usarse en los próximos días...

Un Ferrari 358 cuesta unos 230.000€.

No sabemos muy bien qué pasa últimamente con los conductores chinos, pero hace unos días vimos otro desastre absoluto, en este caso más delirante, causado por no seguir adecuadamente las instrucciones de uso de un túnel de lavado: