El rey Felipe, en una imagen reciente.

El rey Felipe, en una imagen reciente. GTRES

La Jungla

La Armada británica amenaza con "chamuscar" la barba del rey por las tensiones de Gibraltar

En la Jungla. Un ex alto mando de la Royal Navy dice que España "debe aprender de la Historia" y que "no merece la pena" enfrentarse a Reino Unido. Los tuiteros británicos aprovechan la polémica para atacar las patatas bravas.

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Theresa May iría a la guerra para defender la soberanía Gibraltar. Al menos, eso es lo que dice Lord Michael Howard. El ex líder del Partido Conservador británico declaró este domingo a la cadena Sky News que la 'premier' estaría dispuesta a iniciar un conflicto armado tal y como ya lo hizo Margaret Thatcher hace 35 años con las Malvinas.

Las palabras de Howard, que no han sido valoradas aún por el Gobierno británico, han conseguido azuzar los ánimos de algunos miembros de la Royal Navy, que se ven preparados para iniciar una guerra tal y como ya hicieran en 1982 contra Argentina, eso sí, siempre y cuando May reforzase la capacidad operativa de la Marina Real. Así lo ha asegurado un antiguo peso pesado de la Royal Navy en declaraciones a The Telegraph, el ex comandante Christopher John Parry, que participó en el conflicto bélico.

"Podríamos paralizar España en el medio plazo y creo que los estadounidenses probablemente nos apoyarían", ha asegurado Parry al diario británico. El antiguo miembro de la Royal Navy ha llegado incluso a utilizar una expresión propia del pirata Francis Drake durante la toma y saqueo de Cádiz, en 1587. "España debe aprender de la Historia que no merece la pena enfrentarse a nosotros y que todavía podemos chamuscar la barba del rey de España", ha dicho el militar. 

Según Parry, la situación de la Royal Navy respecto al conflicto de las Malvinas es bien distinta, ya que el potencial armamentístico de entonces era mucho mayor, llegando a utilizarse 127 barcos -destructores, fragatas, una docena submarinos nucleares, y tres portaaviones-. Ahora, la Marina Real carece de portaaviones en servicio, ha reducido su número de submarinos a siete y posee 13 destructores y fragatas. "Si el Gobierno quiere hablar a lo grande sobre Gibraltar o de cualquier otro lugar, tienen que invertir adecuadamente en la capacidad militar para respaldar esto", asegura el ex alto mando, que duda de que las tensiones actuales puedan acabar en un conflicto.

"Lucharemos por Gibraltar"

Las palabras de Michael Howard y del comandante Parry, unidas a las declaraciones del ministro de Defensa Michael Fallon, que aseguró que defendería Gibraltar "hasta las últimas consecuencias", han conseguido avivar los ánimos de algunos periódicos como el diario Metro, que hoy ha salido a la calle con el siguiente titular: "Lucharemos por Gibraltar como por las Maldivas".

Pero no sólo eso. Un buen número de usuarios de Twitter, que se han tomado con humor los tambores de guerra que parecen querer hacer sonar algunas personas en el Reino Unido, han aprovechado para arremeter contra la comida española. Es el caso de Ian Dunt, autor del libro 'Brexit: ¿Qué demonios pasa ahora?'. "Ahora que vamos a ir a la guerra con España puedo decir lo que siempre he pensado sobre su sobrevalorada comida. Las patatas bravas son simplemente patatas fritas con ketchup. No engañan a nadie", escribió en dos mensajes en Twitter.

Robert Hutton, periodista de Bloomberg, también ha decidido tomarse a broma el asunto y ha elaborado una encuesta en Twitter en la que ha preguntado a sus seguidores cuál es el enemigo histórico contra el que el Reino Unido debería iniciar una guerra primero. ¿Resultado? España encabeza la encuesta con un 33% de los votos muy igualada con Francia. 

Hay ya quien ha llegado a pensar en el momento más oportuno para atacarnos: entre las dos y las cuatro de la tarde.

Las reacciones en nuestro país a estos mensajes, que han alcanzado un número considerable de retuits, se dividen entre los que se toman el asunto con humor y los que sacan el orgullo patrio para defender a España.

Arturo Pérez-Reverte, siempre atento a cualquier conflicto bélico que se precie, no ha querido dejar pasar la ocasión para pronunciarse sobre el asunto. Su visión, claro está, no es muy optimista.