Andros Lozano

Domingo 11 de junio de 2017. 22 horas y 59 minutos. “Eres un sinvergüenza”, le espeta Samuel Benítez, absuelto en el juicio del asesinato y desaparición de Marta del Castillo, a Antonio del Castillo, padre de la niña a la que mataron en Sevilla a finales de enero de 2009.

Samuel se pone nervioso. Está pasando unos días en Tenerife con Andrea, la novia que tiene desde hace un par de años y con la que espera su primer hijo. El joven insiste en sus insultos a Antonio del Castillo, quien a través de una red social ha aireado dos días antes que la pareja del chico “va a ser mamá”. “Sinvergüenza, que te hayan matado a tu hija no te da derecho para señalar y crucificar la vida de un bebé”, le responde Samuel mediante mensaje directo desde su perfil de Twitter, @calcetinesucio.

Samuel, junto a su novia, Andrea, con la que va a ser padre.

Samuel, junto a su novia, Andrea, con la que va a ser padre.

40 minutos después, el propio Antonio del Castillo le responde a Samuel Benítez: “Todavía no ha nacido y ya te duele, imagina lo que te espera. Para que te des cuenta de lo que duele un hijo. Yo, a diferencia de ti, no voy a insultar. Siempre fuiste chusma”.

Han pasado ya ocho años y medio desde que Marta del Castillo saliera de su casa en Sevilla para verse con unos amigos. Fue la tarde del 24 de enero de 2009. Nunca más volvió.

Desde entonces, las heridas siguen abiertas en la familia de la chica. Aunque está muerta, su cadáver no ha aparecido en todo este tiempo por las mentiras y los continuos cambios de versiones de los principales señalados en un caso que conmocionó y sigue conmocionando a España.

En el río Guadalquivir, en una finca de Camas, en un vertedero… Los investigadores han buscado los restos de Marta hasta en siete ocasiones. En todas ellas sin éxito. Mientras tanto, los padres de la adolescente, Antonio del Castillo y Eva Casanueva, son testigos de cómo el paso del tiempo les sigue sin devolver a su hija y todos los implicados en el juicio –salvo uno, Miguel Carcaño, que cumple condena- rehacen sus vidas lejos de la capital hispalense.

La sentencia del caso condenó a 21 años y tres meses de cárcel a Miguel Carcaño, que confesó haber asesinado a la chica. Sin embargo, el juez le exculpó del delito de violación.

El magistrado ordenó también el ingreso en un centro de menores durante dos años y 11 meses de Francisco Javier García, alias el Cuco, quien habría colaborado con Carcaño en el asesinato y posterior desaparición de Marta. A éstos les ayudó “una tercera persona”, pero nunca se supo quién.

El resto de imputados quedaron absueltos. Se puso en libertad a Samuel Benítez. De él se sospechó que estuvo en la vivienda de la calle León XIII de Sevilla para ayudar a Carcaño y a el Cuco a deshacerse del cuerpo de Marta, a quien Carcaño dijo en un primer momento haber matado con un cenicero “de cristal, grande y pesado”.

Samuel, en un local de Francia, junto a su novia, Andrea (derecha) y dos amigas más.

Samuel, en un local de Francia, junto a su novia, Andrea (derecha) y dos amigas más.

También fueron exculpados Francisco Javier Delgado, -hermano de Miguel Carcaño- y su pareja, María García. De ambos se encontraron restos de sus perfiles genéticos en la alargadera con la que también se pudo haber estrangulado a la chica, según una versión posterior del propio Carcaño. Pero durante el juicio no se pudo probar la implicación de ninguno de ellos.

Casi una década después, esta es la vida de los personajes de un caso que no se cerrará definitivamente hasta dar con los huesos de Marta.

‘EL CUCO’ Y SAMUEL, ‘ARTISTAS’ EN FRANCIA

A el Cuco y a Samuel Benítez les sigue uniendo una fuerte amistad. Tanto, que ambos han emigrado a un pueblo del sur de Francia, donde se instalaron hace aproximadamente un año. Se trata de Rognac, una localidad de 12.000 habitantes.

Allí, el Cuco, que ya tiene 23 años, y Samuel, de 27, están encontrando salidas laborales como ‘artistas’. Francisco Javier García ha participado como modelo en varias sesiones fotográficas de campañas de publicidad. Su amigo Samuel Benítez, en cambio, se ha convertido en escultor, vende sus propias piezas y ha protagonizado algunas exposiciones en la casa de la Cultura de Rognac. También han hecho nuevas amistades.

El Cuco trabaja en Francia como modelo en campañas publicitarias.

El Cuco trabaja en Francia como modelo en campañas publicitarias.

Los dos amigos decidieron instalarse allí porque Samuel se ha enamorado de una joven con familiares en Rognac. Se llama Andrea, es de padre español y madre francesa, y la conoció durante un viaje que la chica hizo a Sevilla por motivos de estudios. Fue hace un par de años. Al poco de entablar una relación con ella, Samuel se mudó al sureste de Francia, donde un tío de la joven los ha acogido y se ha convertido en el mecenas de Samuel.

El Cuco no reside en Rognac de forma permanente. “Va y viene, aunque pasa allí largas temporadas”, explican desde su entorno. Francisco Javier García también tiene novia. Es de La Algaba (Sevilla). Ni a ella ni a Andrea les ha importado el oscuro pasado de sus novios.

Aunque a el Cuco se le condenó por haber participado en el asesinato y desaparición de Marta del Castillo, su edad por aquel entonces -15 años- le sirvió para purgarse con su ingreso durante casi tres años en un centro de menores.

En su primera declaración implicó a todos los detenidos en el crimen. También a Javier Delgado, hermano de Miguel Carcaño, a quien no había mencionado éste en su declaración. Aun siendo menor de edad, utilizó el coche de un familiar para deshacerse del cuerpo de Marta.

En un primer momento ratificó la versión de que tiraron el cadáver al río Guadalquivir. Posteriormente, se desdijo de toda la historia que contó, construida, según dijo, a partir de las informaciones que sobre el crimen pudo ver en la televisión. Atribuyó su primera declaración a la presión policial.

El 'Cuco' posa sobre un vehículo en su nueva vida como modelo.

El 'Cuco' posa sobre un vehículo en su nueva vida como modelo.

Sin embargo, Samuel Benítez salió de rositas del juicio por aquel crimen. Era el mejor amigo de Miguel Carcaño y los investigadores consideraban que fue la primera persona a la que había acudido para pedirle que le ayudara a deshacerse del cadáver. En los días posteriores a la desaparición de Marta, Samuel se mostró consternado ante las cámaras de televisión y participó en la búsqueda de la menor.

En un primer momento, Samuel Benítez ratificó la versión de Miguel y admitió que le había ayudado a deshacerse del cuerpo arrojándolo al Guadalquivir. Sin embargo, y a posteriori, cambió su declaración y aseguró que no tenía nada que ver con el crimen. No se encontraron pruebas para condenarlo.

Pero Antonio del Castillo sigue pensando que Samuel sí estuvo presente en la casa de la calle León XIII, donde vivía Miguel Carcaño. Por eso, ocho años y medio después, sigue su rastro a través de las redes sociales, donde Samuel usa pseudónimos y apellidos falsos, aunque sube fotos de su vida privada.

Una de las esculturas de Samuel Benítez.

Una de las esculturas de Samuel Benítez.

Esta es la transcripción completa de la conversación privada por Twitter que Antonio del Castillo y Samuel Benítez mantuvieron el pasado 11 de junio. Sólo dos días antes el padre de Marta le había escrito en su muro y a la vista de todo el mundo: “Samuel sigue en Tenerife con su novia Andrea, que va a ser mamá. Saludos desde Sevilla [La pareja estaba en la isla canaria porque allí reside la madre de Andrea]”.

Samuel: “Viendo que yo tengo el respeto que tú no tienes por sinvergüenza que eres, que ni absuelto me dejas tranquilo hacer mi vida, pues no te preocupes que ya que te gusta seguir metiendo mierda sobre mi vida, ahora vamos a hablar de la tuya. Sinvergüenza, que te hayan matado a tu hija no te da derecho para señalar y crucificar la vida de un bebé. Hazlo con el hijo de puta o los hijos de puta que le hicieron eso a tu hija. Yo no lo hice y a día de hoy todos los incultos como tú solo hacen que hablar mierdas de mí y ninguno, NINGUNO habéis demostrado una mierda en contra mía (…) Me cogisteis como cabeza de turco, sabiendo que no estuve ni en Sevilla, y sabiendo que los que ahora se la dan de amigos de Marta ninguno hacía nada, ni acompañarla por las noches a tu casa, cosa que el único jilipollas (sic) que lo hice fui yo, durante muchas noches (…) Os tenía respeto por la pérdida de vuestra hija, te repito que yo no he sido y ni jamás me fuera prestado para nada así, porque ante todo tengo un respeto que me enseñó mi madre, un respeto hacia la mujer, respeto que ni a mi mujer ni a mí le tienes tú.

Antonio del Castillo: Todavía no ha nacido y ya te duele, imagina lo que te espera. Para que te des cuenta de lo que duele un hijo. Yo, a diferencia de ti, no voy a insultar, siempre fuiste chusma.

Samuel: Con demasiado respeto te he tratado siempre, respeto que al menos por mi parte jamás merecisteis. Seré una chusma como dices, pero fue el único que siempre trató bien a su hija (…) Jamás me oculté, no tengo nada de qué hacerlo, si no ahora mismo no estaría enviándote mensajes. Y créeme, soy el primer interesado en que aparezca su hija, porque entonces será cuando yo denuncie a más de uno.

Uno de los mensajes que Samuel le envió a Antonio del Castillo el 11 de julio pasado.

Uno de los mensajes que Samuel le envió a Antonio del Castillo el 11 de julio pasado.

Antonio del Castillo: Por eso la noche del 24 de enero, cuando estuviste en mi casa, nunca dijiste que el Cuco te llamó y que sabías lo que había pasado. A eso le llamas tú respeto. Si aquella noche hubieses hablado hoy las cosas hubieran sido distintas y no estarías despreciado por todos. Para que pueda creerte, haz una declaración por escrito de todo lo que pasó aquella noche, y de lo que Miguel te dijo, incluido el hermano de Miguel, y envíasela al juez o a la policía. Tu delito como encubridor ha prescrito y prometo que me olvidaré de ti. Si me conoces, sabes que soy persona de palabra, si sigues teniéndole miedo al hermano de Miguel no hablamos más.

Samuel: El problema es que el Cuco me llamó, pero si miras la sentencia lo puse en manos libres porque estaba borracho y esa llamada la escuchó mi expareja, Estefanía, y en ningún momento, en ninguno, me dijo nada de nada, ni de Marta ni de nada (…) ¿Y miedo al hermano de Miguel? Jajajajaja Es por eso que tanto el grume [Grupo de Menores de la Policía] como ustedes no avanzáis, porque estáis enfocados en por cojones implicar gente que no tiene nada que ver, en vez de presionar verdaderamente al que lo tiene que saber, que es el que está entre rejas (…) Ni estoy amenazado por el hermano ni por nadie (…) No hay más sordo que el que no quiere oír (…) Pena me da que no me crean, porque el día de mañana todos estaremos arriba en el cielo y espero que te enteres por palabras de tu hija que conmigo os equivocasteis.

Antonio del Castillo: Si estás diciendo que Miguel lo hizo solo, sin ayuda de nadie, y se la llevó también solo, por arte del Espíritu Santo. Ya veo que sigues en tus treces.

Samuel: No digo que haya sido solo ni acompañado, digo que no tengo ni idea de lo que pasó. Si me quieres creer, bien, si no, peor para ustedes.

Miguel Carcaño, el único preso

Condenado por asesinato. Tras pasar varios años por el penal de Morón de la Frontera (Sevilla), ahora disfruta de un segundo grado en la cárcel de Herrera de la Mancha (Ciudad Real). Hasta allí fue hace unos meses Antonio del Castillo para entrevistarse con él. Carcaño le insistió en que su hermano le había ayudado a deshacerse del cadáver.

Miguel fue novio de Marta hasta unos meses antes de la desaparición de la joven. A la familia de la chica nunca le gustó. Tras la muerte de la menor, siempre fue el primer sospechoso, tanto para la familia como para la policía, que lo detuvo el 13 de febrero, 20 días después de matarla. Un día más tarde, el 14 de febrero, confesó haber asesinado a la adolescente que hasta entonces se había estado buscando con la esperanza de hallarla viva.

Miguel Carcaño cumple condena en la prisión de Herrera de la Mancha, donde Antonio del Castillo tuvo un encuentro con él.

Miguel Carcaño cumple condena en la prisión de Herrera de la Mancha, donde Antonio del Castillo tuvo un encuentro con él.

Nunca declaró dos veces lo mismo. Las versiones que ofreció sobre el crimen son tantas y tan contradictorias, que su primer abogado renunció a su defensa.

Según su primer relato, la mató golpeándola con un cenicero, y acudió a sus amigos Samuel Benítez y a el Cuco para que le ayudaran a deshacerse del cuerpo. En aquella primera declaración tras confesarse autor del crimen explicó que entre los tres arrojaron el cadáver al Guadalquivir desde una pasarela que une las localidades de Sevilla y Camas.

Nunca antes del juicio había implicado a su hermano Javier Delgado, con el que había vivido en el domicilio de la calle León XIII, donde se cometió el crimen.

Sin embargo, sí señaló a su amigo el Cuco, entonces menor de edad. En una nueva y sorpresiva declaración cambió por completo su versión: no había sido él quien acabó con la vida de Marta, sino el Cuco, ni la joven murió por los golpes propinados con un cenicero, sino que el arma fue otra. Y el cuerpo, por último, no fue arrojado al río Guadalquivir, sino a un contenedor de basuras a muy pocos metros de su domicilio. Ni en el río ni en el vertedero de basuras se localizó ningún rastro de Marta.

No terminó ahí la cosa. Ni 24 horas pasaron antes de dar una nueva versión: entre él y el Cuco forzaron sexualmente a Marta antes de acabar con su vida, estrangulándola con un cable. También la amenazaron con una navaja, que obró en poder de la Policía. En su última declaración, volvió a insistir en la inocencia de su hermano. En 2030 expira su condena.

El hermano y su novia intentaron hacer una nueva vida en Málaga

Javier Delgado, hermano de Miguel Carcaño, y María García, su pareja, fueron absueltos del delito de encubrimiento. Miguel nunca lo inculpó antes del juicio. Quien sí lo señaló fue el Cuco.

Su ex mujer, que declaró como testigo, confirmó su coartada: que se encontraba con ella en su domicilio el día y a la hora en que murió Marta. La familia de Marta del Castillo siempre lo ha considerado el 'cerebro' que se esconde detrás de la desaparición del cuerpo.

María García, según su versión, estuvo estudiando en el piso de la calle León XIII la noche en que se cometió el crimen. Fue detenida el 14 de abril y llevada como imputada ante el juez, al que declaró que no oyó nada.

El hermano de Miguel Carcaño, Javier Delgado, y su pareja, María García, salieron absueltos. Durante sus visitas al juzgado siempre trataron de esconder sus rostros ante las cámaras.

El hermano de Miguel Carcaño, Javier Delgado, y su pareja, María García, salieron absueltos. Durante sus visitas al juzgado siempre trataron de esconder sus rostros ante las cámaras. EFE

Hace tres años que Javier Delgado y María García, hija de una destacada dirigente del PSOE sevillano, se mudaron a Málaga, donde ella montó una clínica de podología y él se dedicó al sector en el que siempre había trabajado, la seguridad en zonas de ocio.

Sin embargo, a Javier Delgado se le ha visto recientemente de nuevo en Sevilla, aunque se desconoce si se ha vuelto a instalar en la capital andaluza.

Ambos siempre llegaban a las vistas del juicio con el rostro cubierto. Pero les ha sido imposible dejar atrás la marca que les acompañará de por vida, como al resto de juzgados por el caso Marta del Castillo, donde según Antonio, el padre de la niña, “aún hay más luces que sombras”.