Imágenes de los inmigrantes.

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El Guano, último poblado de los migrantes en Ceuta: así huyen decenas a los montes tras el cambio de actitud policial

Uno de los inmigrantes del asentamiento graba cómo se produce la huida de otros por los montes de Ceuta para evitar volver a Marruecos.

Más información: Los barrios de Ceuta se blindan ante los invasores: vecinos que vigilan de noche, vallan accesos y fichan a los migrantes

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La lluvia y los días grises empiezan a apoderarse de Ceuta dejando un paisaje lánguido con una ciudad gris donde parece que a pesar de haber pequeños movimientos, poco cambia.

La playa del Trampolín ya está desértica, con maquinaria trabajando y lo único que queda del asentamiento que fue es una bandera de España en el medio. Junto a ella, de forma contigua, queda el asentamiento del Guano que es una prolongación de lo que fue el asentamiento del Trampolín que todavía resiste.

Esta zona no ha sido desalojada y se pueden ver decenas de tiendas de campaña donde viven cientos -quizá mil inmigrantes- abocadas a su pronto final puesto que el temporal va a impedir que continúen instaladas en esta zona. Los vecinos cuentan que las grandes olas llegan a cruzar la carretera y las tiendas o chabolas están en las propias rocas del mar.

En una de estas tiendas que todavía resisten se encuentra Bilal, uno de los inmigrantes que entró con la invasión el pasado 30 de julio. Lleva viviendo en el asentamiento ilegal desde entonces.

Su tienda está ubicada al final de la playa, en la zona próxima a las duchas, el último resorte que queda con la nueva nomenclatura que ha adquirido este asentamiento tras la demolición, el de 'El Guano'.

Ahí vive junto con otros inmigrantes con los que comparte esa especie de chabola creada con ramas, telas y mantas. Cuando la policía desalojó El Trampolín y empezó a llevar a los inmigrantes en autobuses hasta el Centro de Atención de Extranjeros (CATE), enseguida corrió la voz entre los que quedaban de que la mayoría no estaba solicitando el asilo y volvían a Marruecos.

"La policía les ha metido miedo y se han ido" para evitar ser filiados, explica a EL ESPAÑOL. Muchos quieren guardarse la carta de poder volver a entrar cuando haya oportunidad y, por eso, no quieren arriesgarse a que les prohíban la entrada a España durante los próximos 5 años.

Ahí, desde su tienda, pudo ver cómo muchos de los otros inmigrantes que habían vivido con él en el asentamiento estos meses empezaban a recoger sus escasas pertenencias y se lanzaban corriendo a los montes que se sitúan enfrente de la playa.

Desde su tienda grabó cómo empezaban a escalar por esos montículos para esconderse y, así, evitar que les llevasen también hacia la frontera y emprender la vuelta a Marruecos.

Refugiado del frío, sacó el móvil y con el propio zoom empezó a captar cómo decenas de inmigrantes empezaban a trepar por los montículos. Algunos resbalaban porque la lluvia había ablandado la tierra y la había convertido en un terreno farragoso. Otros continuaban su escalada hacia arriba.

Desde el asentamiento quienes resistían asistían atónitos a este nuevo suceso que estaba aconteciendo.

"Se han escondido muchos más de los que se han ido", asegura Bilal a EL ESPAÑOL.

Todavía queda un último resorte en 'El Guano', porque según parece no van a desalojar esta zona. No, al menos, de momento.

Muchos ya han abandonado y han huido como estos inmigrantes que captó Bilal a las barriadas de Ceuta. "No queremos estar en el monte, porque ahí van los militares y nos echan por la noche", relata este inmigrante.

Por eso, prefieren salir de los montes cercanos al CETI o a la zona de las playas y andar hacia las barriadas. Muchos duermen a la intemperie con mantas, cartones y sus mochilas al lado en barriadas como La Pantera. Otros, han acudido a la parte baja de El Príncipe donde han buscado su refugio. También en las naves del Tarajal donde ya había un asentamiento.

Otro de los destinos son Los Rosales donde los vecinos han impedido que se asienten dentro junto al resto de inmigrantes que están desde el principio de la entrada masiva. En este barrio, los del Trampolín se han instalado con sombrillas y tiendas de campaña para protegerse del temporal en el campo y los montes que rodean los barrios.

Tan solo queda una semana para la visita del Rey Felipe y la Reina Letizia a Ceuta. Un evento para el que se prepara el completo de la ciudad después de sufrir durante más de dos meses la crisis migratoria.

Precisamente, las playas se han vaciado a falta de 'El Guano' antes de esta llegada. Pero, las barriadas de mayoría musulmana siguen llenas y, cada vez más, de inmigrantes. Están en las calles viviendo a la intemperie, pero también en los pisos-patera donde se les alquila o se les deja vivir a cambio de algún trabajo de construcción o pintura, entre otros.

Lo que preocupa de esta situación es que en las calles no solo hay mayores de edad, también están llenas de menores que viven a la intemperie.

Muchos dormían en las barriadas donde estaban más protegidos que en la playa, pero no todos. También hay quienes vivían en la playa del Trampolín en las tiendas de campaña y otros, continúan todavía en 'El Guano'.

Los que siguen en el asentamiento salen cada mañana a protestar mientras corean al unísono en una especie de manifestación que ellos mismos organizan: "Queremos centro de menores".

Un mantra que repiten una y otra vez ante las cámaras de televisión para conseguir que les saquen de ahí y les lleven a uno de estos centros.

En la 'Operación Trampolín' los menores que la policía consiguió localizar los llevaron a las dependencias de la jefatura de Policía Nacional para realizar los trámites.

Algunos llevan documentación que acredita la edad que tienen y que es real lo que dicen, pero otros no. Después de que desalojasen la playa EL ESPAÑOL se acercó a estas dependencias de la Policía Nacional donde estaban en el proceso de filiación para meterlos en los centros que hay en la ciudad para ellos.

Sin embargo, un pequeño grupo estaba esperando en la calle en la acera donde hay un supermercado. Al preguntarles, a través de una traductora, por qué estaban ahí, responden a este medio: "Nos han echado porque no tenemos ningún papel, pero somos menores y no podemos volver a Marruecos", dicen.

En el transcurso de esta conversación, las puertas del patio de la jefatura donde se encuentra el resto de menores se abren. En ese instante echan a la calle a otro pequeño grupo.

EL ESPAÑOL ha consultado a fuentes policiales cuál es el procedimiento que ocurre con estos niños y responden que "siempre que sea creíble, se pone la edad que ellos dicen, y después se hace una prueba radiológica de la muñeca" para comprobar que es real.

Además, relatan que "una vez que la jefatura tiene contacto con ellos se van metiendo en los centros de menores repartidos por la ciudad ya que no se les puede dejar en la calle porque sería abandono de menores". A partir de ese momento, la ciudad autónoma de Ceuta pasa a ser su tutor legal.

Ceuta afronta así unas semanas que continúan siendo complejas antes de la llegada de los reyes a la ciudad para mostrar apoyo a los ceutíes y poder ver la realidad de la crisis migratoria.