Gazeta Metro convierte a Quim Monzó en portavoz de unos supuestos antifascistas. La pieza de Metro Moscú del 12 de noviembre de 2024, firmada por Roman Saad, presenta al escritor catalán Quim Monzó como «conocido prosista, ensayista, traductor y periodista catalán» y le atribuye explicaciones sobre una exposición en Barcelona contra la financiación del nazismo ucraniano.

Gazeta Metro convierte a Quim Monzó en portavoz de unos supuestos antifascistas. La pieza de Metro Moscú del 12 de noviembre de 2024, firmada por Roman Saad, presenta al escritor catalán Quim Monzó como «conocido prosista, ensayista, traductor y periodista catalán» y le atribuye explicaciones sobre una exposición en Barcelona contra la financiación del "nazismo ucraniano". EE

Reportajes

La España que Putin vende a los rusos y al público latino: Ceuta asolada por cólera, Barcelona en llamas y protestas anti OTAN

Moscú sirve a rusos y latinos un relato demencial de España con protestas fabricadas por un candidato de Vox.

Al novelista Quim Monzó lo han usado como portavoz de antifas anti-OTAN.

Más información: La granja de 'bots' rusa en Crimea que entrena a la IA con propaganda en catalán, gallego y euskera: así intoxica Kombat

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En menos de un año, España ha ardido como una tea; sus ciudades se han quedado a oscuras y al borde del abismo por oleadas de robos, saqueos, rebeliones y fuegos provocados; epidemias medievales se han propagado sin freno y hospitales desbordados han visto dimitir en masa a médicos mientras las fronteras se deshacían.

O eso creen, al menos, los millones de súbditos de Putin que aún construyen su visión del mundo a partir de una versión de la realidad previamente pasada por la mesa de montaje de los propagandistas de Moscú.

La técnica de fabricación de hechos alternativos que lleva utilizando el Kremlin en nuestro país consiste en acumular catástrofes hasta fabricar una postal apocalíptica, en retorcer los hechos hasta lo absurdo y en mentir deliberadamente.

Llevan haciéndolo de forma sistemática al menos desde 2016, aunque las falsificaciones se intensificaron desde el referendo catalán de independencia.

Para los rusos hipnotizados por el interminable NO-DO goebbeliano de Moscú, España es una mezcla de estado fallido, lazareto y parque temático del apocalipsis.

La epidemia de Ceuta

Lo ocurrido durante la crisis de Ceuta es de particular interés para entender cómo proceden porque los peones del relato de Moscú han conseguido meter prácticamente todo el sistema de manipulación informativa en el mismo plano.

El 14 de agosto, a las 12.30, Pervyi Kanal anunció "brotes" de cólera, sarna, sarampión y tuberculosis.

A las 14.53, Izvestia daba otra vuelta de tuerca: "Sarna y cólera en el 'jardín del paraíso': estalla una epidemia entre los migrantes".

A las 15.36, Pervyi Kanal hablaba ya de una "potente oleada! de cólera, tuberculosis y sarna; y a las 18.40 repetía que en Ceuta !habían comenzado brotes de enfermedades infecciosas".

En apenas seis horas, habían convertido la ciudad norafricana en una especie de correlato del Orán sitiado por la peste de Albert Camus.

Tres días después, el 17 de agosto, Channel 5 remataba la metamorfosis: Ceuta estaba "al borde de la supervivencia", sufría brotes de sarampión, tuberculosis y sarna, "los hospitales no dan abasto" y "los médicos dimiten en masa".

Ese mismo día, el Hospital Universitario tenía 120 de sus 212 camas libres, una ocupación del 43,4 por ciento, y ninguno de los pacientes relacionados con la crisis estaba en la UCI.

En aquella misma pieza en que habían convertido el Tarajal en un cruce imposible entre Lampedusa y Stalingrado, Channel 5 aseguró que "unos 50.000 migrantes volvieron a intentar tomar por asalto las fronteras españolas".

Para dar una idea de la magnitud de la manipulación, las fuerzas marroquíes habían contabilizado 294 personas interceptadas en ese episodio al que se refería. Es decir, convirtieron un segundo flujo de menos de trescientos inmigrantes en una nueva avalancha de 50.000.

De acuerdo con la investigación llevada a cabo por EL ESPAÑOL, las primeras piezas salieron de las mesas de Pervyi Kanal, Izvestia y Channel 5 sin firma personal: textos y vídeos de redacción que se iban alimentando unos a otros mientras endurecían el encuadre.

El 20 de agosto, apareció ya en Ceuta un propagandista afincado en Cataluña llamado Mijaíl Blojin (los anglosajones lo transliteran como Blokhin).

Actualmente, la Secretaría de Estado de Comunicación, dependiente de Presidencia del Gobierno, mantiene acreditado como "periodista" a solo uno de los voceros de Putin vinculados a los medios rusos sancionados por la Unión Europea.

Y ese es precisamente Mijaíl Blojin, un agente de influencia de 43 años instalado en España al menos desde 2014 que suele alimentar la cadena de intoxicaciones y manipulaciones de al menos seis de las cabeceras y cadenas prohibidas por Bruselas: el citado Izvestia, REN TV, NTV, RT, Sputnik y RIA Novosti.

Izvestia convierte una “amenaza” sanitaria en una epidemia. Captura de un vídeo publicado por Izvestia en Rutube el 14 de agosto de 2026, a las 14.53, sobre Ceuta.

Izvestia convierte una “amenaza” sanitaria en una epidemia. Captura de un vídeo publicado por Izvestia en Rutube el 14 de agosto de 2026, a las 14.53, sobre Ceuta. EE

Blojin se movió durante años en el mismo ecosistema de Embajada, Rossotrudnichestvo, SORS y estructuras de "compatriotas" que Moscú utiliza para controlar y movilizar a su diáspora y accionar varias de las palancas de su guerra híbrida.

El propagandista ha sido, entre otras cosas, secretario de prensa de la Unión de Cosacos del Reino de España, que preside Alexander Vasilenko, un siberiano que, antes de recalar en España, ya aparecía en las crónicas criminales de Krasnoyarsk vinculado a los círculos mafiosos de los gimnasios y como supuesto ejecutor de un encargo de asesinato que terminó convertido en una operación-trampa del FSB.

¿Cómo es posible que sigan acreditados en Madrid operadores profesionales del aparato de intoxicación de Putin?

Bruselas ha suspendido las licencias y actividades de radiodifusión de esos canales y les impide distribuir sus emisiones dentro del territorio de la Unión, pero excluyó expresamente del veto tareas como obtener información o realizar entrevistas.

Tres stories actuales de Mijaíl Blojin, que es el único propagandista ruso inscrito como periodista; en la agenda de medios del Gobierno español.

Tres stories actuales de Mijaíl Blojin, que es el único propagandista ruso inscrito como "periodista"; en la agenda de medios del Gobierno español. EE

O negro sobre blanco: pueden poner una cámara en Madrid, Barcelona o Ceuta. Lo que no pueden hacer es emitir aquí después el producto, distribuirlo, alojarlo, facilitar su difusión o contribuir de cualquier otra forma a que llegue al público europeo.

Y no importa que quien lo haga cobre o no: el Tribunal de Justicia de la UE precisa que la prohibición se aplica aunque la actividad no tenga carácter económico o se realice gratuitamente.

Toda la desinformación que propagandistas como Blojin producen desde España es luego enlatada y diseminada desde Moscú de acuerdo a una receta ensayada ya antes en otras crisis como la del apagón de abril de 2025.

En aquella ocasión, el ruso se desplazó a la Ciudad Condal y proporcionó a REN TV imágenes y testimonios reales desde el terreno: calles sin luz, estaciones paralizadas, comercios afectados y un heladero llamado Masud que aseguraba haber perdido entre 3.000 y 3.500 euros porque el género se derretía.

Pero a partir de esos ladrillos de apariencia genuina, la redacción rusa levantó después una realidad alternativa: Barcelona dejó de ser una ciudad golpeada por un apagón coyuntural para convertirse ante sus espectadores en una urbe que empezaba a descomponerse.

REN TV habló de "una ciudad sumergida en el caos" y aseguró que, en cuanto cayó la noche, habían comenzado "los incendios provocados".

Izvestia difundió además imágenes de bomberos trabajando en un almacén y afirmó que había sido incendiado "por residentes locales".

A la mañana siguiente aún estiraron la película. REN TV habló de "un completo desconcierto", de "colapso energético" y de cientos de personas incapaces de abandonar la ciudad.

La realidad contenía suficientes imágenes útiles para sostener el decorado falso: Rodalies seguía afectada y alrededor de un millar de viajeros aguardaba en Sants.

Pero la noche apocalíptica que estaban contemplando los rusos había sido bastante menos cinematográfica.

La consellera de Interior, Núria Parlon, informó de una situación de "normalidad" para los Mossos y "sin ninguna incidencia destacable".

El 9 de marzo de 2025, Blojin se situó ante el Congreso de los Diputados para cubrir la concentración "Paz y neutralidad. No es nuestra guerra".

Europa Press contó "decenas de personas". Izvestia encontró "más de cien". Y al día siguiente, cuando la misma protesta reapareció en el canal Vakulinchuk, ya eran "miles".

La protesta simplemente había ido engordando durante el viaje. Y hay docenas de ejemplos como este.

Protestas de cartón

Hasta aquí, sin embargo, la falsificación se urde a partir de episodios manipulados pero reales.

Cuando no hay hechos que puedan registrar propagandistas como Blojin para producir un relato sesgado sobre España, hacen algo mucho más obsceno: fabricar ad hoc la imagen o la protesta e inventarse luego la noticia.

Uno de los casos más escandalosos es el de una pieza publicada en Rutube el 1 de agosto de 2025 por Radio Sputnik.

El vídeo de 29 segundos fue publicado bajo el rótulo: «Un ataúd con el retrato de Zelenski fue llevado por las calles de Barcelona».

Lo que se veía ahí eran unas pocas personas transportando un féretro con la fotografía del presidente ucraniano.

La escena saltó inmediatamente de Radio Sputnik a canales rusos de Telegram.

Military Theme Z, con unos 44.000 suscriptores, reprodujo el féretro bajo el lema "El funeral de la democracia y de la razón de Europa" y acumuló unas 10.200 visualizaciones.

El canal autodenominado Fox News Russia, con cerca de 300.000 suscriptores, fue mucho más lejos: presentó a los participantes como "activistas locales", aseguró que protestaban contra la política de la UE hacia Ucrania y concluyó que "los españoles están indignados de que sus impuestos vayan a Kiev".

Esa publicación superó las 41.000 visualizaciones.

Y toda esta tergiversación se produce a la vista: unas pocas personas con un ataúd pasan primero a ser "activistas" y terminan convertidas en "los españoles" indignados con la ayuda a Ucrania.

Claro que lo verdaderamente delirante viene ahora: el 18 de agosto, VoxCheck, la unidad de verificación del centro de análisis ucraniano VoxUkraine, decidió rastrear el origen de aquellas imágenes mediante búsqueda inversa hasta localizar el vídeo completo y el perfil desde el que había salido la acción: @DoctorSocialVictor.

Allí encontró fotografías del ataúd y una frase del propio organizador que dejaba poco espacio para la interpretación: "¡Lo hicimos!".

Tras aquella cuenta estaba Víctor Vodoevich Krasnov, un activista prorruso originario de Bielorrusia y residente en España. Él es también el hombre tras Doctor Social y MundiPatriotas.

Víctor Vodoevich y su candidatura por Vox. Dos fotografías de Víctor Vodoevich Krasnov, junto al registro electoral que lo incluye en la candidatura de VOX por Molins de Rei en las municipales de 2023, en el puesto 19.

Víctor Vodoevich y su candidatura por Vox. Dos fotografías de Víctor Vodoevich Krasnov, junto al registro electoral que lo incluye en la candidatura de VOX por Molins de Rei en las municipales de 2023, en el puesto 19. EE

La supuesta protesta de "los españoles" que había terminado circulando por Sputnik y numerosos canales rusos era, en realidad, una acción organizada por él y ejecutada por apenas unas pocas personas antes de ser reciclada como expresión espontánea de la opinión pública española.

El 17 de octubre de 2024, varios activistas aparecieron en Portal del Ángel de Barcelona enfundados en trajes antirradiación para representar que Zelenski arrastraba a Europa hacia una guerra nuclear.

Gazeta Metro publicó al día siguiente aquella misma acción, "con fotografías proporcionadas por los propios activistas"

Dos días después, Vodoevich difundió una crónica firmada como "Dr. Social Víctor VK", describió el lugar, los disfraces y los carteles y afirmó además que él mismo aparecía en primer plano en una de las fotografías.

Después de tomar parte en la acción, sintió la perentoria necesidad de alardear de ello reivindicándola.

La identidad española de Víctor Vodoevich Krasnov está documentada en registros oficiales. Se sabe, por ejemplo, que fue candidato número 19 de Vox en Molins de Rei en las elecciones municipales de 2023.

A la izquierda, Radio Sputnik presenta el 1 de agosto de 2025 la acción de Barcelona como una protesta de “residentes locales”. A la derecha, el canal DoctorSocialVictor había publicado el 31 de julio las mismas imágenes con el mensaje «¡Lo hicimos! ¡Seguimos!». En el centro, VoxCheck calificó el relato de “manipulación”.

A la izquierda, Radio Sputnik presenta el 1 de agosto de 2025 la acción de Barcelona como una protesta de “residentes locales”. A la derecha, el canal DoctorSocialVictor había publicado el 31 de julio las mismas imágenes con el mensaje «¡Lo hicimos! ¡Seguimos!». En el centro, VoxCheck calificó el relato de “manipulación”. EE

Antes de organizar protestas, Vodoevich había ofrecido consultas como coach y entrenador de Super Jump, un sistema de desarrollo personal que prometía "saltos cuánticos", actuar sobre el subconsciente, mejorar la inmunidad y favorecer el éxito económico.

En sus mensajes mezclaba la Cueva de Platón, Matrix y sus "agentes Smith", el "amor universal", el "poder del Creador", la lucha contra la "esclavitud moderna" y la KOB, la llamada "Concepción de Seguridad Pública" rusa que seguía desde al menos 2015.

A la postre, toda aquella empanada absurda de cosmología terminó desembocando en una técnica sorprendentemente rudimentaria: reunir a unas pocas personas, disfrazarlas, colocarles una pancarta o un ataúd delante, hacer la foto y dejar que la imagen viajara después por el ecosistema mediático ruso como si hubiera una movilización real.

Los españoles inventados

Gazeta Metro no se limitó a amplificar las performances de Vodoevich. Hizo algo todavía más infame y perturbador: les añadió también voces españolas de dudosa autenticidad.

El firmante recurrente de esas piezas fue Roman Saad, autor de la serie que Gazeta Metro agrupaba bajo la etiqueta de "activistas civiles antifascistas españoles".

Performance callejera contra la guerra en Barcelona fabricada por Vodoevich.

Performance callejera contra la guerra en Barcelona fabricada por Vodoevich. Cedida

Junto a las informaciones sobre las protestas fabricadas, insertaba convenientemente unas declaraciones falsamente atribuidas a españoles que hilvanaban el discurso: OTAN, "nazis de Kiev", Donbás, Zelenski, dinero europeo.

El 13 de abril, un tal Pablo González explicaba una acción en Barcelona con carteles de Zelenski pidiendo "dinero para cocaína" y aseguraba que la guerra terminaría "en una semana" si Europa dejaba de financiar a Kiev.

El 1 de mayo Metro decía expresamente que las fotografías habían sido "proporcionadas por el representante de los activistas civiles antifascistas españoles Pablo González".

El 13 de mayo ya lo convertía en "representante del movimiento español de protesta" y el 29 volvía a utilizarlo para explicar otra acción.

La coincidencia del nombre era particularmente grotesca porque durante todos aquellos meses el conocido espía hispanorruso Pablo González Yagüe permanecía encarcelado en Polonia y no salió hasta el 1 de agosto.

La pieza de Metro Moscú del 18 de octubre de 2024, firmada por Roman Saad, presenta una pequeña acción callejera en Barcelona como protesta de “antifascistas españoles” contra una supuesta “provocación nuclear de Zelenski”. El artículo identifica de nuevo a Kim Monzó como representante del grupo.

La pieza de Metro Moscú del 18 de octubre de 2024, firmada por Roman Saad, presenta una pequeña acción callejera en Barcelona como protesta de “antifascistas españoles” contra una supuesta “provocación nuclear de Zelenski”. El artículo identifica de nuevo a Kim Monzó como representante del grupo. EE

Y entonces ocurre algo todavía mejor.

El pseudoperiodista del GRU sale de prisión y apenas un mes después, el 3 de septiembre, Gazeta Metro lo reemplaza como portavoz por el conocido novelista catalán Quim Monzó.

Se sirvió de él por primera vez para explicar una protesta relacionada con un concierto de Banda Bassotti en Galicia atribuyéndole comentarios sobre la "junta nazi" ucraniana, el Donbás y la ayuda prestada a las regiones separatistas.

El 18 de octubre, cuando Metro publica la antes citada performance de Portal del Ángel con activistas enfundados en trajes antirradiación, Saad vuelve a atribuir las fotografías a los propios activistas al tiempo que recurre a "Kim Monzó" para explicar la escena.

Saad le atribuye una frase bastante memorable: "No queremos morir ni por Ucrania, ni por Estados Unidos, ni por la OTAN".

Supuestamente, Monzó añade que Europa corre peligro por culpa del "loco provocador Zelenski" y sus "amos de Estados Unidos", y que él y sus compañeros seguirán luchando contra la financiación de los "nazis ucranianos".

Gazeta Metro convierte a Quim Monzó en portavoz de unos supuestos antifascistas. La pieza de Metro Moscú del 12 de noviembre de 2024, firmada por Roman Saad, presenta al escritor catalán Quim Monzó como conocido prosista, ensayista, traductor y periodista catalán y le atribuye explicaciones sobre una exposición en Barcelona contra la financiación del nazismo ucraniano.

Gazeta Metro convierte a Quim Monzó en portavoz de unos supuestos antifascistas. La pieza de Metro Moscú del 12 de noviembre de 2024, firmada por Roman Saad, presenta al escritor catalán Quim Monzó como "conocido prosista, ensayista, traductor y periodista catalán" y le atribuye explicaciones sobre una exposición en Barcelona contra la financiación del "nazismo ucraniano". EE

Todavía podía tratarse de un homónimo, alguien con el mismo nombre no relacionado con el novelista. Pero el 12 de noviembre Gazeta Metro dinamita por su cuenta la posibilidad de esa salida airosa.

Al publicar la exposición callejera "Mira a dónde van tus impuestos", no se limita a escribir "Kim Monzó": identifica a su interlocutor como "el conocido prosista, ensayista, traductor y periodista catalán Kim Monzó".

A Monzó, Saad le hace explicar que los impuestos de los españoles sirven para financiar al "régimen nazi de Kiev", al batallón Azov, la destrucción de monumentos rusos y atentados cometidos dentro de Rusia.

Y le adjudica además una promesa en primera persona: "La próxima vez organizaremos una exposición similar en Madrid, cueste lo que cueste". Las fotografías, otra vez, habían sido "proporcionadas por activistas civiles antifascistas".

No fue un desliz de una mañana. El 23 de diciembre, en la pieza sobre STOP RUSOFOBIA en Madrid, Gazeta Metro vuelve a presentarlo como el conocido escritor catalán y le atribuye explicaciones sobre la OTAN y la "guerra cognitiva".

Y el 2 de enero de 2025 resucita de nuevo al autor de La magnitud de la tragèdia (1989) para explicar la performance del Santa Claus con el rostro de Zelenski y los falsos billetes de las "aerolíneas democráticas de la OTAN".

Durante al menos cuatro meses, Gazeta Metro construyó alrededor de Quim Monzó un personaje político completo: portavoz de los activistas que alimentaban al periódico con fotografías, enemigo de la OTAN, denunciante del "régimen nazi" de Kiev, participante en aquellas acciones y hasta organizador de futuras performances.

Nada en la trayectoria pública conocida de Monzó permite situarlo como un devoto escritor prorruso.

Más bien al contrario: en sus columnas ha ironizado abiertamente sobre Putin y sobre prácticas del régimen ruso.

En 2021, por ejemplo, escribió con bastante poca devoción sobre una medida del Kremlin relativa al champán ruso, y en 2020 aludía a los envenenamientos en Rusia como una práctica recurrente de su historia política.

EL ESPAÑOL se puso en contacto con el autor a través de su representante para advertirle de que un periódico ruso llevaba meses atribuyéndole aquellas opiniones geopolíticas y presentándolo como portavoz de los activistas.

El escritor agradeció el aviso, pero, según trasladó su representante Anna Muñoz, declinó pronunciarse porque no deseaba compartir su teléfono y prefirió no recibir por esta vía más detalles sobre las publicaciones.

Izvestia convierte una “amenaza” sanitaria en una epidemia. Captura de un vídeo publicado por Izvestia en Rutube el 14 de agosto de 2026, a las 14.53, sobre Ceuta.

Izvestia convierte una “amenaza” sanitaria en una epidemia. Captura de un vídeo publicado por Izvestia en Rutube el 14 de agosto de 2026, a las 14.53, sobre Ceuta. EE

La propaganda sin fronteras

Por otro lado, hay que decir también que Izvestia, Pervyi Kanal y Channel 5 no tienen la exclusiva de los fogones donde se cocinan las mentiras con las que Moscú fabrica para consumo interno una España grotesca, deformada y prácticamente irreconocible.

A día de hoy, incluso la propia RT sigue presentando a Francisco Guaita como su "corresponsal en España", cargo que ocupa desde 2017.

Guaita continúa publicando piezas suyas grabadas o elaboradas desde nuestro país, incluidas informaciones sobre la crisis de Ceuta en agosto y septiembre de 2026.

Es decir: el veto europeo cortó la distribución de RT dentro de la Unión, pero no desmontó necesariamente su capacidad para seguir produciendo aquí material destinado a audiencias situadas fuera de ella.

La fábrica Pravda

La cadena desinformativa se completa con lo que se conoce como Red Pravda.

En este caso, no se trata de un periódico, sino de una fábrica automática de replicación y de distribución de detritos desinformativos rusos.

Ceuta permite observar el mecanismo con las tripas fuera. El 31 de julio, a la 1.21, Pravda España publicó una fotografía de varios ministros españoles en la Embajada de Marruecos asegurando que estaban "de fiesta" mientras Rabat lanzaba una nueva "Marcha Verde contra España".

La propia página conserva el rastro de procedencia: el canal de Telegram Aquila Voz de Europa, que a su vez republicaba material de El Chico Triste.

La fotografía era auténtica. Lo falso era la data: la foto que habían utilizado correspondía al Día del Trono de 2025.

Pravda no tuvo que fabricar una imagen; le bastó con arrancarle un año al calendario, meterla en mitad de otra crisis y rematar la pieza con una frase: "'Alta traición' se queda corto".