El colegio Reina Sofía de Ceuta, ahora convertido en campamento para acoger a niñas y mujeres migrantes.
Una vecina de Ceuta se hace pasar por policía y roba dos iPhone 13 en un campamento de menores refugiadas
EL ESPAÑOL accede a la denuncia de las menores, marroquíes de 16 y 17 años que cruzaron El Tarajal hace dos semanas.
"Entró en el campamento y empezó a meter los teléfonos de las niñas en una bolsa. Asegura que la dejó en su coche y que ahí fue donde se los robaron a ella".
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En la barriada del Príncipe Alfonso, los vecinos han montado otro campamento improvisado en el colegio Reina Sofía para hospedar a las mujeres y niñas migrantes que llegaron a Ceuta cruzando El Tarajal el 30 de julio. Un asentamiento que cumple una única finalidad: evitar más casos de violaciones.
Pero este martes por la noche tuvo lugar un incidente que ha activado las alertas entre los vecinos que cuidan del lugar, cuando una vecina del barrio irrumpió en el centro educativo haciéndose pasar por agente de la ley. En la zona donde un grupo de menores se preparaban para cenar irrumpió a las 21 horas "una mujer con un chaleco amarillo que se dirigió a ellas con grandes voces: 'Soy policía, todo lo que diga lo tenéis que acatar, vais a hacer lo que yo digo, dejad los teléfonos'".
Así se recoge en la denuncia presentada por un abogado en la Comisaría de Policía Nacional de la ciudad, a la que ha accedido EL ESPAÑOL. En ella, el letrado, también voluntario en el colegio, declara que actúa en representación de dos menores indocumentadas, quienes aún no han podido recuperar sus dispositivos: dos iPhone 13.
La denuncia, anonimizada, de las dos menores a las que les han sustraídos sus teléfonos.
"Como algunas de las menores continuaron con sus teléfonos —prosigue la denuncia—, esta mujer se enfadó y les dijo: 'Me vais a dar vuestros teléfonos', arrebatándoselos de las manos a las menores, y a tres más que no están presentes en este acto".
"La mujer, viendo a las menores quejándose y llorando, les devolvió los móviles a las otras tres", pero no a las dos denunciantes.
"Ambas pudieron ver cómo guardaba los dispositivos disimuladamente en una bolsa negra, llevándoselos fuera del colegio, y los guardó en su coche particular, el cual era de color negro. Las menores intentaron, a través de otros voluntarios, que les devolviesen sus teléfonos, pero la mujer se negó", detalla la denuncia.
El documento amplía que la presunta protagonista del hurto "vino como acompañante" de una voluntaria que trabaja en el campamento: "Cuando se intenta mediar para que esta persona devuelva los teléfonos, responde que los han robado del interior del vehículo".
"En vista de lo sucedido, el dicente da aviso a la Policía, los cuales le identifican a él y a la mujer denunciada. Ante la presencia policial, ella se pone muy nerviosa y alterada. Dando gritos, insulta al dicente: 'Eres un hijo de puta', en presencia de los agentes y de gran cantidad de voluntarios", concluye la denuncia.
En la Asociación de Vecinos de Príncipe Alfonso, todavía no conocen las causas del suceso. Su presidente, Ahmed Enfed-dal, reconoce a este diario: "No tenemos ni idea de por qué ha querido hacerse pasar por policía ni de por qué querría robarles los teléfonos".
A este caso se añade un gran interrogante: la principal sospechosa es una vecina de la barriada relativamente conocida, según avanza el medio local Teleceuta.
"Entró con una mascarilla en la boca y un chaleco azul y amarillo, no como de los fosforescentes, pero igualmente llamativo".
Ante estos hechos, Enfed-dal explica que la mujer no ha sido detenida, y que insiste en su versión de que "le robaron los teléfonos tras haberlos guardado en su coche".
Pero más allá de quién sea el culpable, el presidente del colectivo vecinal pone el acento en el perjuicio que le ha ocasionado a estas menores, de 16 y 17 años: "Están destrozadas porque esto es un suceso que se suma a su situación, que ya es difícil de por sí. Los teléfonos eran iPhone 13 —un modelo del año 2021—, pero aseguran que tuvieron que trabajar tres meses a destajo para poder comprarlos".