El roedor que origina el hantavirus.

El roedor que origina el hantavirus. Centro Cultural Argentino de Montaña

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Viaje al corazón del hantavirus: en Argentina ya hay 32 muertos pero los expertos dicen que "el riesgo es bajo para la población"

Los casos detectados en el crucero MV Hondius, que zarpó desde Ushuaia, en el extremo austral de Sudamérica, activó alertas sanitarias en Europa.

Más información: A bordo del MV Hondius: pelea entre pasajeros, 4 contagiados incluido el médico del barco, 141 confinados con 'recreos' y langosta cada día en la cena

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El hombre empuja la puerta oxidada del galpón y una nube de polvo húmedo se levanta en el aire. Afuera, el bosque patagónico permanece inmóvil bajo el frío de la mañana.

Adentro hay cajas viejas, bolsas de alimento abiertas y rastros mínimos sobre el piso de madera. Apoya una lata de refresco sobre un tronco, la abre y toma un sorbo sin mirar demasiado.

No ve las pequeñas heces secas junto a la pared. Tampoco sabe que el virus puede sobrevivir varios días entre la orina, el polvo y la humedad.

Así empieza muchas veces el hantavirus en Argentina. No en estaciones de tren ni en aeropuertos. Tampoco en las grandes ciudades.

El contagio suele aparecer en ámbitos rurales, galpones cerrados, cabañas abandonadas o zonas boscosas donde habita el ratón colilargo, el principal reservorio del virus en el país sudamericano.

Pero esta vez el miedo cruzó océanos. El brote detectado dentro del crucero MV Hondius instaló el hantavirus en el centro de la agenda internacional.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó el último domingo tres muertes relacionadas con un posible brote a bordo del barco, que había partido desde Ushuaia el pasado 20 de marzo y tenía previsto arribar a Cabo Verde el 4 de mayo.

Ahora navega rumbo a Canarias bajo monitoreo sanitario internacional, mientras España activa un operativo de emergencia sin precedentes para recibir a los pasajeros de los cuales ocho están contagiados.

El crucero transporta 147 personas de 23 nacionalidades. Entre ellas hay 14 españoles: 13 pasajeros y un tripulante, según confirmó el Ministerio de Sanidad español.

La evacuación sanitaria está siendo coordinada por el Equipo Médico de Emergencia de la OMS y el Centro de Coordinación de la Respuesta a Emergencias de la Unión Europea.

El Gobierno español confirmó que el barco arribará en tres días al puerto de Granadilla, en Tenerife, ubicado a pocos minutos del aeropuerto sur de la isla.

Desde allí, los ciudadanos españoles serán trasladados a las Unidades de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN) del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla.

Por su parte, el Ministerio de Sanidad aseguró hace unas horas que España actuará a pedido de la OMS "en cumplimiento del derecho internacional y el espíritu humanitario".

"Nada que ver con el COVID"

En paralelo, Argentina anunció al cierre de esta publicación que comenzó a colaborar con países europeos enviando insumos de diagnóstico y asistencia técnica para la detección del hantavirus.

La cooperación se realiza a través de laboratorios especializados y organismos sanitarios del país sudamericano que desde hace años trabajan sobre vigilancia epidemiológica y análisis molecular del virus.

Los insumos que enviará Malbrán, el organismo público científico-tecnológico de Argentina dedicado a la salud, enfocado en el diagnóstico, investigación, vigilancia epidemiológica y producción de biológicos para enfermedades infecciosas.

Los insumos que enviará Malbrán, el organismo público científico-tecnológico de Argentina dedicado a la salud, enfocado en el diagnóstico, investigación, vigilancia epidemiológica y producción de biológicos para enfermedades infecciosas. Cedida

El país cuenta además con una red de referencia para hantavirus coordinada por la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS-Malbrán), que produce reactivos diagnósticos y participa como centro colaborador de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la OMS para fiebres hemorrágicas virales.

Desde el sistema sanitario argentino aseguran que la experiencia acumulada durante décadas permitió desarrollar capacidad local para diagnóstico, monitoreo y respuesta ante brotes.

El episodio reactivó comparaciones inevitables con el Covid. En España, donde gran parte de la población nunca había escuchado hablar del hantavirus, el nombre comenzó a multiplicarse en programas de televisión, redes sociales y coberturas en vivo.

Pero los infectólogos argentinos intentan bajar el tono de la alarma.

"El Hantavirus no tiene nada que ver con el COVID", dice a EL ESPAÑOL el infectólogo pediatra Eduardo López, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad del Salvador de Buenos Aires, Argentina: "Tiene menos contagio que la gripe".

Eduardo López, infectólogo pediatra argentino y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad del Salvador.

Eduardo López, infectólogo pediatra argentino y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad del Salvador. Cedida

El especialista insiste en que la enfermedad continúa siendo rara y focalizada. Explica que el mecanismo de transmisión más frecuente no es entre personas, sino a través de partículas contaminadas provenientes de roedores infectados.

"El roedor elimina el virus con la materia fecal, con la orina y a veces con la saliva", señala. "Aunque estas sustancias se desequen, el virus queda viable".

Ese detalle explica por qué muchos contagios aparecen después de abrir espacios cerrados durante meses. Galpones rurales, depósitos, cabañas de montaña o construcciones abandonadas.

"Si uno barre lugares donde estuvieron estos ratones, el virus puede durar viable tres o cuatro días", explica López. "Uno lo inhala y puede adquirir la enfermedad".

Los síntomas iniciales suelen confundirse con una gripe fuerte. Fiebre alta, dolor muscular, cefalea y agotamiento. En muchos casos, el cuadro avanza rápidamente hacia un compromiso cardiopulmonar severo.

Según el último reporte del Ministerio de Salud de la Nación de Argentina, la temporada epidemiológica 2025-2026 ya acumula 101 casos confirmados y una tasa de letalidad superior al 31%.

De esos contagios, 32 personas murieron.

Argentina se consolidó así como el país americano con mayor cantidad de casos de hantavirus, según datos de la OPS.

Así trabaja el Malbrán, el instituto argentino que asiste a Europa frente al hantavirus

El salto epidemiológico también preocupa por otro motivo. En lo que va de 2026 ya se notificaron 42 nuevos contagios y, todavía faltando dos meses para el cierre del período epidemiológico, la cifra de fallecidos triplica la registrada en temporadas anteriores.

Por su parte, el Ministerio de Salud de Argentina confirmó a este periódico que la temporada 2025-2026 muestra una cantidad de casos que se ubica, durante casi todo el período analizado, por encima del umbral de brote, con un incremento sostenido de los casos acumulados a lo largo de la temporada a nivel nacional.

No obstante, los especialistas insisten en contextualizar las cifras.

"No hay brote epidémico, ni lo hubo, ni lo va a haber, porque el hantavirus por característica no da brote epidémico”, sostiene López. "Pueden existir pequeños brotes en lugares muy seleccionados".

La enfermedad permanece asociada sobre todo al ámbito rural y semirrural.

La Patagonia concentra buena parte de los casos, especialmente durante la primavera.

También aparecen contagios en zonas de bosque húmedo de la provincia de Buenos Aires y en el norte argentino, cerca de las yungas, una selva subtropical de montaña ubicada sobre las laderas andinas de Jujuy, Salta y Tucumán.

Los casos suelen darse entre residentes de esas zonas.

El experto advierte que, cuando florece la caña colihue —una planta similar al bambú que crece en los bosques húmedos del sur argentino— aumenta la población de roedores que transmiten el virus.

Además, el riesgo crece en áreas boscosas o en viviendas con galpones y acumulación de basura en los alrededores, donde suele aparecer el ratón colilargo.

Por eso los contagios suelen aparecer vinculados al trabajo rural, a tareas de limpieza o a actividades en zonas boscosas.

El especialista insiste en que el perfil habitual del paciente no coincide con el imaginario de una epidemia urbana.

"No está en Buenos Aires, no está en Córdoba, no está en la ruta del vino de Mendoza", afirma. "No está en los lugares de turismo común".

"El crucero como excepción"

La gran excepción ahora es el crucero: López cree que dentro del MV Hondius sí pudo existir transmisión entre personas. Aunque remarca que se trata de un mecanismo extremadamente raro y limitado a condiciones específicas.

La variante Andes —presente en el sur argentino y chileno— es una de las pocas cepas del mundo capaces de transmitirse ocasionalmente entre humanos.

"Si hay contacto estrecho, en lugares cerrados, puede contagiar de persona a persona", señala.

El barco MV Hondius, este lunes en la costa de la isla de Santiago, en Cabo Verde.

El barco MV Hondius, este lunes en la costa de la isla de Santiago, en Cabo Verde. Cedida

Y el crucero reúne exactamente esas condiciones.

"Camarote, contacto estrecho. Comedor, ambiente cerrado. Sala de estar, ambiente cerrado", enumera el médico.

El infectólogo cree que el caso del médico del barco terminó de confirmar esa hipótesis. El profesional de salud, que atendió a los pasajeros enfermos, también resultó infectado y tuvo que ser evacuado.

"El médico se contagió atendiendo a estos enfermos", sostiene López. "Eso es contacto estrecho sostenido en ambientes cerrados".

Aun así, insiste en marcar distancia respecto de cualquier escenario pandémico.

"Contagiarse persona a persona es una rareza", repite.

En paralelo, las autoridades de Tierra del Fuego intentan despegar a Ushuaia del origen del brote.

Fuentes del municipio aseguraron a este medio que "en Tierra del Fuego no existe el roedor que transmite el hantavirus" y remarcaron que "nunca se han registrado casos autóctonos".

Además, aclararon que el puerto "es competencia provincial" y que actualmente "está intervenido por la Nación".

López coincide con esa postura.

"No se puede afirmar que es un virus de Ushuaia porque es incorrecto", advierte. "Hace más de diez años que Tierra del Fuego está considerada una región libre de hantavirus".

Todavía se desconoce dónde se contagió el primer pasajero del barco.

"No sabemos si estuvo recorriendo otras zonas de la Patagonia o incluso zonas chilenas", explica el infectólogo. "Eso no lo dice ni la OMS ni la compañía naviera".

Chile es, justamente, el segundo país latinoamericano con más casos reportados. Según datos de la OPS, durante 2025 registró 35 infecciones y siete fallecidos, especialmente en regiones sureñas como Los Ríos.

Bolivia notificó 48 casos en un período más largo y 11 muertes. Brasil informó 20 contagios, aunque preocupa especialmente su elevada letalidad, que alcanzó el 55%, lo que supera el promedio de los últimos cuatro años.

Más atrás quedaron Paraguay, Panamá y Uruguay, con brotes focalizados y baja circulación urbana.

La persistencia del hantavirus en América Latina está vinculada a múltiples factores ambientales y sociales.

Cambios climáticos, alteraciones ecológicas, expansión humana sobre áreas silvestres y condiciones sanitarias precarias forman parte del escenario que facilita la circulación del virus.

En muchas zonas rurales todavía existen viviendas con aberturas mal selladas, acumulación de basura o depósitos donde ingresan roedores.

Por eso las campañas de prevención siguen enfocadas en medidas básicas: ventilar ambientes cerrados antes de entrar, evitar barrer en seco, usar lavandina para desinfectar superficies y almacenar correctamente los alimentos.

"Tomar de una lata que estuvo en el suelo, por ejemplo, es una situación de riesgo", recuerda López.

El infectólogo también intenta desmontar otra idea instalada en Europa: la comparación con enfermedades respiratorias masivas.

"El hantavirus europeo tiene otra forma clínica", explica. "Produce fiebre hemorrágica y compromiso renal, pero no el compromiso cardiopulmonar grave que vemos acá".

En Sudamérica, en cambio, la variante Andes puede generar cuadros respiratorios fulminantes y una mortalidad elevada incluso con tratamiento intensivo.

Por eso cada caso despierta preocupación sanitaria.

Pero los expertos remarcan que el contexto sigue siendo completamente distinto al de un virus de transmisión comunitaria sostenida.

"No hay epidemia", insiste López. "Esto es una zoonosis".

En Argentina, el hantavirus continúa escondido en los márgenes del mapa. Entre bosques húmedos, galpones cerrados y rastros casi invisibles de roedores silvestres.

Lejos de las grandes capitales.

Y todavía, dice el especialista, lejos también de cualquier escenario parecido al que el mundo atravesó durante la pandemia.