Amaia Salamanca, durante la entrevista para EL ESPAÑOL.

Amaia Salamanca, durante la entrevista para EL ESPAÑOL. Sara Fernández

Reportajes

Amaia Salamanca: "En 3 años fui madre 3 veces, pensé que la industria no me esperaría, que me iba a quedar en el banquillo"

La actriz concede una entrevista a EL ESPAÑOL con motivo del estreno de 'La Ahorcada', el thriller de terror en el que encarna a un fantasma.

Más información: Amaia Salamanca, actriz, 39 años: "Siempre estás en la cuerda floja y nunca sabes lo que te va a deparar esta vida"

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En el rostro inconfundible de Amaia Salamanca (Madrid, 1986) todavía late el eco del fenómeno que, con poco más de veinte años, la catapultó a la cima del éxito.

Sin embargo, como en cualquier trayectoria larga, también la han acompañado momentos de duda, sobre todo cuando el teléfono deja de sonar.

"Llegué a pensar que no estaba dando lo mejor de mí, que no era suficiente. Tendemos a hablarnos mal y a culpabilizarnos", admite la actriz en una entrevista con EL ESPAÑOL.

Amaia Salamanca, durante la entrevista para EL ESPAÑOL.

Amaia Salamanca, durante la entrevista para EL ESPAÑOL. Sara Fernández

"Pero no tiré la toalla y gracias a eso he podido hacer proyectos maravillosos. Incluso cuando trabajé menos, no me rendí", reconoce.

Más de dos décadas después de sus inicios, Salamanca sigue buscando personajes con aristas, con verdad, más allá del envoltorio y la belleza.

"No me preocupa el físico, sino las capas del personaje y lo que yo puedo aportar", expresa.

Esa mirada la guía en La Ahorcada, su última película, un thriller de terror en el que encarna a un fantasma atravesado por el abandono, la rabia y la necesidad de ser escuchado: un ser sobrenatural, pero profundamente humano.

Ese mismo impulso —humanizar a quienes parecen inalcanzables— también marcó uno de sus trabajos más recordados: su interpretación de la entonces princesa Letizia en Felipe y Letizia (2010).

"Me parecía bonito mostrarla como una persona muy humana y vulnerable. Sabía que me podían criticar mucho, pero tenía que asumir el riesgo", revela.

Amaia Salamanca, durante la entrevista para EL ESPAÑOL.

Amaia Salamanca, durante la entrevista para EL ESPAÑOL. Sara Fernández

P.- En La Ahorcada interpretas a Rosa, una mujer que decide quitarse la vida por no sentirse correspondida y busca venganza una vez muerta. ¿Cómo se defiende a un personaje así?

R.- Es complicado defender a un personaje que se suicida por amor y su fantasma se queda en tu casa haciéndote la vida imposible (ríe).

A mí lo que me atrajo de esta película es que era algo distinta a lo que había hecho hasta el momento. No había hecho nunca cine de terror.

Era un personaje que me pareció muy rico, ya que no es sólo el típico fantasma, sino que tenía muchas capas encima. Es vengativa, enamoradiza, tiene miedo al abandono…

P.- Es un “fantasma” muy humano, ya que muestra venganza por la necesidad de ser escuchada. ¿Alguna vez te has sentido así? ¿Hay algo de ti en este fantasma?

R.- Siempre hay algo de los actores en los personajes que interpretamos, aunque en esta ocasión es complicado ver ese vínculo.

La manera que tuve de prepararlo, y no porque me lo pidieran, fue pensar que Rosa tenía Trastorno Límite de la Personalidad.

Ella tiene miedo al abandono y sufre ataques de ira porque no afronta el hecho de estar sola. Incluso la tendencia al suicidio, también cuadra con el TLP.

P.- Parte de esa rabia que siente es debida a que es tratada como un mero objeto sexual por parte de un productor de cine. Y eso la lleva a querer dar una lección.

¿Has sentido la necesidad de aleccionar, a veces, para sentirte sexualizada en una industria como la del cine?

R.- Bueno, para empezar, creo que no se debería jugar con el poder, sino que habría que empatizar más con las personas.

El personaje de Eduardo (Noriega), como dices, es un productor que saca rédito de ese poder para ligarse a quien le dé la gana.

Para ello, hace creer cosas que no son a una artista que lo que quiere es evolucionar en su carrera.

Eso es algo muy real dentro de este mundo, aunque las cosas están cambiando…

Pienso que cuanto más foco pongamos sobre este tema, más importancia le estamos dando.

En mi caso, yo no he sufrido eso y siempre he pensado que el físico no define a los personajes, entonces, cuando quieren contar conmigo para un proyecto, lo que pienso es que quiero seguir contando historias diferentes a través de distintos personajes.

No me preocupo por el físico, sino por las capas del personaje y por lo que yo le puedo aportar

P.- Llevas más de dos décadas trabajando como actriz. ¿En qué sientes que has cambiado más profesionalmente?

R.- No lo sé muy bien, porque yo soy mucho de mirar el día a día.

He intentado ir evolucionando con los proyectos que he ido haciendo y he ido buscando cosas distintas para poder crecer.

Siempre tienes ciertas inseguridades latentes, como todos los actores y actrices, pero bueno, la clave está en disfrutar de cada proyecto y evolucionar y aprender.

Aunque tampoco soy una persona muy ambiciosa, lo que quiero siempre es centrarme en el proyecto que estoy haciendo.

Amaia Salamanca, durante la entrevista para EL ESPAÑOL.

Amaia Salamanca, durante la entrevista para EL ESPAÑOL. Sara Fernández

P.- Y cuando no suena tanto el teléfono, imagino que las inseguridades se multiplican. ¿Has llegado a sentir cierta desilusión por la profesión?

R.- Pero no por la profesión en sí. Cuando sientes dudas, lo focalizas en todo lo que te rodea.

Eso me llevó a pensar que no estaba dando lo mejor, o que no era suficiente para estar ahí.

Tendemos mucho a hablarnos mal a nosotros mismos y a hacernos culpables.

Pero no tiré la toalla y gracias a eso he podido hacer proyectos maravillosos.

En los momentos en los que trabajé menos, no me rendí. Hay que saber que esta profesión es así.

Hay ciclos muy potentes y luego otros donde se olvidan un poco de ti y te quedas en el banquillo hasta que vuelvas a salir.

P.- ¿Y cómo se puede sobrellevar esa incertidumbre de no trabajar?

R.- Bueno, a veces, el no estar trabajando tanto te permite hacer otras cosas. No puedes estar rodando todos los días del año.

Me considero muy afortunada porque últimamente me están saliendo proyectos muy distintos.

Pero, cuando los proyectos no te llegan, hago deporte. Me viene muy bien no solo para mantener el cuerpo activo, sino también la mente. También hago cursos de teatro.

Aprovechas ese tiempo de menos trabajo para seguir aprendiendo cosas que podrás ir añadiendo a distintos personajes: para ir más al cine, al teatro a ver a compañeros…

Los momentos de rodaje y promoción son muy intensos y te dejan poco margen para tu vida familiar.

Amaia Salamanca, durante la entrevista para EL ESPAÑOL.

Amaia Salamanca, durante la entrevista para EL ESPAÑOL. Sara Fernández

P.- ¿El hecho de haber sido madre de tres hijos te ha impedido trabajar en algún momento?

R.- Sí, tuve esa percepción.

En tres años había sido madre de tres hijos, me había tirado tres años embarazada sin casi poder trabajar… y pensaba que no se iban a acordar de mí.

O que por el hecho de ser madre de tres hijos me iban a ver ya de una manera diferente, pero ahora lo veo con otros ojos porque estoy en un buen momento.

Es decir, era más un miedo infundado mío. En ese momento pensé que iba a ser así y que la industria no me iba a esperar, pero volví a trabajar.

P.- Siempre serás recordada por aquel papel en la serie Sin tetas no hay paraíso. ¿Cómo lidiaste con esa fama tan repentina?

R.- En un principio, con mucha ilusión. El hecho de llegar a tanta gente y que te reconozcan por ello y se quieran hacer fotos contigo, es muy bonito.

Aunque cuando eso se extrapola ya a tu vida íntima y personal y, de la noche a la mañana, ves cómo la prensa del corazón te empieza a poner novios, y yo no tenía pareja en ese momento…

Con esa parte es con la que menos representada me veía y, aunque dijeran cosas que no eran verdad, no podía tampoco entrar al trapo porque les daba lo que querían.

Así que fue difícil mantenerme al margen, a pesar de las mentiras que escuché, pero a la larga me vino muy bien porque ahí demostré que yo no quería participar de eso.

Amaia Salamanca, durante la entrevista para EL ESPAÑOL.

Amaia Salamanca, durante la entrevista para EL ESPAÑOL. Sara Fernández

P.- ¿Y cómo aprendes a gestionarlo para que no te afecte?

R.- Bueno, con el tiempo aprendes a centrarte en lo que realmente te importa, que es tu profesión, y seguir buscando personajes y proyectos que te apetezca hacer. Y llevar la fama con la mayor normalidad posible.

También es verdad que a mí me pilló en un momento en el que no habían redes sociales, entonces era algo mucho más local, que no trascendía más allá de la prensa o los programas del corazón.

Pero ahora sí que me parece que es mucho más complicado el saber gestionarlo.

Porque ya hay gente anónima que da su opinión sobre ti sin conocerte. Así que me siento afortunada por haber vivido esa etapa anterior

P.- ¿Y qué relación tienes ahora con las redes sociales?

R.- Pues creo que como siempre tuve claro que quería tener mi parcela privada, de pareja y familiar, tardé en llegar a ellas.

Era algo que no quería aceptar. Pero luego entendí que esto sirve para promocionar las películas que haces y tu trabajo.

Siempre tengo claro lo que quiero mostrar y ya está.

Amaia Salamanca, durante la entrevista para EL ESPAÑOL.

Amaia Salamanca, durante la entrevista para EL ESPAÑOL. Sara Fernández

P.- Y más allá de una actriz de éxito, ¿quién dirías que es Amaia Salamanca?

R.- Eso te lo deberían decir los que me conocen (ríe). No sabría definirme a mí misma.

Pero creo que soy una persona normal, sin excentricidades, que le gusta pasar la vida con sus amigas y con su familia, que le gusta hacer deporte...

Las cosas más básicas son las que me hacen feliz.

P.- Te metiste en la piel de la Reina Letizia, cuando aún era princesa. ¿Qué te enseñó ese personaje?

R.- Pues me pareció bonito presentar a Letizia como una persona muy humana. Y ese momento de enamorarse y lo que eso conlleva...

Para ella no era fácil formar parte de algo así. Y lo que se entendió es que ella no estaba habituada a ese tipo de vida, y eso la hacía vulnerable.

Esa parte vulnerable era la más interesante.

P.- ¿Hubo feedback por parte de ella o de la Casa Real?

R.- No, no hubo feedback. No tengo ni idea de si vio la serie o no.

Lo que sí sé es que el guion le llegó a la Casa Real, como avisando de que ese proyecto iba a salir adelante. Y yo lo viví como un auténtico reto.

No me hicieron casting ni nada, sino que me lo propusieron directamente.

Fue una sorpresa, pero lo recibí con muchísimas ganas. Sabía que me podían criticar mucho, pero tenía que asumir el riesgo y dar lo mejor de mí.