Trinidad y Marcela, madre e hija, este miércoles, abrazadas y felices en una casa donde están escondidas.
Trini, de villana a víctima de malos tratos: "No secuestré a mi hija, iba a denunciar a Manuel, me mataba a guantazos"
La mujer denunciada en Murcia por secuestro parental concede una entrevista en exclusiva a EL ESPAÑOL y avanza que emprenderá acciones legales, por violencia de género, contra su 'ex': "Tiene el corazón podrido de maldad".
Más información: Manuel, el padre de Marcela, la niña de 2 años secuestrada en Murcia: "Mi exmujer ha hecho brujería, temo que la abandone"
Trini se ha cansado de “tener miedo” y ha decidido romper su silencio en una entrevista en exclusiva con EL ESPAÑOL para contar el motivo por el que ha desaparecido con su hija, Marcela, de 2 añitos. “Yo no he secuestrado a mi hija: la niña está perfecta”. “Manuel me maltrataba mucho mentalmente y físicamente”. “Me ha llegado a matar a guantazos”.
Tales afirmaciones podrían dar un vuelco en la investigación abierta por la Policía Nacional, a raíz de que su expareja, Manuel Moreno, denunciara a Trinidad por la sustracción parental de Marcela: la hija que ambos tuvieron durante sus tres años de relación sentimental.
En la denuncia que ha movilizado a la Unidad de Familia y Mujer (UFAM) para localizar a la niña, Manuel expone que Trini desapareció de la casa okupa de Churra donde ambos convivieron, el sábado 28 de marzo, con su hija, Marcela, y sus tres hijos menores de edad de su anterior matrimonio.
“He intentado contactar telefónicamente con ella, pero no responde ni a las llamadas ni a los mensajes. Me ha bloqueado el teléfono. Lo he intentado con otros teléfonos de familiares y amigos, no obteniendo respuesta de ninguno de ellos”, tal y como recoge la denuncia.
Pero Trini desvela en este diario el motivo por el que se marchó de Churra con sus cuatro hijos, sin volver a dar señales de vida a su expareja: “Yo abandoné mi casa con mis hijos porque fui a ponerle una denuncia a Manuel porque siempre me estaba maltratando”.
Esta mujer, de 43 años, aporta fotos y un vídeo para demostrar que Marcela se encuentra bien y en un lugar seguro. “Estoy en una casa fuera de la Región de Murcia”. “Estoy con una familiar”.
Trini en un vídeo grabado con su hija para demostrar que está bien y que no la ha secuestrado.
Trini llora sin consuelo durante la entrevista porque confiesa sentirse atemorizada y pide "protección" a la Policía Nacional dentro del Sistema VioGén. Incluso se muestra dispuesta a entrar a un piso para víctimas de violencia de género. “Manuel me ha maltratado delante de mis hijas. Me ha estampado contra el suelo y nunca lo denuncié por miedo”, insiste.
- ¿Cuándo sufrió violencia de género por primera vez?
- Han sido tantas veces que ni me acuerdo de la primera vez que me maltrató en los tres años que estuvimos juntos. Una vez me tuve que ir de mi casa a dormir dos noches en la vivienda de una gitana que es viuda y Manuel me dijo que me iba a matar y que me iba a quitar a mi hija, Marcela.
Me mataba, me maltrataba, por cualquier cosa. Me ha agredido tantas veces como le ha dado la gana. Me ha quitado la cabeza a tortazos. Mis crías han visto cómo me daba guantazos contra el suelo. Me ha llegado a pegar delante de mis hermanas y a hacer cosas mucho más fuertes.
- ¿Qué tipo de cosas más fuertes?
- El verano pasado me amenazó con una pistola, me la puso en la barriga. Mis hijas se revolcaron por el suelo del miedo que tenían. Una vez, delante de mi hermana, me pegó una paliza que me dejó muerta por el suelo, me quedé sin conocimiento, y luego me salió un bulto en la cabeza.
Me robaba la tarjeta de crédito. Se iba a los salones de juego y se gastaba el dinero de mi tarjeta. Me ha llegado a escupir en la cara y a estampar los platos contra la pared delante de mis hijos. Ha llegado a agredir a mi hijo, le dio una pedrada y le tiró dos veces un sillón; a mis hijas les lanzaba las chanclas... Tiene el corazón podrido de maldad.
- ¿Su familia qué hacía ante esta situación?
- Mi marido murió por coronavirus y entonces yo fui desterrada de Orihuela, perdí a toda mi familia por culpa de Manuel, por iniciar una relación con Manuel tras la muerte de mi esposo con el que había tenido cinco niños. Yo no sabía que él me iba a maltratar tanto.
Manuel Moreno, este miércoles, mostrando un vaso donde asegura que su exmujer ha hecho brujería antes de secuestrar a su hija.
Trinidad afirma que ha sido víctima de las leyes gitanas. Pero avanza que acabará lo que empezó el 28 de marzo, cuando sostiene que huyó de la casa okupa de Churra con la intención de denunciar a su expareja por violencia de género en una Comisaría de Policía. “Ya no va a haber más miedo: le voy a denunciar”. “Son muchas las cosas que yo tengo que decir y comentar”, según advierte esta madre coraje de seis hijos.
- ¿Por qué decidió marcharse de su casa de Churra el 28 de marzo?
- Manuel se había llevado a la niña durante nueve días, me la devolvió, y a los dos días, quiso llevársela otra vez. Pero yo le dije a su hermano que no se la iba a volver a llevar porque la había tenido durante nueve días y yo no había denunciado a Manuel.
No me ha traído a la nena: ¿Y ahora quiere llevársela de nuevo? Le dije al hermano de Manuel que sin mi consentimiento, no iba a dejarle a mi hija a un hombre que no me firma un convenio regulador, a pesar de que él comenzó todo esto con una abogada que me llevó al juzgado y me puso una denuncia.
Yo tenía un convenio regulador desde octubre de 2025 y Manuel nunca lo quiso firmar, se lo ha pasado, con perdón, por donde ha querido. Yo siempre he estado detrás suya y siempre le he dejado a la niña. Nunca ha habido problema para ver a la niña y Manuel lo sabe. Me ha amenazado con matarme si no le dejaba a Marcela.
Lo cierto es que en la denuncia presentada por Manuel ante la Policía, el padre de Marcela reconoce que tiene un acuerdo verbal con su exmujer, Trini, para poder ver a la niña, ante la falta de un convenio regulador que en teoría le daba la custodia a la madre, de lunes a viernes, dejando los fines de semana para el progenitor.
“No tenemos establecido ningún régimen de visitas, como Trinidad y yo nos llevábamos bien, siempre llegábamos a un acuerdo verbal para estar con la niña. Tanto mi abogada como el abogado de Trinidad están en trámites de llegar a un acuerdo”. “Marcela solía pasar unos 4 o 5 días con cada uno de nosotros”, según refleja la citada denuncia.
Pero la versión de Trini revela que Manuel se saltó -supuestamente- ese acuerdo verbal porque tuvo 9 días a Marcela, y 48 horas después, su hermano, encargado de hacer de intermediario para recoger a la menor, llamó a la madre para volver a llevarse a la chiquilla. De hecho, existe un audio que corrobora que el hermano de Manuel va subiendo el tono con la madre para que le diga dónde está la niña.
"Le dije al hermano de Manuel que estaba con un chico, pero le mentí no es mi novio. Yo estaba con una mujer que es familia mía”.
- ¿Por qué le dijo eso a su excuñado?
- Trinidad: Era para ver si me dejaban en paz diciéndoles que estaba con un hombre. Le dije que tenía un novio para ver si el hermano de Manuel me dejaba respìrar y me dejaba tranquila con las amenazas. Para ver si se acobardaban y no me quitaban a Marcela.
Última llamada realizada a la madre de la niña.
- ¿Por qué no denunció a su expareja aquel 28 de marzo cuando huyó de su casa?
- Por miedo. Lo iba a hacer, pero me daba miedo. Yo se lo quería contar a la Policía Nacional, quería poner una denuncia por malos tratos, pero me paré porque siempre estoy amenazada. Estuve hablando con las trabajadoras de los Servicios Sociales de Murcia, para poner mi denuncia por violencia de género.
Fui a una Comisaría y me salí del miedo que me daba. Puede haber problemas entre familias gitanas. Nadie responde por mí, no tengo familia que responda por mí, y por eso, Manuel se aprovecha más de mí, haga lo que me haga. Me daba miedo estar en esa casa campo, allí sola.
De hecho, en esa casa ocupada en la huerta en la pedanía murciana de Churra, Trini convivía con José Manuel, el hijo de 20 años de su expareja, Manuel, y como único vecino tiene al hermano de su 'ex'. "Me tienen controlada y mis hermanos tienen miedo de que yo hable porque luego pueden ir en busca de ellos y puede haber otra clase de problemas más fuertes entre familias", tal y como advierte esta mujer sollozando.
"Si yo voy a un centro de mujeres maltradas, pongo la denuncia, pero que pongan medidas para que no vayan a buscar a mi familia más cercana". "Tengo miedo".
EL ESPAÑOL ha puesto en conocimiento de la Policía Nacional el contenido de esta entrevista y la Jefatura Superior de Murcia ha trasladado un teléfono seguro al periodista para que se lo haga llegar a Trinidad, para que contacte con un inspector que lleva este caso de sustracción parental que podría dar un giro de 180 grados.
"Estoy dispuesta a ir a la Policía Nacional porque no puedo más", concluye Trini.