El periodista de EL ESPAÑOL disfrutando el programa 'El Hormiguero'.

El periodista de EL ESPAÑOL disfrutando el programa 'El Hormiguero'. Carlos López Álvarez

Reportajes

Vivimos en primera persona ser público en 'El Hormiguero': los secretos del programa de Pablo Motos que no ves en televisión

EL ESPAÑOL acude al programa de Pablo Motos como público para vivir en primera persona lo que se siente sentado en las gradas del espacio de Antena 3.

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El Hormiguero es uno de los programas de más éxito en televisión y parte de sus grandes audiencias se las debe a los invitados que acuden al espacio de Antena 3 (de lunes a jueves a las 21:50 horas). Todos los días, sus gradas están llenas de personas que quieren ver en directo al invitado que visita ese día a Pablo Motos para promocionar su trabajo o, simplemente, para ver cómo es un programa de televisión por dentro.

EL ESPAÑOL ha querido vivir la experiencia en primera persona para saber qué magia se experimenta en el plató de uno de los espacios más vistos de la televisión en España, ya que, al contrario de otros programas, en El Hormiguero no se paga al público por ir cada noche, sino que hay, literalmente, tortas por acudir, sobre todo con artistas como Aitana Ocaña, futbolistas como Lamine Yamal o con alguna estrella de Hollywood estilo Will Smith o Tom Hanks.

Quedada en la calle Alcalá

El programa se emite a diario en directo a las 21:50 horas y el equipo de El Hormiguero cita al público que llenará sus gradas sobre las 20:50 horas a las puertas de los estudios de la productora, 7 y Acción, situados en la calle Alcalá 516. A esa hora pasan lista y repasan los DNI para comprobar que todos han acudido y darles las primeras instrucciones antes de entrar en el plató.

Espectadores en el plató de 'El Hormiguero'.

Espectadores en el plató de 'El Hormiguero'. Carlos López Álvarez

Desde las puertas se puede ver el parking y el trajín de algunas de las 120 personas que hacen posible que El Hormiguero funcione como un reloj suizo. Entre nervios y ganas de pisar el plató para ver donde cada noche Trancas, Barrancas y Pablo Motos hacen su 'magia', y, tras las pertinentes visitas al baño de algunos de ellos (no podrán salir hasta la conclusión del programa, sobre las 23:00 horas), pasan a las gradas, donde se colocan según les van indicando, les entregan una botella de agua, van colocando los abrigos a sus pies para que no se vean en pantalla una vez que comience la emisión.

Apaguen sus móviles y "disfruten del programa del día a tope", como les aconseja Richard Salamanca, el nuevo animador del espacio de Antena 3 que ha sustituido esta temporada al cómico Miguel Miguel. "Nunca había ido a un plató y me ha gustado mucho la experiencia, me lo he pasado muy bien", admite Luis, una de las personas que acudieron a los estudios de 7 y Acción.

Espectadores en el plató de 'El Hormiguero'.

Espectadores en el plató de 'El Hormiguero'. Carlos López Álvarez

Una experiencia inolvidable

"Hace años concursé en un programa y esta es la segunda vez que acudo a un plató de televisión, pero nunca como público. Me hace ilusión porque veo El Hormiguero todos los días en casa y poder pisar el plató me ha encantado, aunque es más pequeño de lo que se ve en televisión", reconoce entre risas José Miguel, otra de las personas que acudió como público al programa.

Una vez en las gradas, Salamanca da las pautas de cuándo aplaudir, la intensidad, los gritos y vítores a la vuelta de publicidad... todo para que se lo pasen bien, disfruten del programa y, tanto Motos como los invitados, se sientan apoyados y se diviertan con ellos. "Se ve genial desde cualquier asiento, no te pierdes un detalle de todo lo que sucede", apunta Diego mientras busca su sitio para sentarse.

Eso sí, entre las 110 personas que abarrotan las gradas cada noche, hay una cara que le puede resultar familiar a los espectadores desde sus casas, la de María de la Montaña Cercas, la única afortunada que acude a diario al plató como espectadora del programa desde hace varios años.

En el centro, María de la Montaña Cercas, espectadora habitual de 'El Hormiguero'.

En el centro, María de la Montaña Cercas, espectadora habitual de 'El Hormiguero'. Carlos López Álvarez

"Soy tan feliz estando allí, me siento como si fuera de la familia de El Hormiguero. Este programa me aporta felicidad, ilusión y optimismo. Habré estado presente en unos 800 programas, lo sé porque los tengo todos grabados", admite la veterana espectadora.

Montaña le confesó a EL ESPAÑOL que "después de llevar más de 20 años yendo a programas en todas las cadenas, El Hormiguero me fundió los cables desde el primer día, me encantó, y decidí ir siempre que pudiera. Me enamoré del programa porque desde que voy, mi vida es otra. En el programa de Pablo Motos hay todo lo que me gusta: entrevistas a cantantes, actores y otros personajes, ciencia, magia, humor…".

Aunque también se ha perdido alguno: "En ocasiones, las personas que se encargan de gestionar el público del programa necesitan plazas para compromisos y yo les cedo las mías sin problema. Siempre que puedo voy, pero si no, lo veo en casa, porque el programa no me lo pierdo ningún día. También he faltado alguna vez si la salud no me lo ha permitido".

Y es que, como la veterana espectadora se lleva tan bien con los de la productora, 7 y Acción, incluso les ayuda a llevar gente de público a El Desafío, el otro programa que producen para Antena 3 (que se emite los viernes a las 22:00 horas): "Como tengo muchísimas amigas y conozco a tanta gente... A lo mejor vamos 20 o 30 personas al plató del programa. Nos ayudamos mutuamente", apunta.

Comienza el espectáculo

Antes de que las luces del plató se enciendan, Juan Ibáñez y Damián Mollá, las hormigas Trancas y Barrancas, salen al plató para saludar al público y meterse debajo de la mesa, desde donde seguirán las evoluciones de El Hormiguero hasta que el presentador reclame su intervención con el invitado o invitados: "Son las estrellas del programa", las define el presentador.

Juan Ibáñez y Damián Mollá, los colaboradores que ponen nombre a las hormigas Trancas y Barrancas

Juan Ibáñez y Damián Mollá, los colaboradores que ponen nombre a las hormigas Trancas y Barrancas Carlos López Álvarez

Cuando ya está todo el mundo en posición, Motos, Jorge Ventosa, Marron y el resto de colaboradores del día realizan el baile inicial del programa mientras el público en las gradas sigue el ritmo con las palmas. A continuación, el valenciano les saluda para irse inmediatamente a publicidad. En ese momento, con una sincronización absoluta, las cámaras se mueven por el plató para enfocar las gradas y colocarse para la entrevista mientras el animador da indicaciones al público.

"Es impresionante cómo se mueve todo el equipo del programa por el plató, son muchísimos. Entran y salen según la sección, se notan todos los años de experiencia que tienen", admite Daniel, otro de los espectadores presente en las gradas.

Cientos de metros de cable cruzan el suelo del plató, pero para ninguno de los cámaras o personas que circulan por allí son un estorbo, ya que conviven con ellos todos los días. "Quería venir un jueves, me daba igual quién fuera el invitado, lo que quería era ver en directo la tertulia de actualidad, sobre todo por Tamara Falcó, de la que soy muy fan", señala David, otro espectador.

Más de una hora de intensidad

Poco a poco va transcurriendo el programa con la entrevista al invitado del día, la sección de Trancas y Barrancas, la de ciencia de Marron o la tertulia que corresponda con los colaboradores del programa (la de cómicos con Luis Piedrahita, El Monaguillo y Marron, o las de actualidad con María Dabán, Rubén Amón, Rosa Belmonte, Juan del Val, Nuria Roca, Tamara Falcó y Cristina Pardo).

Pablo Motos, presentador de 'El Hormiguero'.

Pablo Motos, presentador de 'El Hormiguero'. Carlos López Álvarez

Una vez Motos se despide de los espectadores, las cámaras se apagan, las luces bajan su intensidad y el presentador se despide de las personas que han animado el espacio de Antena 3 un día más. En ese momento, Salamanca y el resto del equipo van indicando a toda la gente que ha llenado las gradas que vayan abandonándolas, saliendo por la puerta grande del plató en dirección a la calle Alcalá, aunque algunos se quedan esperando a la salida al valenciano para hacerse una foto con él de recuerdo de una noche tan especial.

"Me lo he pasado muy bien, han pasado el tiempo y el programa volando. La verdad es que lo hacen muy ameno y no hay ningún momento en el que te aburras", comenta Susana, otra espectadora, a la salida del plató.

La sorpresa final

No obstante, fuera les espera una sorpresa, ya que Motos siempre se para, antes de irse a casa, a saludar a los fans y hacerse fotos. "Siempre hay alguna situación que recuerdas especialmente porque después del programa siempre me quedo por si la gente se quiere hacer una foto conmigo. Los de seguridad montan una cola que algunas noches es bastante larga", le cuenta Pablo Motos a EL ESPAÑOL.

Pablo Motos conversando con un espectador de 'El Hormiguero'.

Pablo Motos conversando con un espectador de 'El Hormiguero'. Carlos López Álvarez

"En una ocasión, vi esperando en la fila a una chica que le pasaba algo. Dudé si me tenía que preocupar o no porque estaba muy inquieta. Cuando llegó su turno, me dijo que necesitaba hablar conmigo. El equipo de seguridad me aconsejó que no podíamos hacer eso, pero vi algo en la chica y sentí que este momento era muy importante para ella", añade el presentador.

La joven le contó al valenciano que su marido había fallecido hacía varios días y que había recorrido media España para decirle que su pareja era igual "de puta madre" que él, que durante el último año, el momento más feliz del día, cuando ya estaba muy mal, era cuando veía El Hormiguero. "Nos miramos, nos pusimos a llorar juntos y nos dimos un abrazo lleno de cariño que no olvidaré jamás", confiesa el valenciano.

"También me sorprende que nuestra fama haya cruzado fronteras, me parece un milagro. Un año viajé a Miami pensando que al otro lado del charco no me reconocería nadie, pero me pasé el viaje haciéndome fotos con seguidores de El Hormiguero (risas). La gente de fuera es muy amable, respetuosa y muy agradecida. La verdad es que es un gusto", asegura el conductor del programa.

Tras la ronda de saludos, y minutos después de apagarse las luces del plató, con las gradas vacías, el equipo recoge, apaga las luces y deja todo preparado para que, al día siguiente, El Hormiguero vuelva a llenarse de público y reciba a un nuevo invitado.

Los colaboradores de 'El Hormiguero' despidiendo el programa.

Los colaboradores de 'El Hormiguero' despidiendo el programa. Carlos López Álvarez