El director de cine pornográfico, Ignacio Allende, conocido como Torbe.

El director de cine pornográfico, Ignacio Allende, conocido como Torbe. DIOXCORP

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Torbe, el retorno del 'rey del cine X' condenado tras grabar porno infantil: "El feminismo va a por mí; soy víctima del sistema"

El director de cine erótico ha vuelto a las redes, pese a que se le investiga por un nuevo caso de agresión sexual, detención ilegal y trata: "Son denuncias falsas, el sistema va contra mí porque soy un grano en el culo para el feminismo actual".

Más información: El productor porno Torbe acepta dos años de cárcel por distribuir pornografía infantil.

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Torbe es un personaje que, por naturaleza, contradice. Lo lleva haciendo estos diez años en los que ha estado rebelándose contra la imagen pública que le ha quedado tras los escándalos de los que ha sido protagonista.

No en vano, fue condenado en 2023 por posesión y distribución de pornografía infantil tras una larga investigación judicial. Un proceso en el que también se le acusó de otros delitos más graves, como abuso sexual, que finalmente fueron archivados.

Ahora, Ignacio Allende -ese es su nombre real- ha regresado a las redes sociales para exponer su versión sobre todo lo que ha ocurrido desde aquel 2016 en el que el 'caso Torbe' dio su mayor salto a la prensa.

El director de cine porno durante la grabación de una escena, en una foto de archivo.

El director de cine porno durante la grabación de una escena, en una foto de archivo. torbeo.es

En sus vídeos se presenta como un mártir de un sistema que va a por él por ser "un grano en el culo para el feminismo actual".

Pero por encima de todos los calificativos, de lo que no cabe duda es de que el vizcaíno es un personaje mucho más complejo de lo que se ve desde la superficie.

Lo es desde el primer momento en el que se pone al teléfono para atender a EL ESPAÑOL, hablando con una voz ligeramente tomada por un virus invernal.

Descuelga la llamada y agradece al periodista por darle la oportunidad de ofrecer su versión: "Esto es algo que se me ha limitado deliberadamente. ¿Dónde ha quedado la presunción de inocencia?"

Lo dice porque se encuentra inmerso en otro proceso judicial del que rechaza pronunciarse en profundidad todavía por recomendación de sus abogados, aunque avanza a este diario que considera que se trata de "una denuncia falsa con intereses espurios".

En todo momento reivindica su inocencia. Lo hace incluso al contar los escándalos más graves por los que su nombre ha quedado condenado al ostracismo para la opinión pública.

Pero en una historia siempre hay varias versiones, y sobre sus espaldas pesa la losa de aquella condena por posesión y distribución de pornografía infantil, así como revelación de secretos, confirmada por la Audiencia Provincial de Madrid en 2023.

Torbe, en una foto de archivo.

Torbe, en una foto de archivo.

Incluso se resiste a asumir la culpabilidad de esta carga que la Justicia le impuso después de que él mismo la aceptase al llegar a un acuerdo con la Fiscalía para evitar entrar en prisión.

En otras palabras, él reconoció su culpabilidad ante la Justicia. Ahora, con diferentes argumentos, la niega, y justifica su decisión de declararse culpable: "Si asumes el riesgo de meterte en un pleito, hay factores que pueden alterar la Justicia".

Por eso ha decidido volver a las redes sociales. Torbe lucha por renacer de sus cenizas y lograr que llegue a la opinión pública un relato diferente. Y de todo eso habla, largo y tendido, en una extensa conversación con este diario.

PREGUNTA.– ¿Por qué tras pactar con la Fiscalía y aceptar los cargos de distribución y posesión de pornografía infantil ahora vuelve a negar su culpabilidad?

RESPUESTA.– No estoy de acuerdo con esos cargos porque no fue infantil en ninguno de los delitos, ya que fue solo una confusión con un DNI. La chica nos engañó deliberadamente.

Una chica que nos denunció a finales de 2015 nos mandó el DNI de una amiga que tenía 18 años como si fuera el suyo. Esto coló porque había una persona que estaba supliendo a la secretaria que se encarga de gestionar las solicitudes que recibimos por email para trabajar con nosotros.

Este sustituto no sabía muy bien su trabajo, pero era algo temporal, de dos días.

Pero además de este engaño, ahora les voy a contar en exclusiva que ella nos mandó unos vídeos practicando sexo con su novio, diciendo que quería ser actriz. Estos son constitutivos de delito, porque si ella es menor, eso sería pornografía infantil. Y no se le ha juzgado [al novio] por eso.

Torbe, en uno de sus últimos vídeos en su canal de YouTube.

Torbe, en uno de sus últimos vídeos en su canal de YouTube. Torbe

Torbe habla del caso protagonizado por una joven conocida a nivel mediático como 'testigo protegida número dos' (TP2), ya que su identidad permanece en secreto.

La entonces menor de edad y el productor de contenido pornográfico grabaron un vídeo erótico en 2015, después de que ella solicitara rodar esa escena a cambio de una determinada cantidad económica.

Torbe lo grabó con su teléfono móvil. Varios días más tarde, y siempre según la versión del vizcaíno, volvieron a rodar otra escena sexual. Esta vez, con otra joven.

Al finalizar, él le pidió a la TP2 que se pusiera una camiseta del Athletic de Bilbao para que se la subiera, enseñara los pechos y exclamase: "Aúpa Atleti".

Luego envió este vídeo a varios futbolistas del citado equipo, y al parecer, ellos lo compartieron a su vez con sus contactos. Como resultado, se hizo viral en WhatsApp.

Hasta este punto, Torbe asegura que pensaba que era mayor de edad. Sin embargo, tenía 17 años. Ella, poco después de la gran difusión que adquirió el vídeo, presentó una denuncia en la comisaría de la Policía Nacional de Alcobendas, asistida por su padre.

Este fue el caso más mediático y por el cual la Audiencia Provincial de Madrid confirmó una condena a dos años de prisión para el productor, aunque tras pactar con Fiscalía, no llegó a entrar en la cárcel. Una pena a la que se añadieron multas económicas.

Una foto de Torbe, en su perfil de Facebook.

Una foto de Torbe, en su perfil de Facebook.

Pero esta sentencia también se amparó en otros dos sucesos relacionados con el director de cine para adultos.

El segundo, similar al anterior, es el de una chica de nacionalidad rumana con la que grabó un vídeo en Bucarest, por mediación de otra persona que aseguraba que la documentación de la joven estaba en regla y que era mayor de edad. Pero tampoco era cierto: le faltaba un mes para cumplir los 18.

"Esto se lo comenté a mis trabajadores, que habían subido ya la escena, para que la retirasen. Di la orden, pero no se borró, y ahí me encontré con un problema. Admito la culpa", según reconoció el propio Torbe en su canal de YouTube.

Sin embargo, su desacuerdo viene con qué tipo de contenidos se consideran a nivel legal pornografía infantil; es decir, "el hecho de que cuando tienes 18 eres mayor de edad y no pasa nada. Pero si te falta un mes se considera pornografía infantil. Esto es un concepto de mierda que me ha perjudicado terriblemente porque luego se han mezclado cosas".

A lo que Torbe se refiere es al tercer elemento que avaló esta condena. Se trata de un archivo con 30 fotografías con contenido de gran dureza visual que involucraban a niños de muy corta edad. Todo ello dentro de una carpeta digital que la Policía Nacional localizó entre los discos duros requisados al vizcaíno como parte de la investigación.

P.– ¿Por qué la policía encontró 30 fotografías de pornografía infantil en uno de sus discos duros?

R.– No descargué deliberadamente esos archivos. De hecho, tengo un peritaje que demuestra que esa carpeta no se había abierto desde 2004 cuando empezaron a investigarlo años después.

Yo tengo mi página web con contenido pornográfico desde el 96. En ella, escribía artículos de humor o sobre chicas. En aquel momento no existía Google Imágenes, así que buscaba en Emule "chicas rubias", y así me descargaba cientos de carpetas con contenido muy variado.

Parece ser que entre ese contenido que yo bajaba se coló una carpeta oculta que era pornografía infantil. Pero yo desconocía que estuviera eso.

Además, la policía sabe que cuando una persona se siente atraída por contenido sexual infantil no tiene una carpeta con 30 fotos, sino cientos y miles de vídeos.

"Víctima del feminismo"

Pese a esta resolución judicial de 2023, pactada por él mismo con la Fiscalía de Madrid y confirmada por la Audiencia Provincial de la capital, Torbe sigue reivindicando que "hay poderes que están haciendo lo que sea" por meterle en la cárcel.

Torbe, en una foto de archivo.

Torbe, en una foto de archivo. EFE/JuanJo Martín

"Lo hacen porque soy un grano en el culo para el feminismo actual. Me están utilizando para ejemplarizar y decirle al mundo, 'si os dedicáis al porno, vais a acabar en la prisión'. Quieren hacer ver a las personas que la pornografía es mala, y por eso quieren ver a uno de sus máximos exponentes entre rejas", asegura.

"Soy una víctima del feminismo, estoy en esta situación por las leyes feministas. Soy una víctima del sistema que han creado".

P.– ¿En qué se basa para hacer esta afirmación?

R.– Estuve acusado de nueve delitos, que finalmente se quedaron en dos porque decidí pactar con Fiscalía. Pero antes de esta sentencia, tras explotar el caso mediáticamente, el juez fue archivando un montón de denuncias y acusaciones.

Incluso se puso un anuncio en todos los medios de comunicación buscando 'posibles víctimas de Torbe', que decía: 'Si usted ha sido una, por favor, llámenos'.

Por aquí han pasado 2.000 chicas, y obviamente algunas vienen ya con problemas. Por eso aprovecharon para denunciarme y meter mierda. Pero las denuncias que me ponían eran cosas absurdas que el juez archivó. ¿Qué es esto, una puta caza de brujas?

La argumentación de Torbe cae en algo que, en términos literarios, podría compararse con una suerte de oxímoron. Por un lado, critica el sistema de Justicia por haber ido contra él, y sin embargo, reconoce que los propios jueces archivaron la mayor parte de las denuncias que se presentaron en su contra.

P.– Pactó con Fiscalía para evitar entrar en prisión. Usted afirma que quería "un juicio justo", pero que si se arriesgaba a meterse en un pleito, temía que ciertos "poderes" pudiesen "alterar la Justicia". ¿Cuáles son esos 'poderes'? Porque durante el proceso se archivaron la mayoría de las denuncias contra usted, lo que lleva a deducir que la investigación judicial se desarrolló de forma justa.

R.– El juez que llevó todo esto fue el que realmente impartió justicia, es decir, fue echando para atrás todas las denuncias falsas e hizo las cosas muy bien, pero se jubiló y me pusieron a una mujer al frente.

Ahí es cuando me planteé pactar con Fiscalía, porque no me quería arriesgar a ir a un juicio donde podría pasar cualquier cosa, ya que a esta jueza no la conocía de nada.

Tomé esta decisión porque en un juicio previo me encontré con otra jueza que claramente estaba a favor de la mujer que me denunció, mientras que a mí me ninguneó y me habló con poquísima educación. A ella le hablaba con ternura y le daba abrazos.

Otra razón de peso fue lo que le hicieron a 'La Manada'. Ellos recurrieron creyendo que la primera sentencia era un error y que con unos jueces más imparciales, quizás podrían salvarse porque se consideraban inocentes. Y ocurrió lo contrario, les dieron muchísimos más años.

El 'caso Torbe'

El proceso de denuncias y juicios contra el director de contenido pornográfico empezó a ganar peso mediático a partir del año 2015, y estalló en 2016.

Ignacio Allende, Torbe, en una entrevista televisiva en 2016.

Ignacio Allende, Torbe, en una entrevista televisiva en 2016. Antena 3

El pistoletazo de salida a este aluvión de denuncias lo dio una mujer, Aris G., que había grabado contenido sexual con el vizcaíno para su página web, y le denunció por -presuntamente- haberla obligado a hacerlo.

Sin embargo, el juez archivó el caso gracias a las pruebas que aportó Torbe, las cuales exponían el interés de la mujer en participar a cambio de una determinada cantidad económica.

A pesar de esto, el tsunami mediático le puso en el punto de mira de la Justicia, lo cual desembocó en su cancelación total de cara a la opinión pública y un constante rastreo y seguimiento de todo su contenido pornográfico.

Aunque no era la primera vez que Torbe pasaba por los tribunales, dado que ya fue condenado en 2008 por corrupción de menores. Sin embargo, se trata de antecedentes penales que están cancelados.

Es decir, una vez cumplida la pena, pidió al Ministerio de Justicia que suprimiese sus antecedentes del registro de penados.

Proceso en curso

Pero la Justicia todavía no ha puesto punto final a las investigaciones sobre el vizcaíno. En febrero de 2025 volvió a ser detenido por la Policía Nacional por un supuesto delito de agresión sexual, otro de detención ilegal y otro de trata. Varios días después, quedó en libertad provisional.

El arresto, según explicaron a EL ESPAÑOL fuentes próximas a la investigación, se sustentó en la declaración de la supuesta víctima, una mujer de origen venezolano.

La joven aseguró a los investigadores que vino engañada desde su país por el productor y que cuando llegó a España, Torbe la mantuvo en un piso sin poder salir mientras supuestamente abusaba de ella.

Pero Torbe, sin entrar en detalles por recomendación de su abogado, asegura que se trata de "una denuncia falsa", y reivindica que "la verdad saldrá a la luz en el juicio".

Su vida actual

Después de los ocho meses que los investigadores retuvieron sus dispositivos digitales como consecuencia de este caso, Torbe ha vuelto a poner en marcha sus redes sociales para dar a conocer su versión en profundidad sobre lo ocurrido.

En YouTube cuenta con 161.000 suscriptores al cierre de este reportaje, y con 12.500 en la cuenta que mantiene activa en Instagram.

Además de eso, dispone de un sitio web propio en el que publica textos con un formato similar a artículos en los que comenta la actualidad y las novedades que surgen en torno al 'caso Torbe'.

Pero no se conforma con sus redes propias, también está aprovechando para hacer numerosas apariciones y entrevistas en espacios de otras personalidades digitales. Una de las más recientes fue la que le concedió al periodista David Jiménez para su popular canal de YouTube, El Director.

Por su parte, su web pornográfica sigue activa, aunque solo publica contenido antiguo. "Son vídeos que se resuben, pero no puedo hacer nada nuevo ahora porque estoy con miedo".

"Trabajar con actrices porno es muy peligroso, es como hacerlo con uranio", sentencia el vizcaíno, poniendo punto y final a su entrevista con este diario.