María José García-Pelayo posa en su despacho de la FEMP en Madrid.

María José García-Pelayo posa en su despacho de la FEMP en Madrid. José Verdugo

Reportajes

García-Pelayo, presidenta de la Femp: "No se puede trocear el país, ni mucho menos las competencias"

"Los Ayuntamientos no podemos ser los cajeros automáticos de otras administraciones" // "Cuando prometemos respetar la Constitución, no vale es saltársela a la torera porque me conviene políticamente" // "Bildu preside la FEMP en Navarra gracias al PSOE; no me hace gracia".

25 marzo, 2024 01:59

María José García-Pelayo (6 de enero de 1968) es la alcaldesa de Jerez de la Frontera. Hace casi un año que logró, para sorpresa de algunos, mayoría absoluta en su vuelta a los comicios locales del 28 de mayo y le arrebató el bastón de mando a Mamen Sánchez, rescatada a posteriori por Pedro Sánchez para ser diputada socialista en el Congreso

Aquella victoria le valió para conquistar otra posición: la de presidenta de la FEMP, esta vez desplazando al también socialista Abel Caballero. Como representante de todos los municipios españoles esta semana se ha dirigido a María Jesús Montero, ministra de Hacienda y vicepresidenta del Congreso, tras la falta de presupuestos para 2024 y la prórroga de los PGE 2023.

En concreto, García Pelayo ha solicitado, entre otras, conocer la actualización de los importes de las entregas a cuenta con la previsión de los ingresos tributarios del Estado, de la aprobación de suplementos de crédito para poder atender el pago de la liquidación definitiva de 2022; y de la reclamación del incremento de la subvención anual al transporte público colectivo urbano en 19.734,53 miles de euros.

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Este organismo es tildado en muchas ocasiones como una balsa de aceite, por la buena relación que hay entre los distintos partidos políticos que hay representados. Sin embargo, a la presidenta no le hace gracia que esté Bildu "gracias al PSOE".

La regidora jerezana recibe a EL ESPAÑOL en su despacho de la FEMP en Madrid. Explica los motivos por los que los Ayuntamientos están asfixiados y pide más financiación para las entidades locales.

García-Pelayo, alcaldesa de Jerez de la Frontera.

García-Pelayo, alcaldesa de Jerez de la Frontera. Jose Verdugo

—¿Es posible reformar la forma de financiación de los municipios?

—Lo que pedimos es que, en el momento en que se abra el debate de la financiación autonómica, se abra también el debate de la financiación local. Lo que no puede ser es que el debate sobre los ayuntamientos quede postergado permanentemente.

Hay que solucionar la asfixia financiera a la vez que se habla de la financiación autonómica. Es verdad que ahí cada una tiene su realidad. Unas te piden que se ayude en el pago de la deuda, otras con el pago de la población, otra con la realidad territorial…

Lo cierto es que los ayuntamientos tenemos un problema común y tenemos unas circunstancias económicas complicadas. Hay un informe de la AIRef que dice que algunos están en situación crítica. Fíjate qué fuerte o qué duro. Para esos consistorios, la propia AIReF, que es un órgano del Estado, considera que hasta dentro de 100 años no van a poder pagar su deuda. Es una financiación que hay que abordar y hay que hacerlo con seriedad y valentía.

—La primera vez que fue alcaldesa de Jerez de la Frontera fue hace 20 años. ¿Cómo ha cambiado desde entonces el municipalismo?

—El ciudadano es cada vez más exigente, con razón. Paga cada vez más impuestos y lo que pide es recibir servicios adecuados a lo que paga. Por otro lado, exige calidad en los servicios. Busca lo excelente. No busca parcheo ni improvisación, lo que quiere es que los alcaldes y las alcaldesas seamos útiles, que mejoremos sus vidas, que trabajemos al margen de las siglas políticas, que tengamos presente que lo importante son los ciudadanos y que las siglas deben quedar en casa o en las sedes de cada uno.

Lo que no ha cambiado y lo negativo es que seguimos con los mismos problemas de hace 20 años. Es como si hubiéramos viajado en el tiempo y es verdad que la situación de asfixia de los ayuntamientos sigue siendo la misma. La prueba está en que, en la asamblea de la Femp del 3 de septiembre de 2023, todos los partidos políticos hicimos una serie de reclamaciones entre las que estaba reclamar una financiación justa para los ayuntamientos.

No podemos ser los cajeros automáticos del resto de administraciones. Debemos tener las competencias definidas y los recursos para poder prestar esos servicios excelentes que nos reclaman los ciudadanos. Especialmente en unos momentos tan difíciles como este, con una sequía, unas hipotecas que suben, el problema de las energías… En definitiva, tenemos que estar a la altura de la demanda de los ciudadanos.

María José García-Pelayo durante la entrevista con EL ESPAÑOL.

María José García-Pelayo durante la entrevista con EL ESPAÑOL. Jose Verdugo

—¿Cómo se pelea por el municipalismo en un país donde los municipios son tan dispares? Desde grandes ciudades como Madrid, a medianas como Jerez o pequeñas y muy pequeñas como Tapia de Casariego (Asturias) o Abla (Almería).

—Escuchando a todos los alcaldes, que son los portavoces de los problemas de los ciudadanos, y por lo tanto de los problemas de los municipios; y considerando que no existen soluciones genéricas. Es necesario abordar las distintas realidades y, partiendo de ese estudio, plantear las distintas soluciones.

Hay ayuntamientos que pueden quintuplicar su población en verano. En cambio, hay otros con despoblamiento, que es otra realidad. Otros tienen reestructuraciones industriales importantes, han estado generando mucho empleo a sus ciudadanos y ven que se deslocaliza una industria y que no hay empleo.

Ahora, otra consecuencia que hay que abordar son las de la sequía para los ayuntamientos. No solamente para los ayuntamientos agrarios o no agrarios que estén en zonas rurales o no rurales. El problema que podemos tener con la sequía es que hasta para limpiar las calles necesitamos agua. Parece que solo la necesitamos para beber, pero también los ayuntamientos precisamos agua. Ya no solo por limpieza, sino por red pública.

Hay tantos problemas que no podemos partir de que las situaciones son únicas. Hay que analizar la realidad y plantear soluciones a la carta para cada uno de los problemas que surgen en los ayuntamientos y sus vecinos.

Los mismos problemas

Creó los Viernes de Audiencia. García Pelayo es conocida en Jerez por quedarse con el nombre de todo aquel que conoce. En su primer mandato, potenció un formato para recibir y escuchar los problemas de los vecinos cada viernes en su despacho. 

"Si no te gusta escuchar, tienes que dejarlo. Hasta que te riñan es bueno", dice. Con los años, asegura, "es más paciente y hasta más sensible con los problemas que traslada la gente".

Los problemas que le cuentan los jerezanos son los de "cualquier ayuntamiento". "El desempleo, la vivienda, que se ha disparado y cuesta mucho. Es más, yo creo que ya es un sueño comprar una vivienda, porque nadie puede dar la entrada para comprarla".

No se queda ahí. "Hay otros muchos problemas, hay que hacer una apuesta muy fuerte por la Sanidad, porque cada vez vivimos más y necesitamos mantener un sistema sanitario más moderno, más competitivo, necesitamos traernos a los que se nos han ido fuera. Pero, fundamentalmente, yo destacaría empleo y vivienda".

—El 80% de los municipios españoles pierden población desde el año 2011. ¿Hay forma de parar esa hemorragia?

—El 81% de los españoles vive en territorios medianos o grandes, creo que eso es importante. Según las Naciones Unidas, en 2050, el 88% de la población viviremos en este tipo de territorios. El horizonte es lamentable. Lo positivo es que si tomamos medidas y paramos la sangría de despoblación en los municipios más pequeños, evidentemente podemos ver la luz.

¿Cómo se hace? Pues escuchando a todos esos españoles que viven en municipios, escuchando a los alcaldes. Hay un problema común y en esos términos pequeños, que sufren problemas de despoblación, debe haber carreteras que son accesibles, que tengan servicios también...

No le puedes pedir nada a un pueblo donde no hay educación al menos, que ya no te hablo siquiera de una escolarización mínima. No puedes pedirle a nadie que viva donde no haya un consultorio médico, donde no haya wifi, vivir en un pueblo donde no haya unos servicios mínimos esenciales.

Algunos pueblos no están vertebrados dentro de sus territorios y, también es verdad, hay un papel esencial de las mancomunidades, un papel esencial de las diputaciones, de las CCAA… Creo que hay que ordenar esos recursos y facilitarles y generar expectativas. Si no tienen todos esos servicios tampoco tienen empleos. ¿Quién se va a quedar a vivir en un pueblo fantasma? Nadie.

Detalle de las manos de García-Pelayo durante la entrevista.

Detalle de las manos de García-Pelayo durante la entrevista. Jose Verdugo

—Para esto se necesita financiación.

—Yo creo que es una cadena, se necesita de parte de todos. Evidentemente, el interlocutor de la FEMP es el Estado, no las CCAA ni otras administraciones intermedias. Hemos pedido ser escuchados y ser atendidos. Hemos tenido una reunión con el ministro de Política Territorial, igual que con la ministra de Hacienda, para conocer y saber qué capacidad tenemos para elaborar un presupuesto. Todas las administraciones deben poner su granito de arena de arriba a abajo. Es un problema de España y tenemos que solucionarlos de la mano para hacer que una parte tan importante de España como es la rural no muera. Si queremos ser un país grande, tenemos que cuidar lo nuestro.

—Hablando del ministro de Política Territorial y las diferencias entre distintos territorios, Ángel Víctor Torres cree en España como una nación de naciones. ¿Lo ven igual desde la FEMP?

—No, no, no. Nosotros tenemos como hoja de ruta y destino la Constitución. De verdad, explicaciones artificiosas de la Constitución para contentar a algún partido político es hacer trampas al solitario. Es lo que define a nuestro país y es lo que todos, si queremos que haya certidumbre, tenemos es la obligación de respetar.

Entre otras cosas, cuando somos cargos públicos uno promete o jura la Constitución. Y cuando prometemos respetar la Constitución, lo que no vale es saltársela a la torera porque me conviene políticamente. La Constitución no va de política, sino que va de principios y va de países.

María José García-Pelayo durante la entrevista.

María José García-Pelayo durante la entrevista. José Verdugo

—¿El trato con todos los municipios de todos los territorios es igual?

—La Femp es un espacio de convivencia. Es verdad que tenemos nuestros más y nuestros menos, porque a fin de cuentas en la Femp están representados los partidos políticos. La convivencia prevalece en el buen tono sobre la discrepancia y te insisto que hay una hoja de ruta muy clara, que fueron las que se aprobaron en la asamblea del 23 de septiembre de 2023 y fueron aprobadas por todos los partidos. Vamos a intentar no salirnos de esa hoja de ruta. Lo que sí, también, no voy a comulgar con ruedas de molino. Hay una serie de límites y es el respeto a la Constitución y la igualdad a todos los españoles. No vamos a ser sumisa a los intereses partidistas de unos y de otros, de nadie.

—¿El trato es igual con catalanes, vascos, gallegos…?

—Bueno, tienen representación en la junta de gobierno porque el PSOE les ha dejado un espacio a ERC, Junts o Bildu, a quien les ha cedido la presidencia en Navarra y ahora tienen representación en el consejo territorial. Hay una relación casi por zoom. Intervienen por videoconferencia y es verdad que no me hace gracia que Bildu tenga un pie en la Femp. Hay cuestiones que deben tener unos límites. Gracias al PSOE, ahora Bildu preside la FEMP en Navarra y forma parte del Consejo Territorial.

—¿Por qué no comulga usted con eso?

—No me hace ninguna gracia como comprenderá. Sobre todo porque la representación le corresponde al PSOE. El PSOE le ha regalado a Bildu su presencia en la FEMP. Yo no lo comparto. Tengo derecho a dar mi opinión. Habría sido mejor tener un presidente en Navarra que hubiera sido el que hubiera ganado las elecciones.

—¿Se habla de todo en la FEMP?

— Sí, porque somos políticos y representamos a partidos políticos. Se habla y hay puntos en los que somos muy distantes. Ahí (por lo anterior), por ejemplo, no hay punto de encuentro que valga.

—Dentro de la FEMP, otro punto importante de gestión son los temas de inmigración. ¿Cómo valoran la cesión de las competencias de inmigración a Cataluña?

—Yo creo que toda España lo vio mal. Además de que no la compartimos y no la comparten quienes trabajan en ese área tan importante, nosotros estamos pidiendo una reunión para hablar de inmigración y exigir un protocolo que nos permita tratar con recursos y dignidad a las personas que llegan a de otros países. Aún estamos esperando. Resulta extraño, o no extraño, pero voy a ser respetuosa, insisto, no hay quien entienda que los ayuntamientos de España estemos pidiendo recursos para tratar a los inmigrantes con respeto y con dignidad y que nos hayamos enterado en dos días que las competencias sobre inmigración se transfieren a Cataluña. Uno tiene que gobernar, pero debe ser firme. No vale trocear el país ni mucho menos las competencias.

María José García-Pelayo en la FEMP.

María José García-Pelayo en la FEMP. José Verdugo

—Quiere dar un perfil social a este mandato con, por ejemplo, Comisiones de Trabajo específicas de Políticas Integrales de Discapacidad. ¿Cómo vio la modificación del Artículo 49 de la Constitución? Se incluyó "que se atenderán particularmente las necesidades específicas de las mujeres y los menores con discapacidad".

—Me parece un éxito de todos los grupos políticos. Eso demuestra que cuando nos sentamos y trabajamos conseguimos cosas buenas para la gente. Creo que era una reivindicación histórica. Estuvimos con el Cermi y así nos lo trasladaron hace un mes y, bueno, creo que es demostrar que estamos a la altura de lo que las personas con diversidad funcional esperan de nosotros los políticos.

También es importante destacar que hemos creado en la comisión específica de políticas integrales para atender a las personas con discapacidad. Es un paso bastante importante. Van a tener interlocución propia con la FEMP y creo que va en sintonía con todas las propuestas que se plantean de apoyo a la diversidad. España debe ser un país inclusivo y los primeros que debemos serlo somos los ayuntamientos. El término disminuido no solo es una falta de respeto, sino que también es excluyente.

—Tiene pendiente durante este mandato el estatuto básico de los municipios con menor población.

—Lo pedimos. Igual que se aprobó la ley de grandes ciudades a principios de los 2000, 20 años después vamos a pedir que se apruebe una ley para los municipios de menor población. Hilando con lo que hemos hablado antes, es una manera de sostenerlos, ya no solo física y geográficamente, es darles un pulmón jurídico que les reconozca la situación en la que se encuentran, que les garantice unos derechos y una financiación. Creo que es importante y la FEMP tiene que liderar ese debate. Aquí hay municipios pequeños y grandes, y los grandes vamos a apoyar que los pequeños salgan adelante, porque es necesario para todos.

—¿En la FEMP se ha encontrado esa ‘mochila’ de la que habla cuando llega al cargo?

—Sí, lo dije en Jerez (risas). Esto es distinto. No hay una gestión propiamente dicha, como la que tenemos al frente de los Ayuntamientos, donde tienes que elaborar un presupuesto, que hay que hacerlo pero no tiene nada que ver porque aquí no prestamos servicios. La Femp no es prestadora de servicios como los ayuntamientos, se hace una labor de asesoramiento, de acompañamiento, hay una central de contratos para facilitar toda la tramitación administrativa de los contratos más complicados d elos ayuntamientos, también es verdad que se colabora en la gestión de fondos europeos y hay una comisión para eso.

Pero la FEMP, aunque seamos la suma o la casa de todos los Ayuntamientos, no tenemos todos las mismas competencias o no tenemos la misma finalidad en sí misma. Aquí mochila no hay. O la mochila que podemos tener es la de financiación de los ayuntamientos, la de ayudar o colaborar o apoyar a los ayuntamientos de menor población, buscar soluciones para todos los temas que atañen a la administración municipal, pero como interlocutores con el Gobierno de España, el tema de la dependencia, el de los mayores que viven en soledad, también importantísimo todo el tema de violencia de género, que se inaugurará dentro de poquito con la ministra de Igualdad con fondos europeos en Alcorcón… Todo eso. Podemos colaborar en la gestión. ¿Mochila? Pues espero dejarla más descargada al próximo presidente o presidenta.

—Mucho talante tiene usted. Choca un poco con el momento de crispación política que se vive en España. ¿No se encuentra en la FEMP?

—Es que, vamos a ver, te digo, hay momentos peores o mejores. Momentos de mayor crispación y de menor. Pero tampoco hay que tenerle… Cada grupo político defiende su posición. Siempre se ha dicho que esto es como una balsa de aceite, pero no podemos renunciar a defender nuestras posiciones. No voy a renunciar a mis principios por ser presidenta de la FEMP, ni me voy a callar si no estoy de acuerdo con las decisiones que se están tomando, en este caso por el Gobierno de España, o en otro caso por cualquier otra administración. Creo que es nuestra obligación defender aquello en lo que crees. Si no defiendes aquello en lo que crees, pierdes la credibilidad. Nos han votado sabiendo los principios que tenemos y eso no se vende.

—Vuelvo al tema violencia de género. Sobre todo en pueblos pequeños o muy pequeños, donde es difícil salir del entorno familiar.

—Sobre todo porque quizás hay más silencio. Es más difícil de percibir, es más difícil de denunciar. En los municipios pequeños no es que haya más, pero quizás la mujer que lo sufre puede haber una doble victimización. Los ayuntamientos pequeños no cuentan con los recursos necesarios. Una mujer que denuncia necesita que a su disposición se planteen medidas de todo tipo, desde apoyo psicológico hasta salida del domicilio en muchos casos. Lo ideal sería que se fuera el maltratador, apoyo a los hijos, tema de vivienda, en muchos de los casos no hay recursos de emergencia para estas mujeres, no hay policías ni guardias civiles en otros casos… Es mucho más complicado.

—Como alcaldesa de Jerez de la Frontera puede palpar también esas realidades que se viven en el mundo rural a pesar de regir una ciudad grande.

—Bueno, claro, es que Jerez es un retrato perfecto de lo que es territorialmente España. Es verdad que soy alcaldesa de una gran ciudad, la quinta en población de Andalucía y la 26 de España; la sexta de España en territorio y la segunda de Andalucía. Es una ciudad muy grande porque tenemos un gran casco urbano, pero luego un 10% en población que vive en 7 ELAs y 16 barriadas rurales. Eso evidentemente te retrata lo que es la realidad española. Tengo 7 alcaldes pedáneos, tengo 16 barriadas rurales, un estatuto de ELAs, tengo que prestar servicios a pueblos que están a una hora de Jerez...

Conozco la realidad, igual que usted, de una zona compleja. A mí la zona rural me lo ha enseñado todo. Lo que es la igualdad, por ejemplo, tenemos una federación de mujeres muy fuerte; lo que es el campo y la autonomía rural me lo ha enseñado la zona rural de Jerez. Me han enseñado a respetar lo que es la autonomía de los pueblos y lo que es prestar servicios en condiciones. Son gente muy buena a los que les cuesta más llegar a todo.