Gabriel, antes de subir al ring.

Gabriel, antes de subir al ring.

Reportajes

Al boxeador Gabriel lo mató una banda latina por no seguir sus reglas: la familia pide "justicia"

Once personas lo atacaron por no cumplir sus órdenes. Una semana después, no hay detenidos por su asesinato. 

28 agosto, 2021 02:12

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“Muere un joven apuñalado en Madrid”. La noticia, bastante más común de lo que cualquier lector pueda imaginar –no hay día en que no acontezcan tres o cuatro sucesos–, llegó por agencias. Salió en algunos medios online e, incluso, en páginas interiores de diarios de papel. Pero no pasó de ahí. Es difícil adivinar por qué hay tragedias que trascienden y otras que quedan sepultadas en el olvido con la misma inmediatez con la que se producen. Lo cierto es que nadie, en España, habló de Gabriel, el boxeador asesinado en la puerta de un bajo del barrio de Prosperidad una semana atrás. Sólo en redes sociales, o en algunos círculos vinculados al boxeo patrio, se lloró su pérdida. “Por eso pedimos justicia. Queremos que se encuentre a los autores del crimen, que no se olvide”, reclama su familia en conversación con EL ESPAÑOL.

“He llamado a algunos medios, pero nadie me ha hecho caso”, insiste su hermano. ¿La razón? Posiblemente, el pasaporte de Gabriel pudo influir en la repercusión del suceso. De primeras, se pensó que era brasileño; de segundas, se descubrió que goza de nacionalidad española y defiende con orgullo la enseña nacional en la selección de boxeo. Pero ese matiz, analizado a posteriori, es lo de menos. Lo que le importa a la familia es que los asesinos de Gabi –como lo llaman cariñosamente sus conocidos– siguen en la calle. “Están investigando, pero...”, espetan sus conocidos, sin mucha fe en que se produzcan detenciones en los próximos días. Pero, ¿por qué? He ahí la cuestión.

Gabriel, aquella maldita noche, se fue a tomar algo con sus amigos a un bajo del madrileño barrio de Prosperidad, lo habitual para un joven de 20 años. “En un momento dado salieron a fumar y pasaron unos chavales de una banda latina… Vieron que había más gente dentro de la casa y se marcharon”, cuenta su hermano. Pero volvieron. “Entonces mi hermano y un amigo suyo fueron a hablar con ellos”.

Gabriel se hace con la victoria tras un combate.

Gabriel se hace con la victoria tras un combate.

“Los de la banda les dijeron ‘Bajo patria’. Esto es una orden de las bandas con respecto a la persona con la que hablan. Si te lo dicen, tienes que hacer un gesto en el que te sitúas en inferioridad respecto a ellos. El chico que estaba con mi hermano lo hizo, pero Gabriel, no. Él no sabía nada de bandas latinas ni ha estado en ninguna de ellas...”, cuenta su hermano a este periódico.

Gabriel se negó a hacer el gesto y entonces se produjo el fatal suceso. “Pasó de ser una pelea de uno contra uno a once contra uno”, explica. Con machetes, acabaron con su vida sin que los amigos con los que estaba Gabriel hicieran nada por ayudarlo. “Mi hermano les pidió que abrieran la puerta. Pero ya era tarde. Entró con una puñalada en el abdomen y otra en el corazón. Murió allí mismo”, cuenta, lamentando lo sucedido, su hermano.

Ahora, su familia sólo pide justicia. “Que la policía no crea que es un chaval más. Queremos que la gente sepa lo que hay en las calles, que no vayan por ahí y maten a otro. La policía tendría que poner de su parte para encontrar a los asesinos”, reclama su hermano.

Promesa del boxeo

Gabriel Kraus era una de las promesas del boxeo nacional. Jacobo Sánchez, su entrenador, se dio cuenta de su potencial cuando su pupilo tenía tan solo 15 años. “Yo entonces llevaba las captaciones de talento en la selección española para reclutar chavales que formaran parte de las categorías inferiores del equipo nacional. Él era muy valiente”, cuenta su técnico en conversación con EL ESPAÑOL.

A sus 20 años, lo tenía todo por delante. “Por cómo se movía dentro del ring era más un boxeador profesional que olímpico”. Ahora, antes de su fatal muerte, Jacobo estaba intentando que diera el salto a Estados Unidos de mano de una promotora. “Ya les había enviado algunos vídeos, estaba planteado...”. Pero no podrá ser.

Jacobo recibió la noticia de manos de su padre. La noche del fatal crimen, llamó a su padre. “Le pregunté si estaba en casa, pero no sabía nada. Le dije que llamara a Gabi… y parece ser que cuando lo hizo lo debió de coger la policía porque había transcurrido un tiempo. Le dijeron que iban a su casa”, cuenta. Allí le contaron lo que había ocurrido.

Su asesinato cayó a plomo en el mundo del boxeo nacional. “En la vida hay hechos inexplicables que nos golpean con mucha más dureza que un gancho lo hace sobre el ring. Despedíamos el día con una trágica noticia: la muerte del joven deportista Gabriel Kraus, todavía con una vida y carrera deportiva por delante. A Gabriel le habíamos visto conseguir medallas en torneos de categorías inferiores y llegó a representar a España en algún torneo internacional con el Danas Pozniakas de 2018 (con Mario Mediavilla y Ricardo Roser de compañeros). A él, sí como a su familia y amigos, queremos enviarle el más fuerte de los abrazos en estos momentos desoladores”, escribía la federación.

Ya poco más se puede hacer, salvo pedir “justicia”, como ha hecho la familia desde que se produjera el fatal crimen. Esa es su esperanza. “Que los asesinos no sigan por ahí, pero para eso necesitamos hacer ruido”, concluye, pidiendo a medios y policía que empujen en la medida de sus posibilidades.