Reportajes

Juan Carlos, el marginado de la Zarzuela, se indigna: “Que se ocupe Felipe de todo”

"Para saber si somos felices ahora nos hacen encuestas". Esta frase de Manuel Vicent podría ser un cartel colgado en cualquier despacho del Palacio de la Zarzuela.

Lo cierto es que las encuestas fijan el ritmo de la Casa Real, pero desde que estalló el Caso Noos en 2010 la cosa ha ido in crescendo. Durante el reinado de Juan Carlos I, se hacían cada seis meses. Se trata de encuestas ómnibus, realizadas por teléfono, en las que se le pregunta al ciudadano, elegido de forma aleatoria, su valoración de cada uno de los miembros de la Familia Real y sobre la actualidad.

Cuando Felipe VI llegó al trono, el nuevo equipo del Monarca, reconociendo la utilidad de estos datos, decidieron realizarlos cada 15 días. "Pulsar la opinión pública sobre el Rey y la institución. A partir de ahí tomamos o intentamos tomar las decisiones más correctas para todos. No se cambia un acto por una encuesta, pero si puede espaciarse en el tiempo o que sea otra persona de la Familia la que acuda al evento marcado" comenta una fuente de Zarzuela.

A las personas que aceptan contestar a las preguntas se les interroga sólo sobre los miembros de la Familia Real: los Reyes Felipe y Letizia, don Juan Carlos y doña Sofía, la Princesa de Asturias y su hermana, la Infanta Sofía. Las cuestiones no afectan a otras personas con apellido Borbón como Elena o la Infanta Cristina. Ellas ya no son miembros de la institución. A los encuestados se les consulta sobre temas de actualidad y sobre algunas actuaciones de Felipe como, por ejemplo, su actuación durante el desafío independentista en Cataluña el 1 de octubre del año pasado.

Felipe, sus dos hijas y la Princesa Sofía

Felipe, sus dos hijas y la Princesa Sofía

Estos pequeños sondeos no son un secreto. Toda la prensa los conoce y hablan de ellos sin problema. No ocurre así con el resultado de las encuestas que se guardan celosamente. De hecho, en los presupuestos de la Casa aparece la partida dedicada a este tipo de trabajos realizados por Editorial Aranzadi, ubicada en Navarra, con más de 4.000 euros de presupuesto para el último trimestre de 2017. La encargada pertenece en realidad al grupo mundial Thomson Reuters, a la que también pertenece la agencia de noticias con el mismo nombre.

Reunión de principio de curso

Con los últimos datos de las encuestas sobre la mesa, se reunió todo el equipo de Felipe VI a finales del mes de agosto, justo antes de comenzar el nuevo curso político en septiembre, para analizar las últimas cifras e interpretarlas adecuadamente."El verano no ha sido bueno. Sobre todo, para el Jefe -apodo con el que se llama a don Juan Carlos en Zarzuela-. Los datos son mejores cuando más se mueve el Rey Felipe VI. Las vacaciones no ayudan porque no están visibles, así que son unos resultados que no atendemos mucho, nos quedamos con los primeros de agosto. Por ejemplo, con la entrada de Iñaki Urdangarín en prisión a principios de junio, la nota del Rey Felipe subió muchísimo", asegura a EL ESPAÑOL la misma fuente.

Aunque no conocemos los datos que reflejan las encuestas internas de Zarzuela, sí queda en evidencia la influencia de los resultados. Atrás quedan las buenas notas que los sondeos del CIS daban a don Juan Carlos. Por ejemplo, en el año 1995, el Rey emérito recibió un 7,48 sobre diez en la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas. Desde hace más de cuatro años, el CIS no pregunta a los ciudadanos por la Monarquía, según ha denunciado reiteradamente Podemos. Los dos miembros de la Familia Real más queridos son Felipe VI y la Reina Sofía, mientras que don Juan Carlos y la Reina Letizia siguen siendo los peor parados por los españoles.

En aquel despacho a finales de verano se decidieron tres cosas muy claras: potenciar la figura de la Reina Letizia con el objetivo de que recupere el cariño perdido tras la Crisis de las Reinas de abril; aprovechar los buenos resultados de su suegra, la Reina Sofía, sacándola del banquillo para que comience a tener una agenda más activa y, tercero, seguir con Juan Carlos en el banquillo. El tema de las cintas de Corinna sigue en el aire y a pesar de haber estado todos los meses de calor sin aparecer por ningún sitio, sus datos siguen siendo malos.

Bruto del polémico vídeo de las reinas Letizia y Sofía en Palma

La prueba está en la agenda de la Familia Real de esta semana que acaba. El miércoles 19 de septiembre la Reina Sofía viajó a Santiago de Compostela para asistir a un Congreso sobre enfermedades neurovegetativas organizado por la Fundación CIIIEN en la Facultad de Medicina de la capital gallega. La emérita, una abanderada en la lucha contra el Alzheimer, pasó dos días en la ciudad compostelana en lo que supuso su regreso a la agenda oficial. Salvo su asistencia a la recepción en el Palacio de la Almudena el 3 de agosto, no había aparecido desde el 2 de julio. Aprovechando su paso por Galicia, la madre del Rey también inauguró la remodelación del Pórtico de la Gloria. Como cada visita que hace a cualquier rincón de España, la expectación de la gente de la calle fue máxima, con un verdadero baño de multitudes.

Al final, la madre de Felipe VI encuentra en los españoles y su cariño: la recompensa a tantos años de entrega y resignación. Así lo reflejan también las encuestas. Primero por culpa de su marido y, después, con la llegada de su hijo al trono. Aunque ella asegura que lo hizo de buenas ganas, con la cesión de casi todas sus funciones a su nuera, la Reina Letizia, Sofía siempre mantuvo que un rey jamás debe abdicar salgo en el lecho de muerte.

El que sigue desaparecido -a la fuerza- es su marido, el Rey emérito. A diferencia de Doña Sofía, no está previsto que de momento regrese con algún acto a la agenda oficial de la Familia Real, de la que lleva ausente desde el 7 de junio, cuando acudió con Felipe VI a un evento de la Fundación Cotet en el Palacio del Pardo, en Madrid. Desde Zarzuela alegan motivos de salud, pero está claro que la publicación en EL ESPAÑOL de las cintas de su examante, lo que ya se ha llamado el Corinnagate es la responsable. "Las encuestas lo reflejan claramente. No hay duda. Tras el Caso Noos el golpe fue terrible. Nos recuperamos, pero esto [el caso de Corinna y sus revelaciones] es más difícil de remontar porque él está implicado en el tema directamente. Es mejor dejarlo una temporada tranquilo, veremos cuando es el momento de volver al partido", asegura una fuente de Zarzuela.

Lo cierto es qu salvo su aparición fugaz en la semana grande de San Sebastián, donde el 14 de agosto fue a los toros con su hija Elena, Juan Carlos ha permanecido casi todo el mes de agosto fuera de España. El 3 de septiembre se subió, por fin, a su velero Bribón para el campeonato de Europa de la clase 6 metros, que se celebró en la localidad francesa de Trinité sur Mer, de donde salió vencedor. "Hubiera podido volver mucho antes. Pero tras decir lo de la muñeca, prefirió ser prudente y esperar", cuenta a este periódico uno de sus compañeros de regatas con el que entrena en Sanxenxo. "Ha pasado un verano muy duro. Lo de Mallorca le ha hecho mucho daño porque él tenía mucha ilusión. Ahora ha perdido el interés por casi todo lo relacionado con su antiguo trabajo. Que se ocupe mi hijo de todo es su frase favorita cuando alguien le comenta algo sobre los asuntos de actualidad. Está cansado y harto de tantos palos después de tantos años de servicio a este país", añade.

Juan Carlos reaparece en San Sebastián.

Juan Carlos reaparece en San Sebastián.

Puede que el comienzo del curso sin un solo acto a la vista sea la gota que colme el vaso del emérito. Lleva muchos golpes desde que abdicó en su hijo Felipe VI. Uno de los que más molestó a Juan Carlos I fue el que no le invitaran a la celebración del acto conmemorativo del 40 aniversario de las primeras elecciones democráticas, celebrado en el Congreso de los Diputados el 28 de junio de 2017. "Aquello todavía lo tiene clavado, por su hijo y por el Gobierno. Pero casi le dolió más lo de Palma de este verano. Ya es mucho lo que lleva aguantando y ya no tiene una edad para soportar estos desprecios", nos comenta su compañero de regatas.

La última ocasión en la hemos podido ver al rey emérito fue hace unas semanas entrando en coche al bautizo del hijo de su sobrina, María Zurita, que le ha hecho padrino del pequeño Carlos, en el Club Puerta de Hierro, de Madrid. Una celebración a la que acudió, de nuevo, con la Infanta Elena y en la que sorprendió la ausencia de la Reina Sofía.

Esperando los datos de la Princesa de Asturias

La que tampoco remonta en las encuestas es la otra gran ausente en el bautizo del recién nacido de los Zurita Borbón: la reina Letizia. "Hay que esperar un poco, porque en Mallorca, a principios de agosto, hizo un gran trabajo. Estos días de septiembre está siendo muy visible. Los comienzos de curso son siempre buenos para ella", reflexionan desde Zarzuela. Letizia ha tenido mucha visibilidad positiva esta semana en momentos como el inicio del curso escolar, donde apareció sin apenas maquillaje y en la inauguración de la temporada del Teatro Real.

Toda la familia Real al completo.

Toda la familia Real al completo.

En la Casa también se esperan los resultados de la primera quincena de septiembre para saber cómo evoluciona la popularidad de la Princesa de Asturias. El gesto desafortunado de Leonor hacia su abuela en la Catedral de Palma de Mallorca del pasado mes de abril, hizo que la hija de los Reyes sacara la peor nota de todas desde que tiene el título de heredera. Pero las esperanzas demoscópicas están puestas en el acto de Covadonga del pasado 8 de septiembre, donde la heredera al trono realizó su primera visita oficial al Principado de Asturias y todo salió a la perfección.

La tranquilidad de la Zarzuela y en los miembros de la Familia Real no pende de un hilo, pende de una encuesta. Y, estudio tras estudio, Felipe VI y su madre, la reina favorita, son los mejores valorados.