Acto en la iglesia

Acto en la iglesia Kath.net

Reportajes

Desnudos en la iglesia alemana del padre Fabian: la escandalosa misa homoerótica

  • El espectáculo fue visto como una provocación ante la iglesia católica. 
  • Müller: "Aquello se pensó como una performance y así tenía que ser identificado". 
Berlín (Alemania)

El padre Fabian Ploneczka planteó en la víspera de su estreno como sacerdote una danza con un hombre semidesnudo en la iglesia y el tratamiento del tema de la “erótica de la fé” en un sermón, algo que ha despertado las críticas de los católicos alemanes más conservadores.

Semidesnudo. Así se mueve un bailarín alto, rubio y de cuerpo atlético frente al altar de la iglesia de San Moritz en Augsburgo. Se llama Clemens Fröhlich. En el templo lleva unos calzoncillos ajustados color piel. Interpreta una coreografía que se llama “Jeremías: Pasión de un profeta”. Entre sus gestos figura andar por parte de la iglesia hasta llegar al altar y tomar una Biblia. Lo observan los presentes. Debe haber unas 120 personas. 

El ambiente es familiar, según cuentan a EL ESPAÑOL los presentes, pese a lo extraño que pueda hacerse la visión del cuerpo casi desnudo de Fröhlich. Éste usa “toda la expresividad de su cuerpo como señal de la criatura humana que está frente a su creador”, según se ha escrito en la crónica local de Augsburgo, ciudad de algo menos de 300.000 habitantes del Land de Baviera, una región de tradición católica del sur alemán.

Joven desnudo en el altar

Joven desnudo en el altar Kath.net

La escena data de hace unos días, concretamente de la víspera del estreno como sacerdote del joven Fabian Ploneczka. Este religioso, de 32 años, fue el gran protagonista en San Moritz el pasado mes julio. El día 15 de ese mes le tocaba dar su primera misa. Lo hacía en un templo de Augsburgo que conoce bien. Allí tomó su primera comunión con nueve años. Hizo de monaguillo con tres curas distintos en el templo. Su esfuerzo y su fe le permitieron terminar ser ordenado padre a principios del pasado mes en Stuttgart (suroeste alemán).

El día de su primera misa era algo muy esperado. Él no quería ser el centro de atención, pues deseaba que todo lo relacionado con esa primera cita ante los fieles fuera, principalmente, un “agradecimiento”, según indicaba él mismo al diario local Augsburger Allgemeine. Con todo, la misa de aquel domingo 15 de julio excepcional. De hecho, los parroquianos habían tenido que esperar nada menos que 75 años para ver el debut de un sacerdote en su templo como el de Ploneczka. Sin embargo, la noticia ha terminado estando en la danza del bailarín semidesnudo.

En el portal de noticias Katolische Nachrichten (Kath.net), una plataforma dedicada especialmente a la información del catolicismo “de éxito”, según el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung, la idea de Ploneczka ha sido catalogada de “estreno erótico vergonzante”. Ese portal de noticias se hacía eco de algunas opiniones recogidas entre los parroquianos asistentes a la danza del bailarín, calificando el evento de “claramente filo-homosexual” u “homoerótico”, según se lee en Kath.net.

Contactado por el ESPAÑOL, Ploneczka no quiere dar explicaciones. Al tiempo que deniega una conversación, se refiere a quienes tratan de informar o ya han informado sobre lo ocurrido de “prensa mentirosa”. Sea como fuere, que entre los actos previos a su estreno en misa hubiera una performance ha debido extrañar a más de uno. Después de todo, el baile frente al altar y las representaciones religiosas del semidesnudo Clemens Fröhlich, un bailarín profesional del Ballet de Sttutgart, no es nada habitual.

La coreografía de Fröhlich formaba parte de uno de los tres actos que marcaban los días de víspera al debut de Ploneczka. En el primero de ellos hubo una conferencia de la teóloga y filósofa Katharina Ceming sobre el amor. En el segundo los feligreses escucharon una interpretación musical de una saxofonista y un organista. Y, el tercero, en presencia del padre Thomas Steiger, quien pronunció el sermón sobre la “Erótica de la fe”. Los asistentes al templo vieron bailar Fröhlich ligero de ropa. Los textos bíblicos elegidos para acompañar esa tercera velada los leyó el actor local Klaus Müller. Él es quien habla con EL ESPAÑOL y trata de aclarar lo ocurrido.

Este diario también se ha puesto en contacto con Steiger, quien, al igual que el propio Ploneczka, ha declinado dar explicaciones. “Déjelo estar”, afirman incansablemente a EL ESPAÑOL desde la parroquia de San Moritz. Sus miembros no quieren hablar de quienes critican el espectáculo de ballet presentado en la víspera de la primera misa de Ploneczka.

Müller, el actor que leyó los textos bíblicos el día que bailó Fröhlich, defiende que lo ocurrido en la Iglesia fue “completamente normal”. “Yo fui allí solo para leer y encontré todo lo que vi normal y correcto”, dice Müller a este periódico. “Aquello no era una misa. Aquello se pensó como una performance y así tenía que ser identificado. La gente estaba invitada al evento como podía haber estado invitada a un concierto en la iglesia. Era igual que un evento musical, pero, en lugar de música, había baile”, abunda.

“Una provocación en la Iglesia católica”

Para este curtido actor de 57 años, aquel espectáculo simbolizaba, más que nada, “la entrega del hombre”, un mensaje que cobra sentido en el contexto del reciente ordenamiento de Ploneczka. “El bailarín no iba completamente desnudo, tenía un slip de bailarín. Yo soy actor de teatro y ese es un atuendo completamente normal”, dice este hombre, que figura en la plantilla del Teatro de Augsburgo. En su día, antes de terminar adoptando las artes como medio de vida, estudió teología católica en las facultades de Teología de Fulda y Múnich.

Un teólogo y párroco consultado por este periódico que prefiere mantenerse en el anonimato reconoce, sin embargo, que el espectáculo de Fröhlich puede ser percibido como algo problemático. “Algo así puede verse más como una provocación mayor en la iglesia católica que en la protestante. Yo conozco a un sacerdote protestante que llegó a plantear en una misa una performance con un cuerpo completamente desnudo, algo que le obligó a dar muchas explicaciones pero aquello estaba seguido de una dilatada explicación; pero, claro, estaba moviéndose en el límite”, apunta el teólogo. A su entender, en el caso de Augsburgo, no hay que perder de vista que en la perspectiva católica “toda iglesia es, en sí, explícitamente, un espacio sagrado, mientras que en la protestante ese espacio es sólo una casa”.

Con todo, Müller asegura que el espectáculo de danza no generó “ningún escándalo, a diferencia de lo que se cuenta en Kath.net”. Él dice pertenecer a una comunidad de fieles en Augsburgo que es “muy viva, muy espiritual y conservadora”. También la define como “algo liberal, pero para nada agresivamente liberal o liberal de modo que vaya en contra de la Iglesia”.

“¡Ahora se puede desvestir todo el mundo!”

Aunque algo reticente, Müller reconoce que ver al bailarín solo con unos calzoncillos pudo haber “irritado a algunos asistentes, pero nadie se fue de la iglesia”. Confirma también el actor que, llegado un momento del espectáculo, uno de los asistentes gritó: “¡Ahora se puede desvestir todo el mundo!”. Nadie le hizo caso, pero el sujeto perdió alguna prenda y quedó “medio desnudo”, según el relato de Kath.net.

Müller dice saber que la persona que se comportó así es un perturbado responsable de la filtración de lo ocurrido al citado portal de noticias. “Esa persona es un psicópata. Esa persona es la quien hizo el escándalo, lo hizo por razones privadas. Utiliza la moral católica para sus propios medios personales. Es un mal uso de la fe, creo yo”, asegura el actor participante en la discutida víspera de la primera misa del padre Ploneczka. “Esa persona es conocida por formar parte de grupos muy conservadores, quería ser párroco y no llegó a serlo”, abunda Müller.

La aparente indignación de la persona de la que habla el actor presente en el evento centrado en la “Erótica de la fé” parece ser un sentimiento que comparte el círculo de lectores de Kath.net. “Todo lo que tenemos que decir ya lo hemos publicado”, dice a EL ESPAÑOL Roland Noe, el responsable de la plataforma de internet, que ha denunciado estos días ante el Consejo de la Prensa Alemana, organismo regulador de la prensa germana, al Augsburger Allgemeine por los términos con los que ese diario se refería a este portal de noticias. En ese periódico local, Kath.net ha aparecido estos días como una página “ultracatólica” y “conservadora”.

Sea como fuere, en una de sus informaciones, el portal de Noe se hacía eco del apoyo de la Diócesis de Rotemburgo del Néckar-Stuttgart, de donde viene el padre Ploneczka, al joven párroco. Aún reconociendo esa instancia religiosa que “el título del sermón del padre Thomas Steiger 'La erótica de la fe' puede parecer algo irritante”, sus “investigaciones” sobre los hechos dan cuenta de que el día en que se vio bailar a Fröhlich casi sin ropa hubo un “examen serio del mensaje bíblico”. En la Diócesis de Augsburgo, por su parte, se han expresado “reservas sobre estas formas de experimentales de predicar” y ante el “disgusto de algunos creyentes”, según se lee en Kath.net.