Este antiguo enclave ballenero se encuentra en la Costa da Morte

Este antiguo enclave ballenero se encuentra en la Costa da Morte Concello de Cee

Escapadas

El pueblo español de 300 habitantes que cazó la última ballena en Europa: una hembra de 17,7 metros

La primera compañía ballenera se instaló en 1924 en un espacio ocupado por una salazón

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Situada en plena Costa da Morte, la parroquia de Ameixenda, en Cee (A Coruña), no solo albergó la mayor planta ballenera de España, sino que también fue escenario de la captura de la última ballena de Europa.

Con apenas 300 habitantes, este antiguo enclave ballenero mantiene vivo el recuerdo de su pasado a través de las ruinas de la vieja ballenera de Caneliñas, una instalación que marcó la historia de Galicia.

Esta fue la mayor planta ballenera de España

La Costa da Morte esconde numerosos rincones de gran belleza y encanto, y Ameixenda es, sin duda, uno de ellos. Su historia y legado de la antigua industria ballenera convierte a esta parroquia de Cee en un lugar singular.

"En Caneliñas estuvo la mayor factoría de procesamiento de ballenas de la península ibérica, la de mayor duración de España y la última en cerrar de toda Europa", recuerda el Ayuntamiento.

La Compañía Ballenera Española se instaló en 1924 en un espacio ocupado por una salazón. El emplazamiento era estratégico para el procesamiento de ballenas, "pues se trataba de una zona protegida de los vientos y localizada en una zona de gran abundancia de cetáceos".

El procedimiento de trabajo en aquella época era el siguiente: las ballenas eran cazadas en las costas próximas y después se trasladaban a Caneliñas para la obtención de aceite y otros derivados, así como para la confección de las armazones de los corsés de las mujeres.

Los métodos empleados por la compañía, de origen noruego, provocaron un rápido descenso de la población de cetáceos, hasta el punto de cerrar la explotación. No fue hasta 1951 cuando una nueva empresa retomó la actividad bajo el nombre de Industria Ballenera Sociedad Anónima.

En esta época, según fuentes municipales, se mejoraron los métodos de aprovechamiento y, con el tiempo, "además de aceite se obtuvieron harinas, fertilizantes y en contadas ocasiones piezas de ámbar gris".

El último ejemplar de ballena fue capturado en 1985

El último ejemplar de ballena capturado medía 17,7 metros

El último ejemplar de ballena capturado medía 17,7 metros Archivo

En la década de 1970, la factoría comenzó a vender carne al mercado japonés y en 1985 Caneliñas llegó a su fin. La presión del movimiento ecologista, sobre todo por parte de Greenpeace, contra la caza de ballenas derivó en el cierre de la planta.

"La última ballena cazada y procesada en las instalaciones fue una hembra de rorcual común de 17,7 metros muerta el 21 de octubre de 1985".

Han pasado ya más de 40 años desde el cierre de la actividad, pero todavía se conserva buena parte de las antiguas instalaciones, entre ellas el muelle de atraque de las embarcaciones, un almacén, la zona de despiece y los depósitos de aceite, entre otros elementos.

De hecho, Caneliñas continúa siendo la fábrica mejor conservada de todas las que operaron en España. La publicación Chimán: la pesca ballenera moderna en la Península Ibérica, escrita por Álex Aguialar, quien trabajó como biólogo en las fábricas balleneras gallegas entre 1978 y 1985, recuperó parte de esta memoria.