Este mágico rincón se ubica en la Costa da Morte

Este mágico rincón se ubica en la Costa da Morte Archivo

Escapadas

El pueblo marinero donde comer percebes a reventar y bañarse en piscina natural salada en verano

Este rincón destaca por sus playas recónditas y su gastronomía tradicional marinera

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Si hay un destino imperdible en Galicia, este es la Costa da Morte. La denominación de este escarpado geodestino coruñés proviene de los numerosos y trágicos naufragios ocurridos a lo largo de los siglos.

Pero, más allá de sus peligrosos acantilados, sus violentas tormentas y sus fuertes corrientes, es un destino que merece la pena visitar al menos una vez en la vida. Y, para los amantes del marisco, Corme se convierte en una parada obligatoria.

Los mejores percebes del mundo se comen en este pueblo

El percebe cuenta con fiesta propia en Corme. La primera edición de la Festa do Percebe do Roncudo fue en 1992 y, 24 años después, continúa siendo una de las citas gastronómicas más esperadas del verano.

Los festejos tienen lugar en julio y la programación incluye una degustación en el muelle del pueblo, donde se colocan mesas y sillas para que vecinos y asistentes puedan disfrutar de este codiciado crustáceo.

Eso sí, se recomienda acudir temprano, ya que el conocido como "oro negro" del Roncudo suele agotarse rápidamente.

Además, la jornada ofrece distintas actividades paralelas, como música durante todo el día y varios pasacalles promovidos por la Asociación pola Promoción do Percebe do Roncudo.

Es en la Punta do Roncudo donde se obtienen estos percebes, un mágico rincón donde el mar rompe con fuerza contra los acantilados. Se puede llegar hasta allí a través del Camiño dos Faros o por un sendero peatonal que discurre en paralelo a la carretera y concluye en el Faro Roncudo.

Podrás bañarte en una piscina natural salada

Cuenta con acceso directo al océano Atlántico

Cuenta con acceso directo al océano Atlántico Archivo

A los pies del Faro Roncudo y completamente rodeada de rocas, se encuentra una piscina natural de agua salada, perfecta para refrescarse en verano.

En este sentido, se trata de una poza en la que la mano del hombre apenas se hace visible: aquí no hay escaleras ni pasamos, solo aguas de un intenso azul turquesa y naturaleza en estado puro.

Este oasis con acceso directo al océano Atlántico es muy frecuentado por vecinos y turistas durante la temporada estival. Un dato importante a tener en cuenta: la poza tiene una gran profundidad y el oleaje puede llegar a ser muy intenso.

Otras opciones en la zona son los arenales de Ermida y da Insua. No nos podemos olvidar de la playa do Osmo, quizás la más conocida, famosa por su "furna" o cueva marina donde jugar a ser explorador cuando baja la marea.

Un magnífico lugar para observar las estrellas

Para los amantes del cielo nocturno, el Monte do Faro es un rincón muy especial para observar las estrellas. En lo más alto de la cumbre, se encuentra el templo religioso dedicado a la Virxe do Faro y el monumento del Sagrado Corazón.

Durante el día, la vista panorámica sobre la bocana de la ría de Corme y Laxe es sencillamente espectacular. "Si no tienes vértigo, merece la pena que subas por la maravillosa vista que hay del mar, el parque eólico y de los bosques boscosos", señala un usuario.

En este artículo de Quincemil te contamos otros planes y cosas que ver en Corme de visita.