Charo Blanco en el Gadis de Orillamar, en A Coruña
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Charo se jubila en A Coruña tras casi 50 años en Gadis: "Lo mejor es ayudar a la gente"
Esta trabajadora del supermercado de Orillamar colgará el uniforme el próximo 31 de marzo tras casi medio siglo de cara al público
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El próximo 31 de marzo, Charo Blanco colgará su uniforme en el supermercado Gadis de Orillamar, en A Coruña, tras casi 49 años trabajando en la empresa, una fecha que espera con emoción y, al mismo tiempo, con pena. "Ha sido toda una vida y no sé si terminaré de acostumbrarme", confiesa sonriente a Quincemil.
Esta coruñesa empezó a trabajar con 16 años en el Claudio que había en la plaza Divina Pastora, tiempo antes de que naciese Gadis, y desde entonces se ha mantenido en el mismo puesto como cajera y reponedora. "Era una niña. El trabajo me gustó, dedicí seguir y hasta hoy", recuerda entre risas.
Aunque ahora trabaja en el establecimiento de Monte Alto, pasó por otros como el de San Isidoro y el de Os Mallos, siendo este último el local en el que más años ha pasado trabajando. Sus compañeros coinciden en que la van a echar mucho de menos: "Es muy buena compañera. Hace que te sientas bien y que el trabajo sea más ameno".
Siempre dispuesta a regalar a los clientes su mejor sonrisa, Charo echa la vista atrás y resume este casi medio siglo dedicada a la atención al cliente como "estupendo". ¿La clave? Ella lo tiene claro: "Ser cauta. Hay público de muchas clases, por eso tienes que ponerte al margen e ir poco a poco conociendo a la gente".
También guarda unas palabras de cariño y agradecimiento a sus compañeros. "Son maravillosos, nunca tuve ningún tropiezo con ninguno de ellos", apunta sonriente.
Una cena con sus compañeros
"¿Te imaginas haciendo otra cosa que no fuese trabajar de cara al público?", le pregunto. Charo no duda en su respuesta: "No. Mi mundo es ese: ser sociable y amable con la gente, ayudarles cuando tienen un carro y no pueden moverlo, porque el día de mañana te puede pasar a ti. Ayudar siempre en lo que puedas. Es algo que la gente valora muchísimo."
Piensa que el primer mes tras jubilarse lo sentirá casi como si fuesen unas vacaciones, porque todavía no estará acostumbrada a no trabajar: "Después no sé yo si me fallará algo... Pero bueno, llega un momento en el que te tienes que jubilar porque empiezas a ver cómo la edad va pasando factura a tu cuerpo".
En menos de un mes Charo cobrará por última vez en su caja, aunque sus compañeros la despedirán por todo lo alto en una cena el 14 de marzo. Días después, la coruñesa pondrá el punto y final a una vida laboral que ha estado llena de altibajos, como la vida misma.