Felipe Masid, de Grupo Atlante
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Felipe Masid: "En 10 años veremos una construcción más industrializada, más digital y mucho más conectada"
El director de Arquitectura e Ingeniería de Grupo Atlante, que participará este miércoles en el Foro Construcción e Inversión de Quincemil, pone en valor la industrialización de la construcción y las ventajas que brinda la tecnología: "No podemos industrializar el producto sin industrializar el proceso"
La arquitectura y la construcción atraviesan una profunda transformación. La digitalización, la metodología BIM, la industrialización y la irrupción de la IA están cambiando no solo las herramientas con las que trabajan arquitectos e ingenieros, sino también la manera de diseñar, construir y gestionar los edificios. Y a ello, se suman retos como la falta de mano de obra o el aumento de los costes.
En este contexto, la tecnología se presenta como una de las principales vías para afrontar los desafíos de la construcción y avanzar hacia un modelo más eficiente, conectado e industrializado. Pero más allá del propio uso de las herramientas, el foco hay que ponerlo en la creación de procesos para las mismas.
El director de Arquitectura e Ingeniería de Grupo Atlante, Felipe Masid, participará el miércoles en el Foro Construcción e Inversión de Quincemil, en el Club Cámara Noroeste, donde ahondará en las posibilidades que ofrece la metodología BIM para mejorar la planificación, la coordinación y la eficiencia durante todo el ciclo de vida de un proyecto.
Desde tu posición al frente de Arquitectura e Ingeniería de Grupo Atlante, ¿qué es lo que más ha cambiado en la manera de abordar un proyecto inmobiliario en los últimos años?
Tradicionalmente las fases de estudio previo, proyecto, ejecución y particularmente la operación, han estado muy desconectadas. Nuestro reto actual es cerrar el ciclo de gestión de información de un activo inmobiliario. Es decir, que cualquier decisión que se tome, ya desde el principio, no esté solo orientada al diseño o la construcción, sino que tenga en cuenta cómo se va a gestionar después el activo hasta un eventual desmantelamiento o renovación integral.
Para ello desde Grupo Atlante buscamos desarrollar nuestros proyectos en base a la digitalización y el uso de Metodología BIM. Trabajar con herramientas BIM nos permite crear un modelo digital 3D del activo que funciona como una base de datos, que es común entre todas estas fases, que va evolucionando según lo hace la vida del activo.
El gran cambio no es utilizar herramientas más modernas, es trabajar de manera más integrada y colaborativa y tomar decisiones basadas en información.
¿Qué está pidiendo hoy un promotor que hace unos años no estaba sobre la mesa?
El sector se ha profesionalizado mucho y además han aparecido modelos como el “Build to rent” donde el promotor, además de construir va a gestionar el activo.
En este sentido, podemos dividir los requerimientos en dos etapas: la primera, relacionada con la construcción, donde se busca una reducción de errores y una gestión adecuada de cambios, que son los dos factores que más sobrecostes generan. La segunda, relacionada con la gestión, para la cual el uso de gemelos digitales que permitan registrar y consultar el comportamiento y evolución del activo es fundamental.
El uso de un modelo digital 3D basado en metodología BIM da respuesta a las dos necesidades.
Se habla mucho de la industrialización como una de las vías para transformar la construcción. Desde la experiencia de Grupo Atlante, ¿cuál es la principal dificultad para llevar ese modelo de la teoría a la práctica?
Los beneficios de la industrialización son innegables: menor coste, mayor precisión, más seguridad. Pero, industrializar exige tomar ciertas decisiones mucho antes y esto no tiene buen encaje en los procesos de proyecto tradicionales. Es necesario definir sistemas, logística, tolerancias y procesos de montaje desde el principio y para ello tenemos que involucrar mucho antes a constructora, fabricantes e industriales.
El reto es crear procesos que permitan esa colaboración temprana y la transmisión de información entre distintas herramientas. No podemos industrializar el producto sin industrializar el proceso. La parte buena es que tenemos la tecnología y es accesible, sólo es necesaria la voluntad de implementarla.
"Para nosotros lo realmente interesante empieza cuando conectamos la IA con BIM y con la información del edificio"
Descripción del sumario...
La IA es una herramienta que ha llegado para revolucionar todos los sectores, también el de la arquitectura e ingeniería. Siendo un sector tan tradicional ¿Qué cambios os está suponiendo? ¿Para qué tipo de tareas ya se está utilizando?
El uso más extendido y fácil de implementar se da en la obtención de imágenes fotorrealistas para presentar y explicar las propuestas de diseño.
Pero fuera de esto queda el resto de fases donde realmente puede aportar mejoras muy importantes en lo que realmente es buena la IA, que es la automatización y la gestión de datos.
Como en cualquier sector, la preparación previa que tenga cada empresa será la que permita hacer un uso eficiente de las nuevas herramientas basadas en IA. En este sentido, las empresas que han digitalizado sus proyectos y ahora trabajan no solo con planos, sino con bases de datos tienen una ventaja importante.
Para nosotros lo realmente interesante empieza cuando conectamos la IA con BIM y con la información del edificio. Estamos desarrollando herramientas basadas en IA, por ejemplo, para automatizar tareas de modelado 3D y de gestión de datos. De manera general, buscamos automatizar tareas repetitivas donde la mano de un profesional no aporta valor añadido. No obstante, tenemos que tener siempre en cuenta que en nuestro trabajo una respuesta no solo tiene que parecer correcta, tiene que serlo a nivel técnico. Dar garantías en este sentido es fundamental.
Se habla mucho de la falta de mano de obra en el sector de la construcción ¿Es este el principal cuello de botella?
El de la construcción es un sector con procesos muy fragmentados y baja productividad. Además, es evidente que las actividades desarrolladas en obra implican cierto riesgo o exposición a condiciones físicamente exigentes.
En este sentido, si cruzamos una baja productividad y un sector que puede parecer poco atractivo, podemos entender las dificultades que tienen muchas empresas para contratar.
El problema se puede atacar precisamente desde la digitalización y automatización de tareas. Además de hacer el trabajo más productivo mejorando las condiciones generales, permite adoptar sistemas mucho más industrializados donde buena parte del trabajo de obra se puede traspasar a talleres, reduciendo la exposición al riesgo y mejorando las condiciones físicas del trabajo.
Y mirando hacia adelante, ¿qué te genera más optimismo y qué te preocupa más cuando piensa en cómo será el sector de la construcción dentro de diez años?
En diez años el sector será digital o no será.
La preocupación está quizás en la capacidad que tengan muchas de las microempresas que lo componen de asumir estos retos de digitalización. Esto dependerá en buena medida de la capacidad que tengan los especialistas que están implementando estas mejoras de transmitir los objetivos reales, su utilidad y diseñar sistemas que se adapten a las posibilidades reales de cada subsector.
La parte buena es que en diez años veremos una construcción más industrializada, más digital y mucho más conectada. Tendremos modelos digitales del activo, datos en tiempo real y herramientas de IA ayudándonos a diseñar, construir y gestionar edificios durante todo su ciclo de vida. Esto va a hacer que la incertidumbre que asumen los promotores o gestores sea mucho menor y la experiencia de los usuarios mucho más satisfactoria.