Ainhoa Guimarey

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Ainhoa, de Sada (A Coruña), 27 años, pluriempleada y opositora: "Espero que sea temporal"

La joven forma parte de ese 10% de trabajadores pluriempleados en Galicia y compagina dos empleos mientras prepara las oposiciones de Educación Primaria

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El despertador de Ainhoa Guimarey no marca únicamente el comienzo de una jornada laboral. Antes de ir a trabajar, estudia. Después llegan el comedor escolar, las clases de la oposición y, algunos días, un segundo empleo. A sus casi 27 años, esta joven de Sada compagina dos trabajos mientras prepara las oposiciones de Educación Primaria.

Su situación pone rostro a una realidad que afecta actualmente al 10% de los trabajadores gallegos, según una encuesta de Randstad realizada a 5.700 trabajadores. Aunque Galicia presenta la menor tasa de pluriempleo de España, el porcentaje aumenta considerablemente cuando se amplía la mirada: un 67,7% de los gallegos asegura estar o haber estado en situación de pluriactividad en algún momento de su trayectoria laboral.

En el caso de Ainhoa, sus dos empleos están relacionados con los niños. De lunes a viernes trabaja como monitora de comedor en un colegio del municipio de Sada, mientras que también ejerce como monitora de tiempo libre en Ohana, que organiza cumpleaños, eventos y campamentos.

A ello suma una tercera ocupación que, aunque no le proporciona ingresos, marca buena parte de su día a día: preparar las oposiciones para convertirse en maestra de Primaria.

Estudiar antes de ir a trabajar

Su jornada comienza temprano. "Me levanto para estudiar porque estoy opositando para Primaria", explica. Al mediodía tiene que organizar también sus horarios para comer antes de entrar al colegio, donde trabaja aproximadamente de 13:50 a 15:50 horas.

Allí se encarga de las tareas propias del comedor, desde atender a los pequeños durante la comida hasta recoger las bandejas o controlar posteriormente a los niños en el recreo.

Cuando termina, la jornada puede continuar. "Si hay un cumpleaños o algún evento al que tengo que ir a trabajar, a veces salgo de un sitio y me meto en el otro directamente", cuenta. Si ese día no tiene ningún evento, las horas siguientes vuelven a estar reservadas para estudiar y asistir a las clases de preparación de la oposición.

El fin de semana tampoco significa descanso. Su trabajo como monitora de tiempo libre puede llevarla a encadenar varios días consecutivos. "Hay fines de semana que trabajo viernes, sábado y domingo, los tres días completos", explica, aunque la existencia de varios monitores permite que puedan repartirse los turnos en función de la agenda.

Dos trabajos para pagar las oposiciones y tener sus propios ingresos

Ainhoa continúa viviendo con sus padres y no oculta que compaginar ambos trabajos le permite afrontar los gastos de esta etapa. El sueldo del comedor, donde únicamente trabaja dos horas diarias, tiene además un destino muy concreto. "El sueldo de comedor no es muy alto porque voy pocas horas, pero para pagar la academia de las oposiciones y alguna cosa más me viene muy bien", señala.

Los ingresos de ambos empleos también le permiten ahorrar algo y disponer de cierta independencia económica para sus gastos cotidianos. "Al estudiar las oposiciones y seguir viviendo en casa de mis padres tengo menos gastos, pero me gusta tener mi sueldo para irme a comer fuera, ir al cine, o poder comprarme ropa nueva y para ello, necesito los dos trabajos", explica.

Su situación encaja, además, con uno de los perfiles en los que el pluriempleo tiene mayor presencia en Galicia. Según los datos de Randstad, las mujeres registran una tasa del 13,8%, frente al 5,8% de los hombres. Por edades, el porcentaje más elevado corresponde a las personas de entre 25 y 44 años, con un 15,2%, mientras que entre los 45 y los 64 años se sitúa en el 7,9%.

El tiempo libre, la otra renuncia

Trabajar en dos lugares y preparar al mismo tiempo una oposición también obliga a hacer equilibrios con el descanso. "Muchas veces sí que tienes que renunciar", reconoce Ainhoa cuando habla de su tiempo libre.

Entre semana, su rutina se concentra fundamentalmente en "estudiar y trabajar". Los fines de semana en los que no tiene eventos intenta reservar al menos una parte para ella misma.

Incluso el deporte ha tenido que pasar temporalmente a un segundo plano. Antes de uno de sus exámenes decidió dejar el gimnasio para poder centrarse en el estudio. Ahora busca recuperar esa rutina y poner también un límite a las horas delante de los apuntes: estudiar hasta alrededor de las ocho de la tarde y, a partir de entonces, "desconectar un poco" y volver a hacer ejercicio.

Para Ainhoa, el pluriempleo tiene fecha de caducidad. Su objetivo no es mantener indefinidamente dos trabajos, sino conseguir una plaza como maestra y dedicarse exclusivamente a la enseñanza. "Mi idea es sacarme las oposiciones y, en cuanto consiga la plaza, trabajar solo de eso. No veo el pluriempleo en mi futuro", afirma.

Sin embargo, a su alrededor conoce otros casos de jóvenes que también han tenido que compaginar empleos. Una situación que relaciona con el incremento general de los gastos y, especialmente, con las dificultades para acceder a una vivienda. "No sé si se está convirtiendo en algo cada vez más normal, pero seguramente para algunos sí, porque tal y como está la vida ahora mismo, con todo lo que sube y tal y como está la vivienda, o tienes un sueldazo o es complicado", reflexiona.

Los datos de la encuesta apuntan precisamente en esa dirección: en el conjunto de España, el 85% de los trabajadores consultados considera que los salarios actuales son insuficientes y empujan a buscar una segunda fuente de ingresos.