El exterior del Auditorio de Galicia, en Santiago de Compostela.
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Escuchar música deja huella en los genes: así es el proyecto de Santiago que analiza cómo
Sensoxenoma llega a su quinta edición con un nuevo concierto el 25 de septiembre tras demostrar que escuchar música durante 25 minutos puede dejar una huella molecular, tal y como se ha comprobado en un estudio con personas con TEA
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Escuchar música deja huellas en los genes y proteínas del ser humano. Así lo ha demostrado el proyecto Sensoxenoma, que este año llega a su quinto aniversario con un nuevo concierto el 25 de septiembre en Santiago de Compostela y cuyas invitaciones gratuitas se podrán retirar desde el martes 15.
Esta iniciativa de los grupos GenPoB y GenVip de la USC y del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS) reunió en cuatro años a 5.000 participantes y más de 1.500 donantes, recogiendo más de 20.000 muestras biológicas para constatar que la música deja huellas medibles en nuestros genes y proteínas.
"Unha experiencia tan cotiá como escoitar música pode deixar unha pegada molecular medible tan só transcorridos 25 minutos desde o comezo do estímulo", explica el profesor de la USC, Antonio Salas, en referencia a la exposición musical en personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA). el análisis del proteoma de las lágrimas identificó en otro estudio 14 proteínas con cambios reproducibles tras la estimulación musical.
El concierto Sensoxenoma26 servirá de marco para celebrar el quinto aniversario del proyecto convirtiendo de nuevo el Auditorio de Galicia en un enorme laboratorio ciudadano el próximo 25 de septiembre. Como en años anteriores, se recogerán muestras de sangre, saliva y lágrimas.
Alrededor de 200 personas del público participarán como donantes gracias a la colaboración con 12 asociaciones de pacientes y a las personas voluntarias que se inscriban a través de la web del proyecto.
Así lo explicaron este jueves los profesores de la USC Antonio Salas y Federico Martinón en la rueda de prensa de presentación de resultados del proyecto. La investigación cuenta con la colaboración de la Real Filarmonía de Galicia, la Banda Municipal de Música de Santiago de Compostela, el Concello de Santiago, el Consorcio de Santiago y el Auditorio de Galicia.
"Para a USC é unha honra participar un ano máis neste proxecto pioneiro no que ciencia e música camiñan collidas da man porque precisamente iso é a Universidade, un espazo no que a investigación e a creatividade, o coñecemento e as emocións, se fusionan", explicó la vicerrectora de Alumnado, Igualdad, Diversidad y Bienestar, Lorena Añón.
La vicerrectora de Alumnado se mostró totalmente de acuerdo con la filosofía de Sensoxenoma: "Muestra a nuestro alumnado y a la comunidad universitaria en su conjunto que los límites del conocimiento están en permanente expansión y que la ciencia es un elemento indispensable para mejorar la calidad de vida de las personas y para alcanzar una sociedad más justa y más igualitaria".
Personas con TEA
Sensoxenoma busca responder a la pregunta "¿qué ocurre cuando escuchamos música?" El proyecto, creado en 2022 para estudiar de forma sistemática la respuesta biológica humana ante los estímulos musicales, nació de cero e implicó el desarrollo de métodos para formular y responder a preguntas que antes ni siquiera habían sido formuladas.
La apuesta se convirtió con el paso de los años en una plataforma interdisciplinaria que estudia la respuesta a la música en distintos niveles biológicos: expresión génica, proteómica, microbiota y otras señales fisiológicas, a partir de muestras de sangre, saliva y lágrimas. A todo ello se suman proyectos de genómica evolutiva para comprender las raíces ancestrales de la capacidad humana para procesar estímulos musicales.
Sensoxenoma creó de esta forma una comunidad en la que investigadores, profesionales sanitarios, asociaciones de pacientes, estudiantes y ciudadanos forman parte del proyecto. Y el quinto aniversario llega acompañado del cambio de una pregunta general (si la música produce efectos biológicos) a otra más precisa: qué cambios moleculares se pueden detectar tras escucharla.
Investigaciones recientes apuntan desde la evidencia clínica disponible sobre intervenciones musicales en el TEA hasta la identificación de cambios reproducibles en la expresión de genes de células de la mucosa oral. Los estudios sugieren efectos favorables de las intervenciones musicales en diferentes dominios, entre ellos la interacción social, determinados componentes de la comunicación verbal, el comportamiento y la calidad de vida.
La música tiene un gran potencial como intervención no invasiva. Así lo demuestra un estudio que analiza directamente la respuesta molecular a la música en personas con TEA, que fue capaz de identificar una firma molecular de dos genes capaces de diferenciar las muestras obtenidas antes y después de la exposición musical. La respuesta puede detectarse ya tras 25 minutos de exposición.
"Unha experiencia tan cotiá como escoitar música pode deixar unha pegada molecular medible tan só transcorridos 25 minutos desde o comezo do estímulo. Poder reproducir esa resposta en cohortes independentes e observar ademais a súa dinámica temporal achéganos á posibilidade de utilizar estes sinais para monitorizar bioloxicamente determinadas intervencións musicais", señala Antonio Salas.
Las lágrimas
Otro de los resultados destacados procede del estudio del proteoma de las lágrimas. Mediante espectrometría de masas, el equipo analizó miles de proteínas en muestras recogidas antes y después de un estímulo musical estandarizado, incorporando cohortes independientes de participantes expuestos la música y grupos de control no expuestos.
El análisis identificó 14 proteínas con cambios reproducibles tras la estimulación musical que permanecieron significativos después de corregir por comparaciones múltiples. Las proteínas y redes identificadas convergen en procesos relacionados con la defensa del organismo y la inmunidad innata, la inflamación, y señalización extracelular.
La clave del hallazgo es su reproducibilidad. La firma molecular no solo diferenció las muestras tomadas antes y después de la estimulación musical: el efecto apareció de forma concordante en dos cohortes de donantes correspondientes a dos años diferentes y no se observó el mismo patrón en los dos grupos de control sin exposición musical.
"A reproducibilidade é un dos grandes retos da investigación biomédica. Atopar unha resposta molecular concordante en cohortes independentes, recollidas en anos diferentes, e que ademais non aparece nos controis, indícanos que non estamos ante unha observación illada, senón ante un sinal biolóxico que merece ser estudada en profundidade", indica Salas.
El trabajo también muestra el potencial de las lágrimas como fuente mínimamente invasiva para investigar la biología asociada a experiencias sonoras y emocionales, y abre una nueva vía experimental dentro de Sensoxenoma
¿Cómo ir como público?
Sensoxenoma regresa el 25 de septiembre al Auditorio de Galicia para celebrar su quinto aniversario y las personas interesadas en ir como público podrán retirar las invitaciones gratuitas desde el martes de la próxima semana. Las localidades podrán cogerse en la web Compostela Cultura y en las taquillas de la Zona C Punto de Información Cultural (Preguntoiro, 1).
Si quedan entradas libres, será posible retirarlas el día del concierto en el Auditorio de Galicia desde las 18:30 horas. Dirigido por Roberto Baltar, el concierto de esta edición contará con la participación del reconocido musicólogo, escritor y periodista Martín Llade, presentador de Sinfonía de la Mañana (Radio Clásica) y Premio Ondas 2026.
El auditorio se convertirá en un espacio experimental para la recogida de muestras de sangre, saliva y lágrimas. "A pregunta agora é moito máis ambiciosa: que significa esa resposta, por que ocorre, que mecanismos a explican e se podemos aprender a utilizala para mellorar a nosa comprensión da saúde humana", concluye Salas.