Presentación del avance del 'Barómetro de Emociones Políticas de España'.
¿Qué emociones generan los políticos en España? Priman la preocupación y el enfado, según la USC
El avance del Barómetro de Emociones Políticas de España presentado este viernes apunta a que la ciudadanía, que expresa más como se siente que hace años, es bastante feliz: el nivel medio de felicidad de los encuestados se sitúa en 7,64 puntos sobre 10
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La preocupación y el enfado son las emociones que más generan los líderes políticos de España, cuyos ciudadanos confiesan sentirse bastante felices. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es el que más emociones negativas activa, pero también el que más orgullo, mientras que el líder de Vox, Santiago Abascal, transmite más miedo que ningún otro.
Así lo determina el avance del Barómetro de Emociones Políticas de España presentado este viernes por el Equipo de Investigaciones Políticas (EIP) de la Universidade de Santiago de Compostela (USC). Este estudio piloto analiza la componente afectiva de la relación de la ciudadanía con la política, con los liderazgos, con las instituciones, con España y con los medios de comunicación.
El trabajo de campo se realizó entre el 9 de junio y el 4 de julio de 2026 con 600 entrevistas. Los resultados fueron presentados por Nieves Lagares Díez, directora del EIP y profesora titular de Ciencia Política de la USC; el profesorado titular de la USC Miguel Anxo Bastos; Erika Jaráiz Gulías y María Pereira López.
"A política non vai só do que se pensa ou do que se decide. A política séntese, e aquilo que sentimos condiciona o que percibimos e a importancia que lle concedemos. Non é só o que somos, é o que sentimos", señaló Lagares.
La ciudadanía expresa más sus emociones
El 95,3% de las personas encuestadas manifiesta por lo menos una emoción hacia alguno de los líderes políticos analizados y solo el 4,7% asegura no tenerla. La presencia emocional es mayoritaria en los cuatro casos estudiados: Pedro Sánchez llega al 88,6%, Santiago Abascal al 83,8%, Alberto Núñez Feijóo al 78,5% y Yolanda Díaz al 74,4%.
Los resultados confirman una transformación profunda en la expresión pública de las emociones, ya que la ciudadanía está más abierta a mostrarlas. En el primer estudio demoscópico realizado por el equipo en 2011 las respuestas a las preguntas sobre emociones no llegaban al 45%, mientras que actualmente la expresión emocional roza el 100%
La ciudadanía puede sentir simultáneamente enfado y orgullo hacia un líder. Los datos también permiten diferenciar entre liderazgos con mayor y menor capacidad de activación emocional. Sánchez y Abascal despiertan más emociones que Feijóo o Díaz.
"Os líderes máis emocionais teñen unha maior capacidade para chegar á cidadanía. Aos líderes menos emocionais cústalles máis establecer esa conexión, aínda que isto non significa que non poidan gañar unhas eleccións. Significa que deben compensalo cunha estratexia baseada nas propostas, nun perfil máis técnico", indicó la directora del EIP.
Emociones positivas y negativas
La presencia de emociones negativas es mayor que la de positivas en los cuatro liderazgos estudiados. Pedro Sánchez concentra el mayor nivel de emoción positiva (un 39,1%), pero también el mayor nivel de emoción negativa (76,2%). En Yolanda Díaz, los valores son del 36,2% y del 51,6%, respectivamente, mientras que en el caso de Alberto Núñez Feijóo son del 37,5% y del 58,6%, y en el de Santiago Abascal, de un 27,8% positivas y un 68,0% negativas.
El análisis de cinco emociones concretas -orgullo, tranquilidad, enfado, preocupación y miedo- refuerza esa convivencia afectiva. La preocupación y el enfado son las dos emociones principales hacia los cuatro liderazgos. Pedro Sánchez obtiene el valor más alto en orgullo, con un 24,0%, pero también en preocupación (61,6%) y en enfado (59,3%).
"Os españois non teñen medo aos políticos en xeral. Teñen medo a Abascal. O medo non aparece instalado de forma xeral na sociedade española, pero sí alcanza unha intensidade claramente diferencial no caso do líder de Vox"
Nieves Lagares, directora del EIP
"As emocións non funcionan como compartimentos estancos. Neste sentido, un líder máis emocional pode recibir máis emocións positivas e negativas nun contexto conflitivo, mentres que un líder menos emocional pode provocar unha resposta afectiva máis limitada", explica Nieves Lagares.
El dato más singular aparece en el miedo. Esta emoción llega al 43,0% en el caso de Santiago Abascal, frente al 22,7% de Pedro Sánchez, el 18,9% de Alberto Núñez Feijóo y el 12,1% de Yolanda Díaz. "Os españois non teñen medo aos políticos en xeral. Teñen medo a Abascal. O medo non aparece instalado de forma xeral na sociedade española, pero sí alcanza unha intensidade claramente diferencial no caso do líder de Vox", señala la directora del EIP.
El sentimiento hacia España
El orgullo es la emoción más extendida hacia España, con un 78,8%, seguida muy de cerca por la preocupación, con un 72,3%. La tranquilidad alcanza el 53,6%, el enfado el 42,2% y el miedo el 23,4%, según los datos del Barómetro, que no son excluyentes: una misma persona puede expresar varias emociones de manera simultánea.
El EIP considera que los resultados son contundentes: la ciudadanía puede estar preocupada por la situación del país y, al mismo tiempo, sentir un elevado orgullo hacia España. La convivencia entre preocupación y orgullo confirma nuevamente que las emociones políticas no son contradictorias, sino que se organizan y jerarquizan en función del contexto y de la experiencia de cada persona.
Orgullo y enfado hacia España, según el barómetro edl EIP.
La distribución autonómica revela diferencias de intensidad. Entre las comunidades autónomas, el orgullo oscila entre el 44,0% del País Vasco y el 94,9% de Castilla y León, mientras que el enfado va del 28,6% de las Islas Canarias al 60,0% de las Baleares. En Galicia, el 79,0% expresa orgullo hacia España y el 45,2% manifiesta enfado, cifras próximas a las del conjunto estatal, aunque algo superiores en el segundo caso.
Una sociedad bastante feliz
La nube de sentimientos hacia los medios de comunicación muestra un claro predominio de las reacciones negativas, que concentran el 80,8% de las respuestas, frente al 6,2% de las positivas. La desconfianza es el sentimiento más citado, con un 26,3%, seguida de la tristeza (20,1%) y del enfado (18,3%). La confianza queda reducida al 3,7%.
"Non estamos só ante distanciamento ou indiferenza. A cidadanía mantén cos medios unha relación emocional intensa, pero fortemente atravesada pola desconfianza, a tristeza e o enfado. Dentro da experiencia acumulada polo equipo, nunca detectaramos unha presenza tan elevada de sentimentos negativos cara aos medios de comunicación", señaló Lagares.
"Os españois e as españolas sentímonos felices. Existen preocupacións, enfados e situacións críticas, pero a semántica dunha vida infeliz que ocupa boa parte do discurso político non se corresponde coa realidade dos datos"
Nieves Lagares, directora del EIP
El barómetro de la USC, por otro lado, recoge que el nivel medio de felicidad se sitúa en 7,64 puntos sobre 10. El resultado es consistente con otras series y barómetros: el último dato del CIS, correspondiente a 2025, alcanza los 7,80 puntos, mientras que la serie EES se sitúa en los 7,37 en 2026. La medición previa del EIP, en 2023, era de 7,66, muy similar a la actual.
"Os españois e as españolas sentímonos felices. Existen preocupacións, enfados e situacións críticas, pero a semántica dunha vida infeliz que ocupa boa parte do discurso político non se corresponde coa realidade dos datos", concluyó Lagares.
El Barómetro de emociones políticas de España tendrá dos mediciones anuales y la siguiente se realizará en el mes de noviembre. El equipo de investigación tiene previsto presentar la totalidad de los resultados de este estudio en el XVIII Congreso Español de Ciencia Política y de la Administración que se celebrará en Granada.