Un rayo en la Torre de Hércules en 2022 en foto de archivo.
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Del eclipse a las últimas tormentas: por qué es tan difícil predecir el tiempo en A Coruña
Los últimos episodios han evidenciado la incertidumbre que todavía rodea a algunos pronósticos. La Aemet explica qué hace tan difícil anticiparlos con precisión.
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Las predicciones meteorológicas no siempre terminan reflejándose exactamente en lo que ocurre sobre el terreno. A Coruña ha vivido recientemente dos buenos ejemplos: las nubes que aparecieron justo antes del histórico eclipse solar del 12 de agosto, pese a que las previsiones apuntaban a una tarde despejada, y la alerta amarilla activada por la Aemet el pasado domingo ante el riesgo de tormentas y posible granizo, que finalmente dejó un episodio menos intenso de lo que podía esperarse en la ciudad.
¿Significa esto que las predicciones fallaron? Alejandro Andrade, meteorólogo de la delegación de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Galicia, explica que predecir determinados fenómenos con precisión y a una escala muy local continúa siendo especialmente complicado.
"La predicción del tiempo es más probabilista que determinista, pero el público no quiere probabilidades, quiere certezas, aunque al final no siempre se cumplan", resume Andrade.
El episodio del pasado fin de semana sirve para entender esta dificultad. La Aemet había activado el aviso amarillo desde las 18:00 horas del domingo hasta las 03:00 horas del lunes por la posibilidad de tormentas en el noroeste de la provincia, incluida A Coruña, con riesgo además de que fueran acompañadas de granizo.
Andrade reconoce que "el pronóstico de lluvias fuertes es el más difícil de todos" y apunta a las propias características de la borrasca como uno de los factores determinantes. Su formación tan rápida y en pleno mes de agosto, explica, "no es algo habitual ni ocurre todos los años".
"No significa que no lo hayamos visto nunca, pero sí que es excepcional", precisa. Además, este tipo de borrascas de núcleo cálido presentan un comportamiento más difícil de anticipar, ya que "son mucho más impredecibles y tienen un movimiento mucho más errático que una borrasca invernal".
¿Y qué ocurrió el día del eclipse?
Otro episodio que sorprendió a miles de coruñeses tuvo lugar el pasado 12 de agosto. Las previsiones apuntaban a cielos despejados durante la tarde, pero las nubes aparecieron poco antes del eclipse y dificultaron su observación desde A Coruña.
Para Andrade, lo sucedido "entra dentro de la variabilidad normal de los modelos". El problema reside en la enorme dificultad de determinar con antelación dónde aparecerá una nube en un punto geográfico concreto y en un momento determinado.
"Es muy complicado hacer un pronóstico exacto de nubes a nivel tan local", explica el meteorólogo, que recuerda que "un simple cambio de viento puede hacer que lo que se preveía totalmente despejado acabe nublándose".
Es precisamente esta incertidumbre la que explica que los meteorólogos trabajen con escenarios y probabilidades y que un aviso no signifique necesariamente que el fenómeno previsto vaya a producirse con la misma intensidad en todos los puntos de la zona afectada.
¿Se está tropicalizando el clima de Galicia?
Los episodios de calor y determinados fenómenos meteorológicos de este verano también pueden alimentar la percepción de que el clima gallego está cambiando hacia condiciones cada vez más tropicales. Andrade pide, sin embargo, prudencia a la hora de utilizar este término.
"Sí que es verdad que están aumentando las temperaturas, especialmente las máximas en verano, pero es prematuro hablar de tropicalización del clima en Galicia", señala.
El meteorólogo diferencia así entre el aumento de las temperaturas que se está observando y la posibilidad de definir ya el clima gallego como tropicalizado. Mientras tanto, episodios como los del eclipse o las tormentas del pasado fin de semana recuerdan otra realidad de la meteorología: cuanto más local y específico es el fenómeno que se intenta anticipar, mayor puede ser la incertidumbre de la predicción.